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Un fracaso llamado Qrobús

Entre ejes estructurantes, como falta de unidades y asaltos a operadores han sido ejemplo del manejo deficiente que, tanto la empresa como Gobierno del estado, han dejado de lado.

La modernización del transporte público, una de las grandes promesas de campaña del actual gobernador, sigue sin llegar, pues a cuatro años del arranque del sistema Qrobús las quejas por la insuficiencia de rutas siguen vigentes, situación que se agravó con la presente pandemia por COVID-19 y más recientemente por los asaltos violentos a los operadores.

En 2019, el transporte público tensó la relación entre Francisco Domínguez y estudiantes universitarios —quienes entre otras cosas— también criticaban la forma de entregar el subsidio para acceder a la tarifa preferente de dos pesos que se publicitó para este 2020.

De igual forma, la construcción de los ejes estructurantes quedó en el limbo, pues de ocho proyectados sólo se han concluido tres, mientras que uno más ha tenido que echar mano del Municipio de Querétaro para su construcción. Cabe recordar que —por la oposición social— el proyecto original del eje Zaragoza se canceló, y sólo quedó una reorganización de la vialidad.

Pandemia recrudece problemas de Qrobus

El transporte público no corre con la misma suerte que el gobernador Domínguez Servién: cuando él ha resultado como uno de los mejores evaluados del país según encuestas como la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental 2019 (ENCIG) del Inegi. Rutas insuficientes, demasiado tiempo de espera para abordar y mal estado de las unidades son los principales problemas que la ciudadanía percibe en servicio y que la contingencia sanitaria ha acentuado.

En cuanto a rutas suficientes, la entidad se encuentra con 47 por ciento por debajo de la media nacional, que es de 68.4 por ciento. A la insuficiencia percibida por los usuarios se suma que a partir de abril —y con el incremento de casos de COVID-19— el Instituto Queretano del Transporte (IQT) determinó que la capacidad de cada unidad se reduciría 50 por ciento para evitar el contagio.

De inmediato los usuarios reportaron en redes sociales —principalmente en Twitter— que las medidas indicadas por el IQT no se cumplían: con fotografías denunciaron que las unidades iban llenas y que no todos los usuarios traían cubrebocas.

A esta problemática se agregó la poca frecuencia con la que las unidades pasan, lo que generó elevada afluencia en paradas. Según la ENCIG 2019, en Querétaro sólo tres de cada 10 usuarios afirmaron no haber demorado en abordar su autobús, lo que posiciona a la entidad en penúltimo lugar nacional, únicamente detrás de Aguascalientes.

Inseguridad en Qrobús: otro reto para Domínguez

Por asaltos violentos contra los operadores, trabajadores de Qrobús han amenazado con dejar de dar el servicio si el IQT, la empresa y el gobernador Francisco Domínguez Servién no atienden sus peticiones para garantizar la seguridad en los trayectos. Sumado a las agresiones contra choferes, en 2020 el robo a transporte público colectivo ha aumentado poco más del 180 por ciento en la entidad, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad. Los conductores han denunciado en reiteradas ocasiones que la zona Menchaca-Bolaños-La Pradera es una zona insegura donde usualmente sufren atracos.

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