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Vecinos de Hacienda Santa Rosa huyen de la inseguridad

La constructora Homex se declaró en bancarrota y abandonó el proyecto inmobiliario de Hacienda Santa Rosa. Entregó viviendas inconclusas, sin servicios básicos, escrituras de propiedad, escuela, alumbrado público, entre otros servicios.

El camino de entrada a Hacienda Santa Rosa es más fácil de recorrer en su carril de entrada que marchar por el de salida, como si el lugar, ubicado a 22 kilómetros al norte del centro de la capital queretana, no quisiera que uno le abandonase.

Homex, la desarrolladora inmobiliaria, dejó el proyecto en 2012 con apenas un avance del 50 por ciento en el desarrollo, después de enfrentar ocho cargos por fraudes fiscales multimillonarios en los Estados Unidos.

Para el año siguiente, en este rincón de Querétaro, la idea publicitaria, de un “oasis de prosperidad”, se convirtió en un árido desierto inmobiliario con falta de agua, alumbrado público, inundaciones, invasión de viviendas, robos, comercio ilegal, linchamientos comunitarios, inclusive homicidios.

Al entrar a Hacienda Santa Rosa los ojos de los habitantes siguen todo rastro de movimiento, como si anticiparan un inminente riesgo. Hay basura y escombros en cada calle. Casas abandonadas y saqueadas, algunas con hollín de incendios y casi todas marcadas, ya sea con grafiti, anuncios de venta, de vigilancia comunitaria o advertencia a posibles intrusos.

Ante la falta del agua, las personas recurren a pagarle a las pipas: “Hace cuatro años había agua, una o dos veces a la semana. Un día de repente nos quitaron el agua, el año antepasado ¿por qué?…por la delincuencia”, narró una habitante del lugar. “‘Que ya se robaron el cable, que el tubo, que la bomba’. El servicio de agua era por tubería. Ahorita entran las pipas”.

Antonio, un conductor de pipas de agua, de apenas 14 años de edad, surte el tinaco de una pequeña casa. Varias personas esperan su turno: “Cobramos 100 (pesos), por el tinaco de mil 100 litros”, respondió el operador del vehículo.

No obstante, Mónica, vecina del lugar, asegura que paga hasta 150 pesos por rellenar su tinaco: “Es una pena platicarlo, pero es así. Pasa la pipa y desde aquí le hablo… y como si no escucharan, saben bien que es un líquido que todos queremos, se suben como diciendo: ‘Si quiero te vendo y sino no, de todos modos me vas a seguir, porque la necesitas’”.

Desde el año 2008, los problemas con el agua potable no se han resuelto en Hacienda Santa Rosa. Homex, antes de su salida, construyó el pozo “Mezquite 1”, habilitado para abastecer a 700 de las mil 500 casas del lugar y prometió una inversión posterior de 5 millones de pesos para construir el pozo “Mezquite 2”, que daría el servicio al resto del fraccionamiento, pero la tarea nunca se realizó.

Posteriormente la Comisión Estatal de Aguas (CEA) construyó el pozo “Mezquite 3”, así como una planta tratadora de aguas residuales, obras que le costaron cerca de 600 millones de pesos, los cuales quedaron como una deuda de la empresa Homex, hacia la autoridad.

La primaria “Ezequiel Montes Ledesma”, ubicada en el centro de la colonia está cerrada. En las paredes está marcado el territorio de los “Sureños 13”. Junto al edificio está una trituradora de concreto abandonada, justamente en el pozo “Mezquite 1”, donde sólo quedan contenedores de agua vacíos.

“Cuando llueve estamos horrible, joven. La avenida se inunda porque es una zona donde baja mucha agua. El canal de desagüe se desborda, no da abasto. Toda la zona de la entrada se inunda. En las casa se mete el agua de las coladeras, porque son tubos muy pequeños. Por parte del Municipio no hay servicio de limpieza, sólo quitan algunas ramas”, denunció Francisco, otro vecino del lugar.

Aquí vives con el temor, te acuestas y no te duermes, por nada más estar al pendiente, a ver qué escuchas”, señaló el hombre. En la colonia los vecinos han detenido a los delincuentes, constantemente se presentan los robos a casa habitación y transeúntes, sobre todo de mujeres, además de las riñas entre grupos delictivos o pandillas. Además, apuntaron que se han dado de distintos casos que implicaron asesinatos, ejecuciones, persecuciones y balaceras.

Delincuencia deriva en abandono de casas

Derivado de los problemas constantes que aquejan a la población de Hacienda Santa Rosa, el fenómeno de abandono de propiedades se ha incrementado considerablemente en años recientes. “Las personas prefieren abandonar sus casas, ni las venden ni rentan ni nada y prefieren irse. Y hay tanto vividor que ven una casa sola, agarran y se meten. Ya cuando regresan a sus casas a ver qué hay, a ver si la encuentran al menos parada; la encuentran sin puerta, sin baño, hasta quemadas. De cuatro o cinco años para acá no había eso. De hace dos años y medio para acá se desplomó, se salió del carril”, indicó Sara, habitante del lugar.

“¿Qué se le va a hacer?, aquí vivimos”, indicó el empleado de una miscelánea. Las papeletas de anuncios de venta o traspaso de casas están por todos lados: unas sobre otras disputan el espacio de los postes o ruedan por la calles, las casas, incluso en los automóviles y tiendas de abarrotes.

Se hizo una marcha al Centro Cívico para pedir, una o dos veces y no hacen caso. No ha apoyado el gobierno. Se la quitan (el agua), porque la constructora Homex no entregó al gobierno. Por eso no hay tratos con la CEA”.

“Prometieron un montón de cosas bonitas y no cumplió la empresa. Las autoridades dicen que la empresa no dio de alta el fraccionamiento, pero cobran el predial y el alumbrado público, del que no tenemos un sólo foco en las calles. Para cobrar sí están bien al pendiente”, aseveró Mónica.

“Otros problemas además del agua, la delincuencia y las casas son la luz, que no tenemos alumbrado público y las calles están llenas de baches”, contó Francisco, otro habitante del fraccionamiento Hacienda Santa Rosa. “El alumbrado público es lo que también nos hace mucha falta. El año pasado asaltaban El Asturiano de aquí enfrente y se iban corriendo al baldío de un lado”.

El fraccionamiento se encuentra rodeado de campo, sólo al oeste se encuentra el fraccionamiento Varaderas, pero está lejano a la colonia Hacienda Santa Rosa. Antes de que Homex abandonara el proyecto, prometió construir una escuela y áreas verdes, pero tampoco cumplió. En el lugar viven aproximadamente 7 mil personas y no cuenta con una clínica de salud, sólo existe una Farmacia Guadalajara cerca.

Josefina, habitante de Montenegro, indica que la delincuencia llega también a donde vive. “También hay raterillos (…) esos roban allí en Hacienda Santa Rosa y lo que sacan vienen a venderlo acá, porque como son de allí, las pandillas de aquí no los dejan robar”.

“Las bandas de aquí no dejan entrar a las de Montenegro”, indicó a su vez Antonio, el joven conductor de pipas. Afirmó que hay cuatro bandas principales, una es nombrada como “Sur 13” o “Sureños 13”.

Los testimonios de los habitantes también señalan que la fracción de casas más segura se ubica en la entrada es la zona, pero conforme se avanza, el lugar se vuelve más peligroso. Tres de los entrevistados aseguran que tan sólo en esa misma mañana, habían linchado a una persona.

Por las calles no se observa patrulla u oficial de policía alguno. A cambio, abundan los carteles de protesta de los vecinos: “Estamos cansados de la inseguridad, únete a la defensa colectiva del fraccionamiento”. “Te estoy vigilando, no intentes entrar. Estas advertido”.

Constructora acusada de fraude

El slogan de Homex es “Desarrollamos viviendas, para que tú desarrolles en ellas las mejores experiencias” El fraccionamiento tendría 15 mil casas, que se construirían en 10 etapas. Sin embargo, la inmobiliaria solamente completó cinco etapas y levantó 7 mil viviendas.

La administración municipal de Querétaro, encabezada por Roberto Loyola Vera (2012-2015), señaló que no podía intervenir en el conflicto de la zona, ya que el fraccionamiento no se encontraba terminado y por lo tanto, tampoco fue entregado al Municipio.

Por su parte, Marcos Aguilar Vega, ya como presidente municipal de la capital, pretendió terminar el proyecto abandonado por Homex, en conjunto con la Canadevi y otros empresarios inmobiliarios, aunque los problemas legales no permitieron continuar con el proyecto.

Hace casi seis años, Homex fue demandada por la Comisión de Valores de Estados Unidos por un fraude de más de 3 mil 300 millones de dólares, al reportar más de 106 mil casas inexistentes en estados como Baja California Sur, el Estado de México, Guanajuato y Querétaro.

Al año siguiente, la empresa se declaró en bancarrota y abandonó el proyecto inmobiliario de Hacienda Santa Rosa. Entregó viviendas inconclusas, sin servicios básicos, escrituras de propiedad, escuela, alumbrado público -el cual se cobra en los recibos de pago-, entre otros servicios.

Los señalados como responsables del fraude fueron: el exdirector general de Homex, Gerardo de Nicolás Gutiérrez; el exdirector financiero, Carlos Moctezuma Velazco el excontralor, Ramón Lafarga Bátiz y Noé Corrales Reyes, gerente que realizó la contabilidad paralela de ventas infladas, por mando de sus superiores.

Luego de la destitución de Gerardo de Nicolás Gutiérrez como director, el mando recayó en su hermano, Eustaquio Tomás de Nicolás Gutiérrez, quien fue compañero del presidente Enrique Peña Nieto en la Universidad Panamericana y que obtuvo contratos por 2 mil 731 millones de pesos para sus empresas y propiedades inmobiliarias en México, por parte del Gobierno de la República, durante el presente sexenio.

Casas con precios devaluados

“Mire, es una casa de una planta, tiene una recámara, sala-comedor, espacio de cocina, patio de lavado, espacio de cochera y de jardín. Tiene una superficie de 67.45 metros: son 4.5 de frente por 15 de fondo” contó Javier, un hombre al teléfono que ofrece su casa en venta. Hay casas ofertadas por sus dueños en 62 mil pesos, que en su momento les costaron 240 mil pesos, más nueve años de crédito del Instituto del Fondo Nacional de la Vivienda para los Trabajadores (Infonavit).

Luis, otro hombre que ha puesto en venta su casa, pide 140 mil pesos por el traspaso de una casa, obtenida con un crédito Infonavit -ya liquidado. “El agua llega por tubería, pero de repente se descompone la bomba de allá arriba. Tiene todo al corriente. Te voy a ser honesto, el martes ya hay una persona que está al 90, 95 por ciento de firmar los papeles. El problema de la inseguridad es lo clásico de todas las colonias”, indicó.

Se intentó vender una hipotética casa en la zona. De esta manera, se marcó un número telefónico de un anuncio de compra de casas con los logos de Fondo de la Vivienda del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (Fovissste) e Infonavit. El responsable comentó, “Mira, la propiedad está completamente liquidada, primeramente agendamos una cita para ir a ubicar la propiedad, ingresar y tomar fotografías. Tengo que ver que daños o mejoras pueda tener la propiedad. Yo trabajo para un ingeniero y un arquitecto que son los que adquieren las propiedades. De Infonavit y Fovissste sólo son los asesores que tenemos, pero no trabajamos directamente para ellos. No te preocupes, no pasa nada. Tú quieres vender, no me vendas tus problemas, nada más”.

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