DestacadasSan Juan del Río

La historia de Sonia, la lucha por romper el estigma de “barrendera”

“Me gustaría que nos dieran las gracias por el trabajo que hacemos, la gente lo ve fácil y para nosotros es difícil porque con el tiempo soportamos el dolor del cuerpo, las ofensas de la gente y trabajar más de seis horas bajo el sol”, expresó Sonia Nieto operadora en el área de barrido del municipio de San Juan del Río, desde hace veintiún años.

Su labor diaria es nombrada, en muchas ocasiones de manera despectiva y reducida al término de “barrendera”, pero su trabajo no se reduce a eso. Nieto lamentó que en ocasiones también implica aguantar las ofensas y amenazas de la gente, el cansancio y el dolor del cuerpo, además de seguir sin importar las condiciones climatológicas que se lleguen a presentar en el día a día.

“No es un trabajo malo pero la gente que está del otro lado piensa que es fácil, con el tiempo te duele la cadera, la espalda y hay una forma de pedir las cosas. Ha habido gente que viene desde Querétaro capital y que trabaja en municipio, me ha amenazado con correrme solo por decirles que no se deben estacionar donde no es permitido en San Juan del Río”.

Asimismo, Sonia detalla que en la cuestión de salud no es sencillo, aunque el municipio pague las consultas y se encuentre afiliada con prestaciones laborales por el Sindicato Único de Trabajadores, en ocasiones su área de salud no tiene el surtido suficiente de medicamento o con el equipo necesario para realizarse diversos estudios.

Sonia es madre soltera, decidió comenzar a trabajar como operadora y salir adelante, a pesar de que su trabajo demanda ocho horas diarias de lunes a viernes, para el término de su jornada formal, continúa con la atención a su familia y motiva a sus hijos a seguir trabajando.

Sonia asegura que para quienes son parte del área del Barrido en San Juan del Río, bastaría que se les reconociera con un simple “gracias”, pues es un trabajo arduo y que implica soportar un constante cansancio en el cuerpo, es reconocer que no son invisibles y que merecen ser tratados sin menospreciar su trabajo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba