San Juan del Río

SJR: Juventud, afectada por problemas de salud mental

De acuerdo con datos de la Secretaría de la Juventud (SEJUVE) del estado de Querétaro, en lo que va de la actual administración estatal, el Programa de Atención a la Salud Mental de la Juventud ha brindado atención psicológica vía Call Center y recibió 76 llamadas de San Juan del Río, 16 de Cadereyta de Montes; 5 de Amealco de Bonfil; y 11 de Ezequiel Montes.

Aunque la mayoría de las atenciones en el programa de psicoterapia breve ha sido para residentes de los municipios de Querétaro y Corregidora, once jóvenes de San Juan del Río han formado parte del programa.

De acuerdo con Guadalupe Garduño Rangel, psicóloga del Centro Integral de Atención Psicológica (CIAP) en San Juan del Río, el redefinir a los problemas de salud mental puede contribuir con la reducción de estigmatización para quienes los padecen.

“Para detectar un problema de salud mental, se realiza un diagnóstico mediante entrevista, evaluación psicológica a través de síntomas físicos, así como pensamientos, sentimientos y conductas”, externó.

Garduño Rangel, explicó que desde el núcleo familiar podemos cuidar y proteger a la persona, así como transmitir confianza, sin embargo, lo mejor que podemos hacer es preguntarle directamente a la persona en qué podemos ayudarle, a partir de ello, escuchar y acompañar respetuosamente su proceso, sin juzgar.

En primer lugar, informó la especialista, en adolescentes se encuentra la depresión; en segundo lugar, la ansiedad generalizada; en tercer lugar, abuso y dependencia de sustancias psicoactivas; en cuarto lugar, trastornos por déficit de atención; en quinto la fobia social y estrés.

De acuerdo con Garduño Rangel, estos problemas mentales son multifactoriales, es decir, no hay un factor determinante: “Se busca atender inmediatamente para que los riesgos reduzcan y el bienestar físico y mental se disminuyan”, puntualizó.

La psicóloga clínica aseveró que los tratamientos psicofarmacológicos en niños y adolescentes impactan de manera benéfica en relación con el control de la conducta, sin embargo, se corre el riesgo de vulnerar los derechos de los menores, debido a que desconocen qué es lo que ingieren, sufren señalamientos por consumirlos e incluso se rompen vínculos familiares y sociales: “no todo lo que se diagnostica se medica”, indicó.

Agregó que se puede generar cierta dependencia a los psicofármacos, desde tres ámbitos: el fisiológico, porque el organismo se acostumbra a recibir cierta dosis de medicamento, y puede darse la situación que el medicamento controlado se aumente porque el organismo lo está solicitando. En segundo lugar, en el ámbito cognitivo, puesto que la persona piensa o siente que con el medicamento se encuentra en equilibrio y, por último, la conducta, se realizan acciones que no harían si estuvieran medicados.

No obstante, la psicóloga expresó que al ser medicamento recetado y controlado por un especialista este tipo de riesgos deben disminuir.

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