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O sea, ¿cómo?

Escasas cosas nos las tomamos en serio, hoy nos exigen, imponen hasta el cansancio que seamos responsables, conscientes, comprometidos que amemos al prójimo como a nosotros mismos

La coca cola tiene un toque especial para hacer su publicidad, sin duda que la piensa en profundidad y en serio. En cada país ha de realizar estudios antropológicos, psicológicos y de la vida cotidiana para poder cristalizar sus estudios en “joyas” socio antropológicas que promocionen su producto en cada país de este, ahora pequeño planeta.

El promocional publicitario para México es absolutamente provocador a colocar como telón de fondo a la familia mexicana, los valores que envuelven a esta, suponiendo que así son, deberían de ser en todas y sin excepción. Los valores mencionados, la alegría, la festividad, la convivencia, la solidaridad y ser campeones mundiales del mundo como organizadores de fiestas y reuniones familiares.

El ciclo escolar pasado, en uno de mis grupos académicos se presentó un estudiante de movilidad académica, Víctor, oriundo de Tarragona, cerca de Barcelona; ágil, conversador, atento, respetuoso, pertinente y lúcido en sus intervenciones, en ocasiones humorista y con ganas de aprender lo mexicano.

Temas por desarrollar en clase, muchos y diversos, el que ahora elijo es el de cómo ve y ven a nuestro país en el suyo…aclara que estando él acá, lo que alcanza a ver es que somos un pueblo fiestero y experto bebedor de tequila; en su país, en su región, los que han conocido México y personas de México, ratifican la vena de estar en la fiesta y en el “solaz esparcimiento”, vulgo, “en el desmadre”.

Ciertamente, hace dos años que fue el mundial de futbol en Rusia, fue tema de reflexión (¿?) o mención reiterada, la cantidad de paisanas y paisanos que estuvieron presentes en aquel país considerado como el mundial más caro del que se tenga registro.

La nota que desbordó la libreta fue la del grupo de paisanos que se anduvieron por Europa y Rusia poco más de un mes en su “Combi VW”, enviada por barco, “echando relajo” y dilapidando un dinero que, para la realidad de la mayoría de este país ni en sueños se ha tenido en mano.

México es un país de contrastes, paradojas sin comparación, en esencia un pueblo surrealista, “México, magia y encuentro”; vivimos al día, sobrevivimos porque la inercia global arrastra y “la vamos pasando…”, las personas aburridas son las que piensan. No son muchas, por lo menos no se dejan ver o viven en otros lugares.

Escasas cosas nos las tomamos en serio que no sean los mundiales, la verde, la camiseta, las lupitas, los muertitos, las vacaciones, los puentes largos, las reuniones del consejo técnico de la SEP; el terremoto del 85 y el temblor del 17…mmm ¿qué más? La fiesta, el chupe, la yerba, el pase, madres adolescentes solteras.

Hoy nos piden, exigen, imponen hasta el cansancio que seamos responsables, conscientes, comprometidos que amemos al prójimo como a nosotros mismos, traducido: protejámonos y así protegemos al prójimo, o sea, ¿cómo? Si somos un país registrado como de los más corruptos en el mundo.

El índice de alcoholismo y consumo de drogas está por las nubes; somos un pueblo donde existe, como estilo de vida, el guachi coleo, la tranza, el cohecho, el bullying, la violencia intrafamiliar, la violencia urbana.

¿Seamos responsables quedándonos en nuestras casas cultivando las buenas costumbres, los valores puros? ¿Es el previo a la gestación de una nueva sociedad que se sensibilizará y dejarán los vicio de las malas acciones, usos y costumbres?

Las redes y los medios de información y comunicación, ¿qué papel juegan en este bombardeo de mensajes de terror y moralina? ¿Por cada emisión de estos mensajes cuanto se percibe? ¿Acaso también se impone y se tiene que acatar? o esto es reflejo de una mega empresa trasnacional ¿Qué de todo esto, mañana será legado? Hoy es una experiencia traumática, histórica y de advertencia.

Ojalá y así como hoy se nos exige vehementemente, obsesiva y compulsivamente que seamos responsables, conscientes y gente seria, el día de mañana se nos exija igual y mejor que dejemos de ser gente violenta, corrupta, consumidora, indolente, depredadora, victimizada, conformista, mediana, media, insufrible.

“…tú hueles a tragedia…ríes demasiado ‑o sea, México, ¿desde dónde se puede decir? ‑ creo en ti.”

Fragmento parafraseado de “México creo en ti”

“El Vate” Ricardo López Méndez

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