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Ajedrez político 64

Pocas cosas me incomodan tanto como aquellos “analistas políticos” que usan como metáforas palabras y frases provenientes del ajedrez, ya que para un ojo avezado es evidente que su sapiencia ajedrecística es ínfima, y yo asocio la calidad de sus metáforas con la calidad de sus análisis. Cada que veo estas frases mal utilizadas, quito mis ojos de la columna por considerarlo una pérdida de tiempo. Van algunos ejemplos. 

Enroque: cuando hay un intercambio de posiciones en alguna instancia gubernamental, los “analistas” comentan que tal funcionario hizo un “enroque estratégico”. En el enroque, la torre mueve dos o tres casillas y el Rey mueve dos casillas hacia el lado contrario. Un ajedrecista enroca para colocar el rey en seguridad a salvo de ataques rivales y mejorar la capacidad ofensiva de la torre. No es un asunto estratégico y mucho menos un intercambio de posiciones, ya que el enroque sólo existe entre una torre y el Rey. Ninguna otra pieza puede realizarlo. ¿Por qué usan esa frase con tanta ignorancia y ligereza?

“El funcionario X, envía a su alfil a tal instancia”, queriendo decir se manda la persona con mas poder a un encargo específico. El alfil es una pieza de largo alcance, limitada por el color de la casilla donde se mueve, y es la tercera pieza más poderosa del tablero detrás de la Dama – que combina el poder de una torre y un alfil- y la Torre -que vale 5 peones contra los tres del alfil. Mover un alfil a un lugar específico no es una ocurrencia o una emergencia, sino parte de un plan concreto y específico sea de ataque o de defensa basado en los requerimientos de la posición. Si los “analistas” supieran algo del juego dirían, “El funcionario envía a su dama”, o al menos “envía a su torre”. 

“Como una medida estratégica, opta por sacrificar a X ya que en ajedrez y en política, el Rey es lo más importante”. En ajedrez, la estrategia es la planeación a futuro, a largo plazo. Las acciones inmediatas se enmarcan en la táctica. Un sacrificio sirve para acelerar el desenlace de un encuentro y es una jugada de orden táctico como muestran las partidas de Mikhail Tal, “el mago de Riga”, el jugador más brillante de la historia. En ajedrez un sacrificio para “salvar al Rey” no es tal sino ganancia del adversario y significa que el ejército enemigo ha penetrado nuestras defensas y el final está cerca

Hablando del jaque mate, palabra que da nombre a infinidad de columnas “políticas”, no existe entre ajedrecistas. De acuerdo a GrOk, en la gigabase con más de 10 millones de partidas desde 1475 a 2024, apenas el 13.9% concluyeron en mate. “En partidas de grandes maestros de ajedrez el porcentaje es cercano a cero, ya que los jugadores abandonan cuando saben que la derrota es inevitable”. El abandono se hace deteniendo la marcha del reloj y dando la mano al adversario, nunca diciendo “jaque mate”. 

Ojalá que analistas y actores políticos consiguieran un tablero y un libro de ajedrez como “Logical chess move by move” de Irving Chernev. Esto les ayudaría a entender acerca de la verdadera táctica y estrategia ajedrecística y no basar sus escritos en inexistentes suposiciones personales y no lo que sucede en el reino de Caissa.

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