Articulistas

Mercado Presidentes Q

Salgo a la calle y voy al mercado. Siento la ráfaga de entusiasmo que impera en el hormiguero vital, qué entusiasmo, carajo, este es mi país y es la fiesta de la vida, un hormiguero, mi pueblo revuelto, y lo quiero, soy parte de lo que veo.

El río de la vida se desborda y rebosa de gente y voces miradas colores olores sabores ruidos y mujeres y niños y pránganas y dueños y señores y señoras y empleados y el comercio fluye con un aire prehispánico, no de supermercado… estoy en el mercado de la Presidentes, además hoy es día de tianguis, sábado 16 de septiembre, después del Grito, festivo y doliente, y todos los vivos todavía estamos vivos y sin gritar ‘¡Viva México!’ con nuestra sola presencia decimos que México está vivo y esto es México, carajo, sin políticos a la vista, por cierto, culeros.

Es la una y pico de la tarde y el mercado y la calle son una rebanada vital de vida y entusiasmo. No hay espacio para los azotados. O trabajas y compras y vendes y repartes y compartes o te lleva la chingada. Palabra de palabrero sin pelos en la cara.

Parece que hoy toda la gente de las colonias Presidentes, Lomas y Comerciantes se volcaron al mercado y hacen un espacio común de convivencia gracias al comercio popular, de la gente para la gente, fuera de los monstruos impersonales y voraces de las cadenas del comercio mundial.

Esta es mi gente y este es mi país, me digo por los adentro.

Siento ante todo la naturalidad y la inconsciencia de estar vivos y comprar y vender y ganar y agradecer y compartir con todos, y si pierdes no hay fijón, la vida sigue adelante, y no digo que todos seamos amigos pero tampoco somos enemigos, somos pasajeros en tránsito rumbo a la tumba, pero antes…

Además es quincena y es septiembre y es fin de semana y qué carajo, ni la alegría ni la libertad piden permiso para estar contentos un ratito y ser libres en este día de sol y comunión.

El comercio hace a los pueblos y a las sociedades, y el buen comercio es una comunión, lo veo y lo palpo.

Digamos que todos venden y todos compran y todos miran y todos comen y todos vivos, y los muertos pelas, aquí todos vivos y además es el cumpleaños de Andrea y que suene y resuene la tambora y que vuele la casa por la ventana, se acabó la venta y sigue la fiesta, ya mañana dios dirá, hoy todo es hoy por hoy, pura música mexicana y de pueblo…

¿Qué veo? La comunión y el revoltijo entre lo mejor del campo y la ciudad, el pueblo y la sociedad, la fiesta de los contrarios, lo múltiple y plural y diverso y disparejo, abrazándose.

Esto es México. Todos somos México. Ellos son México. Nosotros somos México. Bien a bien no sé qué sea México pero este es mi México. Yo pertenezco a él y él me pertenece. Somos y nos hacemos y nos deshacemos, unos a otros. Túyoélnosotros. No desvarío. Es una oración comunitaria, una plegaria, un sentimiento, un ideal y una realidad frágil y con claroscuros. El revoltijo de la cazuela queretana y el batidillo de la licuadora mexicana.

También hay puestos abandonados y cerrados, donde no se paran ni las moscas, mugre, basura, pordioseros, pero hoy impera la fiesta de la vida con el perdón de los muertos, ¡Mara! Si la muerte no pide permiso, la vida igual bulle y pulula y vocifera en la calle.

A las 3 de la tarde ya se hizo la venta y la fiesta está en la fonda de Andrea. Suena y resuena la tambora y la alegría vuela y se contagia, al carajo las penas, lanza tu vida al aire como una moneda, ¿cara o cruz?

Dicen que llegó el novio y le reclamó por qué hacía la fiesta sin él, y ella le respondió: En mi negocio mando yo, vete al carajo.

–¡Échese una, amigo!

–Gracias, no puedo, mi religión me lo prohíbe, y además ando trabajando, palabra.

–Ja, ja, ja…

Que se arma el baile y llegan más cervezas y un pomo de tequila.

¡Chin!, me tengo que ir, sólo espero que la fiesta queretana no acabe en el duelo mexicano. Bienaventurados todos los comerciantes y clientes del Mercado Presidentes y comercios anexos y alrededores.

México somos nosotros: túyoélnosotros, no sólo los políticos. Si olvidamos esto, somos los primeros reprobados.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba