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Sin diferencias relevantes estrategias de Calderón y Peña Nieto: Silva Herzog

La anterior era mucho más “mediática” mientras la actual es de características más “administrativas”, señaló el analista político

Por: David Eduardo Martínez Pérez

De acuerdo con analista político Jesús Silva Herzog Márquez, invitado por el IEQ para dar una conferencia en el Teatro de la República el jueves 20 de junio, no existen cambios relevantes entre la estrategia seguida por Felipe Calderón en contra del crimen organizado y la que impulsa actualmente el gobierno de Enrique Peña Nieto.

El egresado de la Universidad de Columbia afirmó que la única diferencia entre ambas estrategias radica en el hecho de que la anterior era mucho más “mediática” mientras la actual es de características más “administrativas”.

Sin embargo, Silva Herzog argumentó que esto último podría ser benéfico para el panorama nacional, en la medida en la que se produce una descentralización política en la lucha contra los grupos que operan dentro del crimen organizado.

“Yo veo una estrategia que tiene que ver básicamente con cambiar el tema, tratar de que el gobierno salga de la obsesión con la violencia que marcó a la administración anterior, y por el otro lado un proceso de descentralización política en el combate contra el crimen organizado.”

Mencionó que esto forzaría a las agencias de seguridad a realizar un fuerte trabajo en conjunto y enfocarse en la reconstrucción del tejido social dañado por la violencia.

“Hay un énfasis en la reconstitución del tejido social al que se le atribuye de alguna manera el origen de la violencia en las comunidades mexicanas. Creo que también la otra expectativa de transformación es la idea de que pudiera haber mayor cooperación entre agencias de seguridad que antes tenían los cables cruzados.”

Al ser interrogado sobre el caso de las mujeres agredidas al salir del antro Foreplay (Tribuna de Querétaro, 669), Silva Herzog sostuvo que el origen de dicho suceso está en la ‘excesiva mediatización’ de los actos violentos inherentes a la lucha contra de las bandas delictivas.

“Me parece que este caso (mujeres que fueron baleadas en Paseo Constituyentes) es muy elocuente. Sucede que la muerte llama a la muerte y es contagiosa porque si nuestra cultura empieza a llenarse de noticias, informaciones, revelaciones que tienen que ver con la violencia y el uso de la fuerza, no solo veremos la violencia expandirse entre el crimen organizado, sino que también entre el crimen desorganizado.”

“Lo que vemos ya, son los problemas en donde, por ejemplo, un casero y sus arrendatarios reciben estímulos para resolverse a tiros en lugar de demandas judiciales. Esto es preocupante porque la violencia y el crimen organizado se vuelven foco de una violencia atomizada.”

Posteriormente defendió las reformas estructurales emprendidas por la actual administración y aseguró que reformas como la educativa o la energética son indispensables, pese a la fuerte oposición que han encontrado en amplios sectores de la sociedad civil.

Durante su conferencia, el académico sentenció que resulta inconcebible que a la Constitución se le idolatre más de lo que se aplica y se mostró especialmente crítico con quienes atacan las reformas propuestas por la administración de Peña Nieto.

Finalmente, advirtió que en ocasiones es necesario fortalecer la figura presidencial y que esto no tiene porqué resultar necesariamente en una forma de presidencialismo autoritario como el que se ejerció en México a lo largo de distintas etapas históricas.

Legitima la elección de 2012

Para Jesús Silva Herzog Márquez, el proceso electoral de 2012 fue una elección competida y resulta imposible pensar que estuviera ganada desde el principio, por lo que no habría motivos para dudar de la legitimidad de Peña Nieto.

Sin embargo, el politólogo reconoció que hubo un margen muy estrecho entre Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador, tal como sucedió en 2006 entre el segundo lugar y Felipe Calderón Hinojosa.

“El candidato que empezó en tercer lugar estuvo en una franja competitiva frente al candidato del PRI. Si la elección de 2006 hubiera sido dos meses antes habría ganado López Obrador y a lo mejor habría pasado lo mismo si la de 2012 hubiera sido dos meses después.”

Aun así, se negó por completo a dar parte de la razón a quienes a un año de las elecciones cuestionan la validez y la legitimidad de los resultados arrojados por estas.

“No me parecen persuasivas en lo más mínimo las afirmaciones que hacen ilegítimo a Peña Nieto. Es parte de una cultura antidemocrática suponer que solo hay una legitimidad y es la legitimidad de los nuestros. La democracia implica que hay derecho a equivocarse y si a uno le parece que la mayoría se equivocó, ni modo, eso no la hace una elección ilegítima.”

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