Reflexionando el taller de Fortalecimiento para las Redes de Paz de la UAQ

Imagino una universidad donde las y los docentes se involucran y transversalizan en sus clases la cultura de paz. ¿Qué necesitamos para dicho cometido? Implicaría preparación de por medio, pertenecer a una o más redes de apoyo, vivir en carne propia las adversidades del conflicto y sus posibles soluciones pacíficas. Implicaría vernos, escucharnos, sentirnos, identificarnos con otres para empatizar. Además de estar en preparación y actualización constante, conocer diversos contextos, y sobre todo conocernos a nosotros mismos. Mantengo la ilusión de una universidad así, totalmente pacífica. En conjunto, la Red de Docentes por la Paz UAQ va está trabajando para poco a poco irnos acercando.
Los días 21 y 22 de septiembre se sintió el espíritu pasivo, docentes de la universidad entramos en una “burbuja de la paz”, donde reglas, actos, medidas, acciones son construidas para el bien de esta comunidad y con una meta de llevarla y contagiarla en nuestros espacios académicos.
En particular quisiera escribir sobre mi experiencia en el taller Fortalecimiento para las Redes de Paz UAQ impartido por la Dra. Gloria Abarca Obregón, del cual me llegó invitación de asistencia por pertenecer a la Red de Docentes.
Realizamos actividades justificadas en la importancia de fortalecer la Red por medio del autoconocimiento y conexión con los demás. Escuchamos a otres con atención, nos compartimos situaciones íntimas sin juzgar. Hablamos de las emociones, reflexionamos que algunas de ellas suelen ser incómodas pero necesarias, y existen otras. El Autoconocimiento nos permitirá identificar que emoción estamos experimentado y siempre será importante cuestionarnos los porques. ¿Por qué estoy enojada? ¿Por qué estoy triste? ¿Por qué estoy feliz? ¿Por qué estoy avergonzada?. Conocer nuestras emociones nos permitirá convivir mejor, vivir mejor. Reflexionamos también sobre la competencia, no vamos a ganar siempre, pero podemos alegrarnos y compartir los logros de los demás. De esta forma resignificamos el sentido de la competencia.
Formar redes nos permitirá crecer como seres humanos y ayudar a crecer a los otres. Es maravilloso aprender juntos. Una red implica un compromiso, cada miembro de la red aporta confianza y escucha. Así podemos avanzar juntos a la meta.
En la Red de Docentes por la Paz UAQ tenemos el compromiso de llevar nuestros aprendizajes a nuestra comunidad. El taller nos proporcionó de herramientas e ideas que posteriormente queremos implementar en Escuela de Bachilleres, Plantel Sur. Somos dos docentes de la red, la maestra Dulce Gabriela Rivera Sánchez y la maestra Mariana Lujambio Chávez que pertenecemos al plantel Sur. Recientemente creamos junto con más docentes un club de estudiantes a los que les interesa la ciencia, el arte, la ingeniería y las matemáticas, llamado club STEAM. Somos responsables de que desarrollen gusto por algo, pero sobre todo por la vida, que convivan y respeten ideas, amen a los otres, compartan con ellos y ellas.
Formar parte de la red nos proporciona un sentido de pertenencia inexplicable, sabemos que siempre podemos contar y confiar en los miembros contando siempre con responsabilidad afectiva.