Los “contrapesos” en la 4T
Ante este panorama cabe hacerse la siguiente pregunta, ¿existen contrapesos en tiempos de la 4T?, la respuesta es un rotundo NO.
El 1 de julio de 2018, el pueblo de México ganó el gobierno de la República por más de 8 millones de votos de diferencia. Quisieron los mexicanos que Andrés Manuel López Obrador (AMLO) fuese Presidente de México por 6 años. Muy lejos quedaron los candidatos del PAN, Ricardo Anaya, y del PRI, José Antonio Meade, quienes fueron rotundamente rechazados por la mayoría de los mexicanos, pues ni juntando todos los votos emitidos para ellos (21 millones) podían alcanzar a AMLO (30 millones).
Algo quedó muy claro: el pueblo ganó el gobierno federal, pero no El Poder en México. El pueblo eligió a AMLO para dirigir el gobierno, pero no para tomar y dirigir El Poder, pues este ha estado, está y estará siempre en manos de los mismos.
¿Cómo es que los que detentan El Poder no pudieron en 2018, tal y como sí lo hicieron en el 2006, robarle la presidencia de la República al pueblo y a AMLO?, es simple: al realizar sus estudios y análisis de los pros y los contras que implicaban este nuevo fraude, o lo que por medio del Instituto Nacional Electoral tenían planeado con antelación para —en caso de que la votación fuera muy contundente en favor de AMLO— negarle el triunfo.
Los que detentan El Poder en México llegaron a la conclusión que un fraude más —ahora sí por demás evidente, pues se sabe que en el 2006 Felipe Calderón (FECAL) perdió sólo por poco más de un millón de votos frente a AMLO, pero en esta ocasión la diferencia en favor del tabasqueño era de casi 9 millones de sufragios— hubiese significado un conflicto por demás terrible.
Por ello, rechazando correr los riesgos que eso implicaba, decidieron no poner en marcha su plan de negarle el triunfo. Tendrían entonces que resignarse con no tener por unos años las riendas del gobierno federal en sus manos, pero con la firme intención de atacar y derrocar a AMLO apenas ellos mismos crearan las condiciones y circunstancias para ello.
¿Quién detenta El Poder en México? La Derecha política. ¿Quiénes son esa Derecha política? Los grandes empresarios dueños de fábricas, negocios importantes y medios de comunicación masiva, así como los dueños de sectas religiosas (clero político).
¿Quiénes son los empleados de la Derecha en México? Locutores de radio y televisión, bautizados por el pueblo como “chayoteros”; opinadores y columnistas de la prensa, e “intelectuales” salinistas de corte fascista (Aguilar Camín y Enrique Krauze entre otros); también funcionarios incrustados desde hace muchos años en puestos clave , por ejemplo, los Consejeros del INE.
También organizaciones no gubernamentales, como Mexicanos en Favor de la Corrupción de Claudio X. González; partidos políticos de corte fascista, principalmente el Partido Acción Nacional (PAN); y muy tristemente, el Poder Judicial, ya que no sólo una gran cantidad de jueces locales, sino especialmente los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) están en sus puestos gracias al PRIAN.
Ante este panorama cabe hacerse la siguiente pregunta, ¿existen contrapesos en tiempos de la 4T?, la respuesta es un rotundo NO. La balanza está totalmente del lado de El Poder y sus detentadores, pues es una lucha desigual entre un presidente de la república y sus fieles seguidores, contra empresarios (CCE, COPARMEX, etc.), chayoteros e “intelectuales” fascistas de los medios de comunicación, jueces y ministros de la SCJN, clero y partidos políticos de derecha. Es decir, el pueblo y su representante contra el dinero, los privilegios y la corrupción.



