Opinión

La infamia de los 351

Por: Ángel Balderas Puga

El pasado 28 de septiembre, 351 diputados del PRI, PAN y Verde “Ecologista” aprobaron, en el pleno, el dictamen de la Comisión de Trabajo y Previsión Social con respecto a la reforma laboral causando con esto un enorme daño a millones de mexicanos y a las futuras generaciones de trabajadores. En la “Gaceta Parlamentaria” pueden consultarse los nombres de dichos diputados (gaceta.diputados.gob.mx, votaciones del 28 de septiembre).

Votos ilegítimos

La votación de esos diputados es totalmente ilegítima por varios motivos.

Primero. Muchos de los que votaron para aprobar la dañina reforma laboral no fueron elegidos por nadie, se trata de diputados plurinominales, son representantes de partidos no de la gente y actuaron como tales, de manera facciosa, a favor de intereses de una pequeña minoría y no a favor de la gente. Entre estos diputados plurinominales se hallan los diputados de nuestro estado, los panistas, Alfredo Botello y Ricardo Anaya.

Segundo. Prácticamente todos los que aprobaron la reforma laboral nunca dijeron en sus recientes campañas electorales que harían tal cosa, nunca le dijeron a los posibles electores que aprobarían la legalización de la subcontratación (outsourcing), los contratos temporales o los contratos por hora. No tuvieron ni el valor ni la honestidad de hacerlo. Engañaron a los electores, traían una agenda oculta. Si sus propuestas fueran buenas las habrían ventilado y promovido en sus campañas, pero no fue así porque saben perfectamente que esas propuestas van contra la inmensa mayoría de la población y temían no ser elegidos.

Tercero. Creo que la mayoría de los que votaron a favor ni siquiera leyeron la propuesta, algunos por falta de capacidad (hay diputados que tienen serios problemas para leer y escribir y otros no tienen la capacidad de análisis que requiere el estudio de las propuestas de reforma) y otros por falta de tiempo, pues la propuesta fue presentada apenas el 31 de agosto y se agotó la discusión en unos cuantos días, exageradamente pocos, para un asunto tan trascendental e importante como éste. Votaron por consigna sin comprender la magnitud de lo que aprobaron.

Cuarto. Diputados como el priista Ricardo Aldana, tesorero del sindicato de Pemex, carecen de cualquier legitimidad, pues se han visto inmiscuidos en escandalosos casos de corrupción. Específicamente, Aldana participó en el llamado “Pemexgate” mediante el cual se desviaron más de mil millones de pesos de Pemex para la campaña presidencial del priista Francisco Labastida Ochoa. De la misma manera aparecen otros diputados priistas ligados a sindicatos corporativos.

Quinto. Los supuestos “representantes” populares no consultaron a sus supuestos representados para orientar el sentido de su voto lo que denota falta de ética.

Los votos queretanos

Votaron a favor de la reforma todos los legisladores federales queretanos. Los panistas Alfredo Botello Montes, Ricardo Anaya Cortés, Marcos Aguilar Vega, José Guadalupe García y Raquel Jiménez Cerrillo; la priista Fabiola Bárcenas Nieves y Ricardo Astudillo Suárez del Verde “Ecologista”.

La inmensa mayoría de los queretanos que votaron por PRI, PAN o PVEM votaron por sus propios verdugos. Así pagaron los legisladores queretanos a sus electores. Ojalá y esta reforma se aplicara sólo a esos electores. Desgraciadamente, la reforma nos afectará a todos.

El Senado

Una vez aprobada la reforma en la Cámara de Diputados, ésta pasó al Senado. El pasado 2 de octubre el Senado fue “blindado” ante las manifestaciones de protesta por la posible aprobación también en la Cámara de Senadores. Incluso llegó a haber algunos enfrentamientos.

Es previsible que nuestros tres senadores por Querétaro, los panistas Francisco Domínguez, Marcela Torres y el priista Enrique Burgos asuman la misma actitud que los diputados de sus respectivos partidos y aprueben la reforma a pesar de los daños que causará a la inmensa mayoría de los mexicanos.

 

Lo peor es no hacer nada

Ante la irresponsabilidad de los legisladores es perfectamente legítimo rechazar la reforma laboral. En Francia, en 2006, la llamada ley del Contrato del Primer Empleo (CPE) tuvo que ser derogada ante la movilización popular. Esta ley fue anunciada por el Primer Ministro francés el 16 de enero de 2006, fue aprobada por el Parlamento el 9 de marzo de 2006 y entró en vigor el 2 de abril del mismo año.

Sin embargo, ¡la ley duró en vigor tan sólo ocho días! Fue derogada debido a la presión popular. El 4 de abril de ese año entre uno y tres millones de personas participaron en una quinta jornada de protestas y huelgas. El 6 de abril manifestantes bloquearon carreteras, trenes y puentes en varias ciudades; estudiantes de nivel medio superior y superior tomaron sus escuelas y universidades; trabajadores tomaron puertos y aeropuertos. El gobierno francés tembló y tuvo que recular.

Ésta es una enorme lección para los mexicanos en estos momentos pues la movilización popular es un método esencialmente democrático para revertir leyes obscenas aprobadas por unas cuantas personas carentes de legitimidad.

anbapu05@yahoo.com.mx

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