Opinión

Estela de… ¿Luz?

Por Salvador Rangel

En el mundo existen cantidad de monumentos para perpetuar el amor a una mujer, una guerra, conmemoraciones, etc. El Taj Mahal en Agra, India, es famoso en el mundo y declarado Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1983, por la UNESCO; fue construido entre 1632 y 1643 para inmortalizar el amor que le profesaba Sha Jahan a Arjumand Banu Begum, su esposa favorita, quien falleció al dar a luz.

En México se construyó hasta 1936 el Monumento a la Revolución, después de 26 años del inicio del movimiento civil, ahí se encuentra el Museo de la Revolución. La columna de la Independencia, mejor conocido como el Ángel, construido en 1910 en el gobierno de Porfirio Díaz Mori para conmemorar el primer centenario de la Independencia.

 

Así que para el bicentenario, en 2010, se organizaron festejos hasta en los lugares más recónditos del país, y la capital no podía ser menos, por lo que se decidió hacer la Estela de Luz, que debió ser inaugurada en tiempo y forma, como dicen los políticos de viejo cuño, en el bicentenario, pero hubo problemas en su diseño, construcción y… costo.

Así que el sábado 7 de enero, en la noche, se llevó a cabo la inauguración, por el señor Felipe Calderón casi en la clandestinidad, se avisó a última hora a los casi 400 invitados y a la prensa se le informó que era un “ensayo”. Después de 15 meses de retraso y en medio de una gran polémica en todos los niveles, desde la gente de a pie hasta arquitectos, políticos, etc., quienes cuestionaron la obra.

Se ubica en el Paseo de la Reforma y Lieja, cerca del Bosque de Chapultepec, mide 140 metros de altura y ocupa dos mil metros cuadrados, su costo fue de mil 350 millones de pesos, en el presupuesto original se consideraron 400 millones.

Las irregularidades en su construcción van desde el proyecto hasta los materiales utilizados. Y la Estela de Luz tiene una estela de corrupción… la Secretaria de la Función Pública inhabilitó a varios funcionarios públicos por conflicto de intereses. Habrá que esperar que la auditoria de la Función Pública revele todo el proceso administrativo, ejecución y gastos, para conocer a detalle el motivo por el cual se incrementó el costo original.

Ya en agosto del 2010, el Secretario de Educación Pública, el arrepentido candidato presidencial del PAN, Alonso Lujambio, reconoció que debía modificarse debido al riesgo que representaban las rachas de viento, se alteró el proyecto, los cimientos pasaron de 30 a 50 metros, el diámetro de las columnas de 81 a 91 centímetros y el peso subió a 800 toneladas.

En la ceremonia de inauguración, a la sombra de la noche, el señor Calderón expresó: La Estela de Luz está llamada a iluminar el siglo XXI mexicano… a partir de hoy, tenemos un monumento en el que todos los mexicanos podemos identificarnos… que habrá de convertirse en un símbolo nacional. En una inauguración donde faltó el principal invitado: la ciudadanía.

Y un día después miembros de la sociedad civil y activistas defensores de los derechos humanos, protestaron frente al monumento que según el señor Calderón es el “ícono de los mexicanos”.

Los manifestantes con moños negros encendieron veladoras en memoria de las vidas de inocentes que ha costado la “guerra” contra el crimen organizado iniciada por la actual administración.

Los gritos que se escuchaban eran: ¡Basta a la injusticia! ¡Alto a la violencia! La convocatoria fue por medio de las redes sociales, se calculó en 500 los manifestantes.

No faltó quien dijera que la Estela de Luz es el monumento a la corrupción, a la ineficiencia, a hacer los actos públicos en lo oscurito, que han caracterizado a la actual administración federal.

Y los nostálgicos no están de acuerdo en que la Estela de Luz sea emblema de los mexicanos, la mayoría es gente de trabajo, cumplidora en sus actividades, no proclive a la farsa. Más bien es un monumento a la simulación.

rangel_salvador@hotmail.com

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