Skateboarding en San Juan del Río: Pasión y Comunidad en Evento Histórico
La comunidad de skateboarding en San Juan del Río ha experimentado un notable crecimiento en los últimos años. Plazas, parques y calles se han convertido en el escenario predilecto para estos jóvenes entusiastas, quienes a bordo de sus artefactos —construidos por tablas de madera con cuatro ruedas— alcanzan impresionantes velocidades. Su gran destreza con la que controlan sus movimientos y maniobras —exclusivamente con el equilibrio de sus cuerpos— les ayuda a definirse a sí mismos y a su entorno urbano.
La comunidad de skateboarding se distingue por una profunda empatía y un soporte mutuo inquebrantable. Los skaters se apoyan unos a otros al compartir consejos sobre trucos complicados y al ayudarse a levantar después de caídas durante los intentos de nuevas maniobras. Este espíritu de colaboración cimenta los lazos entre sus miembros y así crear un entorno de aprendizaje colectivo y de compañerismo.
Prueba de ello es el evento ¿Por qué no?, celebrado el pasado 24 de febrero, el cual reunió a skaters de diferentes municipios y ciudades. Este encuentro buscó expandir redes sociales y habilidades, proponiendo un desarrollo no sólo en el ámbito deportivo ante el riesgo, sino también en el personal. Los participantes, vinculados por su amor al skateboarding, encontraron en este espacio una oportunidad para tejer amistades duraderas, mostrando que este deporte va más allá de las destrezas físicas para erigirse como un conector de vidas.
El evento tuvo lugar en el skatepark de Paseo de los Guzmán, donde, desde las diez de la mañana, skaters de distintas localidades, incluidos Polotitlán y la capital del estado, se congregaron para colaborar en la organización. Algunos ejecutaban trucos básicos mientras todos trabajaban para preparar el evento desde cero, asegurando que todo estuviera listo cuanto antes para comenzar a patinar en el parque y hacer resonar las tablas contra el concreto.
Unos cargaban cables, otros pegaban pancartas del evento, era constante el sonido del martillear; cuando hacía sed, se repartía agua; luego, niños regalaban stickers del evento. Todo esto hizo que se creará un ambiente de armonía y acompañamiento entre todos los participantes, por lo que entre risas, nervios y entusiasmo esperaban ansiosos la llegada de más skaters.
Conforme transcurrían las horas, el flujo de skaters hacia el parque crecía. Se turnaban para montar el equipo y tener la oportunidad de practicar antes del inicio del evento. Poco a poco el espacio cobraba vida y atraía a un número creciente de personas.
Algo rescatable es que todo esto fue propuesto, realizado y organizado únicamente por la comunidad; entre ellos compraron aguas para poder dar a los participantes, llevaron sonido para ambientar el lugar, micrófono para narrar el evento y realizar distintas dinámicas, fue un evento meramente colaborativo en donde todos pudieron aportar algo para hacerlo realidad.
Cuando todo estaba listo, el ambiente se volvió un lugar en donde todo les pertenecía, sólo estaban ellos, la música, el rap, el hip-hop y el rock sonaban por todo el parque, el apoyo mutuo y las tablas volaban por todas partes, el sonido estruendoso de la tabla que cruje al chocar con el concreto se apoderó del lugar; todos se apoyaban con los trucos y fueron pacientes para poder usar cada parte del parque alentándose a sacar lo mejor de sí mismos en cada truco y en cada dinámica.
Concursos como el “$200 pesos al mejor truco realizado en el riel”, hicieron que todos los participantes se animaran a practicar, donde a pesar de que todos caían al menos una vez en el duro concreto al intentar el truco, entre todos se sacudían el polvo, se levantaban y seguían practicando en sus tablas.
En el convivio se invitaron a skaters profesionales de CDMX y de otros estados. En entrevista con Luis Nava aka “El Abuelo”, uno de los organizadores principales del evento, resaltó que “son skaters que conozco de años, es algo de lo chido que te trae el skate, puedes conocer a muchas personas de todo el país y todas se apoyan mutuamente en este deporte”.
También destacó el crecimiento de esta cultura en el municipio, pues afirma que “el skate en San Juan del Río se ha visto más consolidado, está chido que se voltee a ver este deporte, no hay una presión, no es una competencia, todos buscamos crecer juntos”.
En las últimas olimpiadas realizadas en Tokio en el 2020 se sumó oficialmente el skateboarding como una disciplina olímpica en la que participaron personas de todo el mundo, por lo que durante el convivio varios participantes del municipio fue un tema que generó entusiasmo en torno a la organización para poder participar en las olimpiadas de próximas ediciones, donde podrán demostrar su destreza y agilidad al mundo en torno a este demandante y peligroso deporte.


