Opinión

La elección que viene

Punto y seguido

Por: Ricardo Rivón Lazcano

Si Si en la elección que viene sucediesen solo derogativas (frases que intentan anular al prójimo, Zaid)  yo me daría por bien servido.

  1. 1.  Sabemos quién va a ganar, el nombre del ganador no importa.
  2. 2.  Llegamos tarde a la democracia, justo cuando está en peligro de muerte. Llegamos tarde y sin ciudadanos. Sin interés por informarse, sin interés en participar. Partidos políticos y procesos electorales extraños a la democracia.
  3. Nuestra democracia, ese régimen político basado en «la oscuridad, la turbiedad, el exceso, las componendas, la apariencia indeleble de deshonestidad, la falsa piedad, el moralismo y la inmoralidad, la corrupción, la intriga, la negligencia, la intromisión, la vanidad, el autoengaño y, por último, la esterilidad».
  4. Nos falta un arte de la conversación donde no se gane ni se pierda sino solo provisionalmente.  Arte de escuchar al otro (lo otro) y dejar que los argumentos hagan lo suyo. En un tiempo de ideólogos y confusas ambiciones, serenar el pensamiento, dejar paso al escepticismo, no esperar mucho del hombre (y la mujer) y entender la política como un montón de casos pequeños, con valores y circunstancias, sin soluciones ideales, tan solo opciones viables.
  5. Supongamos que usted no vota en las próximas elecciones. Supongamos que llama a no votar. Supongamos que acude a la urna y anula el voto, o supongamos que lo deja en blanco, que para el caso es lo mismo.
  6. Usted está enojado, indignado con una clase política corrupta y contra partidos que son antidemocráticos en su vida interna, que en realidad no representan los intereses de los ciudadanos, y que están dirigidos por élites que con miradas cortoplacistas buscan sólo satisfacer sus ambiciones personales y de grupo.
  7. Usted está enojado, indignado y no vota.
  8. No votar es hacerle el juego, conscientemente o no, a las posturas encarnadas por los grandes grupos de interés económico y mediático, naturalmente autoritarios, beneficiarios del descrédito de la política, de los políticos y de los partidos.
  9. Usted está enojado, indignado y vota.
  10. Votar es hacerle el juego, conscientemente o no, a las posturas encarnadas por los grandes grupos de interés económico y mediático, naturalmente autoritarios, beneficiarios del descrédito de la política, de los políticos y de los partidos.
  11. Si usted vota o no, no requiere pensamiento cauteloso y desconfiado. Uno que duda de quienes jamás tienen presente en sus acciones, en sus escritos, en sus grandilocuentes discursos, a la creciente multitud de los que padece el sufrimiento, el dolor o la explotación generados por una estructura social y económica injusta, pero regenteada  por grupos de interés que extraen, chupan ganancias y riquezas monetarias sin importar el daño a los demás.
  12. “Lo que encuentras no es tanto maldad sino una vasta antología de debilidades humanas. Y, cuando hablas con los implicados, lo que descubres no es tanto una deliberada falta de honestidad com

Hace tres años escribí:

14.  La realidad nunca me ha parecido muy realista, afirma Charles Simic. Sólo las imaginaciones más descabelladas pueden tender un puente sobre el abismo entre la cosa y la palabra.

15.  Los límites de la “naturaleza humana” son espantosamente dilatados. Con buenas mujeres, con hombres buenos.

@rivonrl

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