Opinión

El gobierno de Calzada está sobrevalorado

Por: Daniel Muñoz Vega

Transcurre el cuarto año de gobierno de José Calzada. Salimos a las calles y nos topamos con voceadores que venden la prensa oficial infestada de “buenas” noticias. El periodismo tiene de rehén al Gobierno Estatal cobrando los titulares que enaltecen a la actual administración y a la vez, cobrando por lo que se callan.

Calzada es mejor publicista que gobernador. Querétaro, a comparación de otras entidades como Guerrero o cualquier estado del norte, es muy gobernable, siempre y cuando no se rompa con el statu quo mantenido por la oligarquía local.

Muchos queretanos hojean antes que nada la prensa rosa, y ver al gobernador rodeado de la élite festejando su cumpleaños, donde la nota nos dice hasta qué había en el menú, los hace sentirse bien representados, o qué decir que vean al gobernador sentado en barrera de sombra en la plaza de toros de Juriquilla. Calzada le ha apostado a hacer algunas obras de relumbrón y a explotar su imagen y la de su esposa. Un puentecito aquí, otro allá, más 200 metros de ampliación en Bernardo Quintana, obra catalogada como histórica por el mismo gobernador, hacen creer a muchos que Querétaro avanza con rumbo, cuando la realidad es que está sumergido en una tremenda simulación de transformación que servirá para enfrentar a duras penas el sexenio de Calzada.

Calzada llegó en 2009 con tintes de estadista. Hay que reconocer que supo ser opción ante el declive de Garrido y su candidato. La correcta intervención para liberar a las indígenas Alberta y Teresa acusadas de secuestrar en 2006 a seis agentes de la extinta AFI, fue la carta de presentación de Calzada, eso me hizo pensar que Calzada llegaría al gobierno como un transformador, no simplemente como un administrador. Pero la costumbre pudo más que las ganas de cambiar; para no complicarse, Calzada no fracturó intereses y continuó operando como lo habían hecho todo los gobernadores anteriores. Lo de Alberta y Teresa fue una doble dosis de legitimización para comenzar a gobernar. Hoy, cuatro años después, Calzada gobierna patrocinando a una prensa que cada vez la gente lee menos, no ha propuesto reformas de fondo, no hay transparencia real y la corrupción es la misma. Podemos decir que la gran diferencia entre Garrido y Calzada, es que el actual gobernador tiene carisma y de vez en cuando le gusta darse sus baños de pueblo, cosa que Garrido no tenía y no hacía.

Haciendo un comparativo de las dos últimas administraciones, la de Garrido y la actual, podemos ver que Garrido tuvo mejores actores políticos para mantener la gobernabilidad de Querétaro, el manejo de la política interna soportada en Alfredo Botello fue mucho mejor que la que se realiza actualmente, con Calzada van tres secretarios de gobernación en cuatro años. En materia de seguridad, la administración pasada blindó mejor al estado, ambos gobiernos lidiaron con el desastre en materia de seguridad del gobierno calderonista. La corrupción de la que tanto se habló en el gobierno de Garrido o no existió como tal o no fue castigada.

Los gobiernos panistas fueron los que vieron negocio en el fenómeno de sobrepoblación de Querétaro. Justificado por el crecimiento económico del estado, comenzó el desorden urbano. Calzada lleva tres años y no ha podido, ni siguiera ha intentado regular el crecimiento del estado. Zonas del municipio de El Marqués se convertirán en pocos años en urbes desastrosas de vivienda barata para el beneficio económico de los urbanizadores.

El gobierno de Calzada es un gobierno sobrevalorado. Nos hacen creer que hacen, ésa es la realidad. Calzada se irá en tres años y a su obra “histórica” de Los Arcos habrá la necesidad de hacerle otra cosa porque será insuficiente para enfrentar el crecimiento tan desordenado de Querétaro.

Calzada forma parte del proyecto nacional del PRI, que por su propia naturaleza y la de los personajes que acompañan a Peña Nieto, es un proyecto oscuro que postergará el sistema de corrupción que tanto ha dañado a México. El proyecto que encabeza Peña Nieto ha sido el que por años ha tenido sumergido a México en la pobreza y en la desigualdad. Calzada tarde que temprano se sumará al gobierno de Peña Nieto, por lo menos tres años podrá ser parte del Gobierno Federal. Lo que hemos visto por casi cuatro años en Querétaro, si Calzada llega como secretario de Estado o llega a tener posiciones importantes en un futuro, preferirá llevársela tranquila en vez de transformar, y hará lo que mejor sabe hacer, vender su imagen como gran estadista.

Al margen de todo: importante analizar un caso de justicia en Querétaro, el caso de José Miguel Urbina Franco “El Tortillas” a quien se le acusa de haber matado a un aficionado del América en enero del año pasado cuando las porras de ambos equipos se enfrentaron a golpes en El Colorado. Comienzan a salir las irregularidades en el proceso, sería importante preguntarnos si “El Tortillas” ¿es el verdadero culpable o es un culpable inventado? Después de lo de Cassez, es importante analizarlo.

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