Opinión

A propósito del Día Internacional por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe

Por Mariel Gudiño Rivas

En 1990, la Asamblea del Movimiento Feminista Latinoamericano celebró en Argentina el V Encuentro Feminista Latinoamericano y del Caribe. En ese encuentro se trataron, entre otros, el problema del aborto inseguro y clandestino por ser una de las causas principales de mortalidad de las mujeres en muchos de los países de la región.

En ese mismo evento, se declaro el 28 de septiembre como el Día Internacional por la Despenalización del Aborto en América Latina y el Caribe. A la fecha, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el aborto es la causa primordial de mortalidad materna en Argentina, Chile, Guatemala, Panamá, Paraguay y Perú; la segunda causa de muerte en Costa Rica; y tercera en Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador, El Salvador, Honduras, México y Nicaragua.

 

Estos datos muestran la importancia del “acceso al aborto legal, seguro y gratuito como una demanda de derechos humanos, de justicia social y de salud pública” (Día por la Despenalización del Aborto: carta abierta a la ministra Ocaña, Artemisa Noticias); sin embargo, en México son 18 entidades federativas (Chihuahua, Baja California, Campeche, Chiapas, Colima, Durango, Guanajuato, Jalisco, Morelos, Nayarit, Oaxaca, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sonora, Tamaulipas, Yucatán) las que han reformado sus constituciones, de manera inversa a la tendencia internacional, y con esto ahora, se penaliza el aborto en nuestro país, lo que atenta contra los derechos de las mujeres y sin duda alguna, contra los derechos humanos.

En nuestro estado, desafortunadamente, se adhiere a esta tendencia retrograda, recordemos: en Querétaro se aprobó en agosto de 2009 la reforma al artículo 2° de la Constitución del estado, que “…reconoce, protege y garantiza el derecho a la vida de todo ser humano, desde el momento de la fecundación como un bien jurídico tutelado y se le reputa como nacido para todos los efectos legales correspondientes, hasta la muerte”.

Frente a este panorama, mujeres queretanas, de América Latina y el Caribe alzaremos la voz para exigir la garantía de los derechos reproductivos y sexuales, educación sexual laica, científica y objetiva, servicios de salud sexual y salud reproductiva, por una maternidad libre y voluntaria y, sobre todo los derechos que tenemos a decidir sobre nuestros cuerpos y nuestras sexualidades.

Es urgente que las autoridades queretanas correspondientes traten el tema con objetividad, dejando de lado sus ideologías, religión, principios partidistas, juicios de valor y demás, las organizaciones civiles en nuestra entidad, debemos trabajar en una agenda conjunta que permita: retomar las discusión en torno al cambio del artículo 2° constitucional, a partir de propuestas encaminadas a proteger la vida de las mujeres que deciden o no practicarse un aborto, garantizar sus derechos humanos, asimismo mirar el aborto como problema social y de salud pública. Finalmente, quienes apoyamos la despenalización del aborto estamos a favor de la vida: de la vida y la salud de las mujeres.

¡El aborto: las mujeres deciden, la sociedad respeta, el estado garantiza, y las iglesias no intervienen!

mgrivas@locallis.org.mx

@marielqro

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