Opinión

El país del no pasa nada

Por Salvador Rangel

En cada período gubernamental, desde tiempo inmemorial existen varias historias, la oficial, la de los medios de comunicación, la de la leyenda urbana y la real que pocos conocen.

En el asesinato de Francisco I. Madero y José Ma. Pino Suárez, asesinados el 22 de febrero de 1913, no se realizó investigación alguna, no hubo una “comisión indagatoria”, el crimen quedó impune, todo mundo sabía que detrás del magnicidio estaba Victoriano Huerta. No pasó nada.

Emiliano Zapata fue traicionado en Chinameca, Mor., el 10 de abril de 1919 cuando sostendría una reunión con Guajardo. No pasó nada.

El 20 de mayo de 1920, asesinan en Tlaxcalantongo, Puebla al Presidente Venustiano Carranza, las noticias publicadas en los periódicos señalaban al ex federal Rodolfo Herrera como al autor material. No pasó nada.

En la emboscada en contra de Pancho Villa, en Parral, Chihuahua, el 20 de julio de 1923, en el primer comunicado emitido por el jefe de telégrafos de Parral al Presidente de la República, Álvaro Obregón, se afirmaba que los autores eran hombres a su servicio, no hubo detenidos. No paso nada.

El 3 de octubre de 1927, fue asesinado el general Francisco R. Serrano y doce acompañantes en Huitzilac, Morelos. Serrano era candidato opositor a Álvaro Obregón, quien contendía por su segundo período presidencial; no hubo detenidos. No pasó nada.

El 17 de julio de 1928, fue asesinado en el restaurante La Bombilla, en San Ángel, DF, el candidato triunfador de las elecciones, Álvaro Obregón para su segundo período en la Presidencia; se detuvo a José León Toral, como autor material del crimen, según informaciones periodísticas de la época, le disparó cinco balazos. La leyenda urbana señalaba que el cuerpo Álvaro Obregón había recibido otros tiros, de alguien que estaba parado cerca de él. No se investigó esta parte del supuesto “segundo tirador”. Únicamente la versión oficial prevaleció.

En las elecciones presidenciales del 7 de julio de 1940, donde participaron como candidatos Manuel Ávila Camacho y Juan Andrew Almazán, se tenía la firme convicción de que Almazán ganó y sus seguidores se lanzaron a la calle a proclamar su triunfo, sin embargo fueron agredidos por la policía, en el enfrentamiento en el centro de la ciudad de México, específicamente en la avenida Juárez y Balderas, hubo muertos, heridos y desparecidos. No se hizo una investigación, finalmente se proclamó el triunfo de Manuel Ávila Camacho. No pasó nada.

El primero de enero de 1946 en una manifestación en León, Guanajuato, donde protestaban por la imposición de un candidato por parte del Partido de la Revolución Mexicana (PRM), antecedente del PRI, hubo 40 muertos y más de 300 heridos, también en declaraciones periodísticas se afirmaba que los disparos provenían del Palacio Municipal. En la azotea de Palacio Municipal hubo disparos de ametralladoras y después la cargada de la caballería en contra de hombres y mujeres que estaban en el jardín Hidalgo. No pasó nada.

En la ciudad de México, en abril de 1959, fueron aprehendidos los líderes ferrocarriles Demetrio Vallejo y Valentín Campa con cerca de 34 “coacusados”, según versión oficial. Leyenda urbana, muertos y desparecidos. No pasó nada.

En ese mismo año, 1959, los maestros de la Sección IX del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación, protestan y se declaran en huelga, ocupan las oficinas de la SEP, los granadores dispersan una manifestación pacífica en que participan hombres y mujeres, resultado detenidos, heridos y desparecidos. No pasó nada.

El 23 de mayo de 1962, es asesinado el líder campesino Rubén Jaramillo, su esposa embarazada y sus tres hijos en Xochicalco, Morelos. Jaramillo buscaba una verdadera reforma agraria, por lo que fue perseguido y se refugió en las montañas de Morelos. No hubo detenidos. No pasó nada.

Dos de octubre de 1968, Tlatelolco, muertos, heridos, desparecidos. No pasó nada.

El 10 de junio de 1971, Los Halcones disuelven una marcha pacífica de estudiantes en la avenida México Tacuba y Circuito Interior en el DF, muertos, heridos, desaparecidos. No pasa nada.

En este gobierno, incendio de una guardería en Hermosillo, Sonora, niños muertos, heridos, únicamente han detenido a empleados de nivel inferior, los verdaderos culpables, bien gracias.

Incendio de un casino en Monterrey, según declaraciones de empleados las puertas de emergencia estaban cerradas. Los dueños salieron del país, los deudos sufren para reclamar los derechos que les corresponden, hijos sin padre o bien madres solteras que fallecieron. Declaraciones van y vienen. No pasa nada.

El ex director del ISSSTE, Miguel Yunes, lanza acusaciones de que la lideresa del SNTE, le solicitó cantidades millonarias para promoción política del Partido Nueva Alianza. Nadie investigó. No pasó nada.

El ex gobernador del Coahuila. Humberto Moreira, hoy líder del PRI, que en su administración se utilizaron documentos falsos para millonarios préstamos, se hace la víctima y dice que es objeto de una guerra sucia, funcionarios de su gobierno son acusados y salen en libertad bajo fianza con cantidades millonarias depositadas. No pasa nada.

Y los nostálgicos, creen que estas historias y otras más no señaladas, son producto de su edad, tienen alucinaciones seniles. Porque en este país no pasa nada.

rangel_salvador@hotmail.com

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