Virtudes ciudadanas y educación en valores para la formación integral en la educación superior

Ante los escenarios de violencia que dejan la impresión de fragilidad y ausencia de paz en el mundo que se ha reflejado desde hace ya algunos años, se hace evidente desnaturalizar las violencias para resarcir el tejido social a través de un recurso universal humano: la educación.
La política universitaria en lo que va del régimen de Miguel de la Madrid de 1984 a la fecha, se ha planteado siempre dentro de un criterio instrumentalista, basado en una visión liberal de la educación. Es así que las currículas profesionales se organizaron en función del mercado y de sus necesidades. Esto trajo como consecuencia, incluso en algunas carreras, la reducción de la currícula o del tiempo de formación quitándole materias que estaban vinculadas al humanismo o a la formación de valores del profesional.
Hoy en día el gran problema que tiene el mundo es, la corrupción, toda vez que dentro del ámbito del paradigma educativo liberal lo que prima es la competencia orientada a un ascenso del status social, dejando de lado lo básico que son las virtudes ciudadanas que deben también formar parte dentro de la formación educativa del estudiante. Materias como ética o deontología dejaron de ser funcionales en una sociedad instrumental, sin embargo hoy en día, las principales universidades replantean su currícula y buscan vincular al profesional en una visión del yo-tú -comunal donde la importante también es crear profesionales con valores orientados a esas virtudes ciudadanas que permitan una convivencia armoniosa dentro del grupo social; no estamos diciendo que vamos a dejar de la formación para el mercado, si esa es la orientación, hagámoslo también con valores, ante ello nos preguntamos, ¿No será acaso necesario que las universidades dentro de la estructura curricular establezcan nuevamente materias de ética o deontología?
Es bien sabido que la educación tradicional nos ha beneficiado en temas de investigación, ciencia y tecnología, además de permitir mejoras al bienestar y calidad de vida de las personas. Sin embargo, cada vez podemos notar en la sociedad la falta de una educación en valores morales de cuidado y de paz, lo cual nos ha llevado a vivir en un ambiente de guerras, violencias y conflicto constante.
En la investigación “La cultura de paz inicia con la educación en valores”, por las investigadoras Martha Esthela Gómez Collado y Dalila García Hernández de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de México, se menciona que es indispensable la intervención del Estado en materia educativa para garantizar que en las escuelas de México se lleven a cabo programas en educación en valores para impulsar una educación integral y formar ciudadanos que busquen construir una cultura de paz.
En la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL) se considera a la educación superior como una importante vía para la formación de las nuevas generaciones, que deben promover los valores en la realización de la gestión socialmente responsable de la formación integral, aplicación del conocimiento y la cultura, y del funcionamiento institucional en todos sus ámbitos.
Hoy más que nunca necesitamos dar una nueva orientación a la educación en todos los niveles, promoviendo una educación que no atienda solamente lo material y lo técnico, sino también lo humano. Una educación que incluya justicia, igualdad, solidaridad, democracia, libertad, respeto a las diferencias, diversidad cultural y, sobre todo, al desarme, a la prevención de los conflictos armados y a la transformación pacífica de los conflictos (Miquel et al., 2002).
Por lo tanto, la educación en valores y virtudes ciudadanas, en ese sentido son un instrumento esencial para la cultura de paz, porque permite a los ciudadanos del mundo ayudarse entre ellos, con el fin de gozar de las mismas oportunidades y utilizar tanto sus competencias como capacidades para hacer las paces. Por ello, la educación para la paz reconoce que en la actualidad hay que aprender de todos, buscar entender el papel de los valores éticos en la educación y a hacer las paces entre los seres humanos, para lograr una convivencia más pacífica.
Gómez, M. E. y García, D. (2018). La cultura de paz inicia con la educación en valores. Estudios de Derecho, 75 (165), pp-pp. 45-72 DOI: 10.17533/udea.esde.v75n165a03
Miquel Martínez Martín, María Rosa Buxarrais Estrada, Francisco Esteban Bara (2002). La universidad como espacio de aprendizaje ético. Revista Iberoamericana, (29), [Fecha de Consulta 13 de abril de 2022]. Disponible en: https://rieoei.org/historico/documentos/rie29a01.html