Opinión

Algunas ideas sobre el conflicto SUPAUAQ

Cristian M. Padilla Vega / Académico Facultad de Psicología

 

Dime, Musa, de este hombre ingenioso que vagó tanto tiempo,

después de haber destruido la ciudadela de Troya.

Homero (Canto I, La Odisea).

PARA DESTACAR: La Asamblea General es nuestra oportunidad de dirimir el conflicto, a través, del diálogo y la discusión a la altura de todos nosotros los universitarios, sin denostaciones y ofensas que sólo nos dividen y vulneran nuestra Autonomía, abriéndole el paso a los intereses políticos de control, por parte de Gobierno del Estado.

El filósofo Luis Villoro buscó hacer una distinción epistemológica entre los distintos tipos de conocimientos que, como construcción social humana realizamos para buscar acercarnos a la “realidad”, entendida ésta también, como una construcción social. Así, el filósofo español, distinguía entre: creer, saber y conocer.

Vemos las redes sociales bombardeadas de las creencias que tenemos respecto del conflicto que vive nuestro Sindicato Único de Personal Académico (SUPAUAQ). A veces la diferenciación entre estos tres tipos de conocimiento no es sencilla, sobre todo cuando se prestan a diversas interpretaciones y meta-interpretaciones, cargadas de intereses políticos e incluso de emociones álgidas.

Querer explicar el conflicto de nuestro Sindicato de docentes, desde una interpretación jurídica, que busca imponer la razón, de cualquiera de las partes en disputa es, a mi juicio, infructuoso y ya muy ocioso. Hemos escuchado todos los argumentos posibles, algunos atinadísimos, otros cargados de sentimientos y emociones que terminaron con agresiones, incluso físicas, además de toda la violencia psicológica entre las partes.

Ramón Xirau (2009, UNAM) en su ‘Introducción a la filosofía’ nos explica de manera paciente y clara, a los que no somos filósofos, el pensamiento occidental del mundo grecolatino antiguo a los filósofos modernos. Y me queda clarísimo al explicar lo que era el pensamiento socrático, con respecto a la discusión y construcción de saberes nuevos, que podemos retomar mucho de este método para estructurar soluciones a la problemática de nuestro Sindicato. Para que esto fuese posible es necesario, en primer lugar no confundir discusión con disputa, en términos socráticos.

En la disputa está en juego, no la construcción, sino la imposición de la razón de una persona a otra, una imposición siempre violenta. Mientras que, en la discusión ambas partes ponen en perspectiva la veracidad de sus razones, para que, mediante el debate con el otro, sea posible la construcción de conocimiento nuevo.

Esa posibilidad de discusión, de construcción e inclusión no violenta, se nos abre a los docentes universitarios sindicalizados, mediante la Asamblea General, convocada por el Consejo Consultivo del SUPAUAQ, que goza del reconocimiento representativo de las seccionales de las Facultades que conforman a nuestra Universidad.

Dicha Asamblea General se llevará a cabo este lunes 13 de febrero y es nuestra oportunidad de dirimir el conflicto, a través, del diálogo y la discusión a la altura de todos nosotros los universitarios, sin denostaciones y ofensas que sólo nos dividen y vulneran nuestra Autonomía, abriéndole el paso a los intereses políticos de control, por parte de Gobierno del Estado hacia nuestra máxima casa de estudios.

Es nuestra oportunidad de ser creativos, de actuar con inteligencia emocional, como Odiseo, Ulises para los romanos, a la hora de solucionar nuestros conflictos internos, para salir más unidos y fortalecidos al interior de nuestra Alma Mater.

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