Articulistas

Lozoya y Querétaro

Dentro de las novedades que ha contado Lozoya está la de sobornos a políticos panistas con el fin de que aprobaran las reformas estructurales promovidas por el gobierno de Peña Nieto, en particular la más jugosa, la reforma energética.

Seguramente muchos panistas en Querétaro nunca imaginaron, ni en sus peores pesadillas, que la detención de Emilio Lozoya Austin en España iba a tener grandes consecuencias en el estado.

Lozoya consiguió fondos para la campaña presidencial de 2012 de Enrique Peña Nieto, a donde llegó —parece ser— dinero de la empresa brasileña Odebrecht, a la que después se le pagó muy bien con contratos, incluso antes de que Lozoya fuera director de Pemex.

Poco después que Morena ganó la presidencia de la república, Lozoya (al igual que otros políticos) se fue del país, aunque después ya en calidad de prófugo —mientras que fue creciendo el escándalo de los sobornos de Odebrecht— la venta fraudulenta de Agronitrogenados y los contratos leoninos para la planta Etileno XXI.

La novedad es que —después de su extradición a México— Lozoya decidió contar muchas cosas, incluso en una denuncia oficial, en la que aparecen los nombres de dos panistas queretanos famosos, el actual gobernador Francisco Domínguez Servién y el excandidato presidencial Ricardo Anaya.

Dentro de las novedades que ha contado Lozoya está la de sobornos a políticos panistas con el fin de que aprobaran las reformas estructurales promovidas por el gobierno de Peña Nieto, en particular la más jugosa, la reforma energética. Ahora muchas cosas cuadran.

En la campaña por la gubernatura de Querétaro, en 2015, se filtró una llamada telefónica entre el actual gobernador y el actual gobernador de Baja California Sur, también senador como Domínguez en 2015. En esa llamada, Domínguez hacía referencia a un tal “señor Kors” que aportaría dinero (obviamente ilegal) a la campaña de Domínguez. Hoy se sabe que el tal “Kors” era ni más ni menos que el secretario de gobernación de Peña Nieto, Miguel Ángel Osorio Chong, por si hubiera alguna duda de la existencia del PRIAN.

Por lo dicho por Lozoya, varios políticos panistas pidieron dinero y que se les garantizaran algunas gubernaturas con tal de apoyar las reformas del PRI, una nueva modalidad de las llamadas “concertacesiones” inauguradas para que el PAN ganara su primera gubernatura en Baja California en 1989.

Una primera evidencia circuló la semana pasada al filtrarse a medios y redes sociales un video en donde el secretario particular de Francisco Domínguez, Guillermo Gutiérrez Badillo, recibe maletas con dinero en efectivo cuando trabajaba para Domínguez en el senado de la república.

Después de la difusión del video, Domínguez se apresuró a cesar a su secretario y —copiando a Felipe Calderón— afirmó que él nunca supo nada. Excusa nada creíble como no es creíble que Felipe Calderón no supiera que García Luna era una de las principales piezas de su narco gobierno y que desconocía lo que hacia él, así como otros secuaces hoy acusados en Estados Unidos por ligas con el narco.

Fue patético observar a Francisco Domínguez negándose a contestar preguntas de la prensa nacional y estatal en la última visita del presidente de la república a Querétaro la semana pasada. A diferencia del presidente que contesta preguntas difíciles en sus ruedas de prensa cotidianas, Domínguez afirmó que no daría declaraciones a la prensa, seguramente por pavor de ser pillado en contradicciones.

Así que varios panistas no sólo dañaron al país al votar por la reforma energética, sino que —todo parece indicar— lo hicieron vendiendo (caro) su voto, quizás algunos lo hicieron gratis y no fueron salpicados. De seguro veremos más cosas en los próximos días.

anbapu05@yahoo.com.mx

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba