Ciberactivos

Marcelo Ebrard, influencer

Marcelo Ebrard se encuentra en campaña. A partir del banderazo de salida que el presidente de la República le dio a sus ‘corcholatas’, los involucrados en las primarias de Morena han iniciado toda clase de acciones para posicionarse en el ánimo de los votantes. Algunos han privilegiado la presencia en eventos y el trabajo de tierra y otros han intentado aumentar su cobertura mediática.

Marcelo Ebrard ha iniciado una importante campaña de comunicación digital que, por sus contenidos, pareciera tener el objetivo de volverlo más cercano y explotar un área de oportunidad que sus contrincantes le otorgan. Sorprendentemente, en el terreno del carisma y la simpatía —siempre necesarios en una contienda política—, Marcelo Ebrard parece aventajar a Claudia Sheinbaum y al secretario de gobernación, Adán Augusto López. Mientras sus adversarios insisten en fallar a partir de su falta de naturalidad y ‘charming’, Ebrard y su equipo de comunicación parecen estar en la labor de encontrar el filo amable del secretario de relaciones exteriores para empezar a posicionar su imagen pública.

Si bien es cierto, esta suerte de primarias anticipadas de Morena son un mero trámite, ya que la candidata real de López Obrador es la Jefa de Gobierno de la CDMX, la batalla por la comunicación digital si podría ganarla Ebrard, pues su estrategia es más sofisticada y coherente que la de sus adversarios. Mientras circulan memes que hacen burla de Claudia Sheinbaum tocando la guitarra, Ebrard ha aumentado su cobertura mediática y su presencia en el espació público digital a partir de contenidos que lo presentan más relajado y natural.

Se pueden hacer diferentes valoraciones de lo hecho hasta hoy por el canciller en redes sociales, pero queda claro que la propuesta es profesional y entiende la naturaleza de las plataformas digitales y sus usuarios, así como el tipo de contenido que hay que manejar en cada una de ellas. Su campaña para que lo contacten a través de WhatsApp, por ejemplo, tiene múltiples ventajas; la primera es que Ebrard entablará una comunicación directa con el ciudadano, quien sentirá que está llegando a este importante personaje político sin intermediaciones; la segunda es que la información obtenida permitirá entender las expectativas y problemáticas principales de los ciudadanos y derivar de ahí una plataforma de gobierno; y la tercera es que Ebrard y su equipo podrán armar una enorme base de datos, que bien aprovechada podrá articular grupos en WhatsApp para informarlos de manera constante, activarlos cuando haga falta y convertirlos en embajadores del mensaje de Marcelo.

Ebrard sabe que cumple el rol de adorno o de patiño, y que la verdadera y única candidata es Claudia Sheinbaum, la elegida por el presidente. Tanto él como Adán Augusto López, sirven tan sólo para simular una contienda justa y democrática. La realidad es que Ebrard lucha contracorriente teniendo la voluntad presidencial en su contra. Dado el perfil gris y nada telegénico de la Dra. Sheinbaum y la enemistad con el carisma del secretario de gobernación, Ebrard puede ser un inesperado influencer en posición de conquistar pantallas y simpatías ciudadanas.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Botón volver arriba