Punto y Seguido

Tumbo electoral

Querían un tumbo electoral, ahí lo tienen, además sabíamos que sucedería. Pero olvídense de que se solucionarán las anomias sociales y las injusticias seculares.

Lo que dije, hice. Anulé mi boleta y le saqué una foto con el celular. Pensé en el momento de mostrársela a mis amigos: suponían que yo iba a votar por el candidato aborrecido por ellos. Todo este tiempo estuve enojado. Aun no se las he mostrado ¿Y si no me creen? ¿Y si dicen que cualquiera puede conseguir fotos de esas? Creo que los mandaré al demonio y me quedaré sin amigos. A nadie sugerí anular su voto. Hay quien cree que anular no es opción válida. Ojalá leyeran el mito de Antígona.

Probablemente debería reprenderlos. Los viejos sabemos que el anhelo, la esperanza, siempre han estado ahí, pero nosotros ya no tenemos derecho a vivirlos como antes, nuestra obligación es ya no mitificarlos. El ser humano está incapacitado para entender lo que pasa, d-e-b-e-m-o-s-a-c-e-p-t-a-r-l-o, sin ambages, quienes vamos de salida.

Querían un tumbo electoral, ahí lo tienen, además sabíamos que sucedería. Pero olvídense de que se solucionarán las anomias sociales y las injusticias seculares. Si creen que viejas estrategias funcionarán está vez, que habrá felicidad pública y alegrías privadas de a montón, desengáñense. Esto apenas fue una manita de puerco a la oligarquía. Pronto vendrá el reequilibrio lampeduciano.

Por ejemplo, estuvimos a punto de tener como presidente municipal –todavía en tribunales- a un producto milagro promovido por el más grande vendedor de sueños de la actualidad mexicana, apoyado por políticos migrantes del partido más viejo y dañino del país… en fin. Inmadurez democrática.

Dos

Muchos –ingenuos- piensan que en cuanto él empiece a gobernar habrá un maravilloso cambio, una transformación milagrosa, que las cosas empezarán a estar mejor a partir de que el 1 de diciembre nomás empiece a despachar en Palacio Nacional.

Otros -¿muchos?- piensan que a partir de esa fecha el desorden y el veneno del nerviosismo se instalarán en el país, el abono y el cultivo son los anuncios de las semanas que corren.

Ni milagro ni caos, ni paraíso ni infierno. Salvo, claro, que el señor del norte que se parece tanto al del sur, decida salirse del TLC.

Tres

En campaña prometieron que por lo menos algunas partes de la reforma energética se echarían para atrás. Ya con el triunfo en el bolsillo, la próxima Secretaría de Energía dice que no habrá cambios inmediatos a las leyes y la idea es ir para adelante y no para atrás.

La prioridad inmediata será aumentar la producción y para ello se trabajará con el marco regulatorio existente. Pero ojo: se ha reiterado la intención de volver a controlar los precios de los energéticos por lo menos por los siguientes tres años. Y eso es ir para atrás.

Cuatro

En palabras de Roberto Gil Zuarth, Andrés Manuel López Obrador pretende descentralizar las funciones públicas para aumentar la velocidad y eficiencia de la respuesta estatal.

-La reubicación de las dependencias federales y la fusión de las delegaciones está lejos de ese propósito y mucho más cerca de la restauración de los códigos de la concentración del poder público.

-No son las secretarías del gobierno federal las que deben salir del centro del país; son las atribuciones de la Federación las que deben trasladarse a lo local, en un nuevo consenso constitucional que asegure que serán eficazmente ejercidas por sus nuevos detentadores, a cambio, por supuesto, de un marco exigente de eficiencia, transparencia y rendición de cuentas.

-El objetivo de reducir el gasto público se cumple de mejor manera si se superan las duplicidades en la gestión pública y si cada administración hace bien lo que le toca.

-El efecto multiplicador de la acción estatal es más eficiente cuando los tramos de responsabilidad están claramente delimitados y los esfuerzos se coordinan.

-Los vicios de los feudos locales no se van a resolver oponiendo un patronazgo federal en la persona de un coordinador plenipotenciario, sino por el trazo claro de los deberes y de las sanciones a su incumplimiento, por la flexibilidad de las intervenciones subsidiarias, por la excepcionalidad de la presencia federal.

El remedio que propone está equivocado.

Cinco

No sé qué entienda por federalismo el dirigente de Morena en Querétaro, pero lo que sí entiende es que desde el centro (o sea AMLO) se van a decidir los futuros gobernadores estatales. Él lo dijo.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba