Opinión

Los políticos mexicanos

Por: Martagloria Morales Garza

Hay un acuerdo generalizado, entre académicos, sobre la pobre calidad de la democracia mexicana. Hablar en nuestro país de “Estado de derecho” es un sarcasmo, el crecimiento del narcotráfico y la impunidad es una prueba de ello. Hablar de “justicia expedita” es un insulto, cuando dos años después siguen desaparecidos los 43 estudiantes de Ayotzinapa.

Sobre lo que no hay mucho consenso es sobre las causas de esta pobre democracia; muchos estudios han concluido que los mexicanos no somos demócratas y que esa puede ser la causa y por lo tanto no podría mejorar la calidad de nuestra democracia si no hay cambios sustantivos en los ciudadanos.

Usando una vieja frase de mi maestra, Soledad Loaeza, estos análisis están poniendo “la carreta delante de los bueyes”, los ciudadanos no pueden ser demócratas si las reglas del juego del sistema político no lo son, ni tampoco son demócratas los políticos mexicanos, que evidentemente no lo son. Los políticos mexicanos según mi entender son de tres tipos:

Los cínicos

Este adjetivo, según el diccionario, se aplica a las personas que mienten o cometen actos vergonzosos con descaro, sin ocultarse y sin sentir vergüenza.

Se debe enfatizar que los actos de estos políticos son descarados, no se ocultan o asumen que no los vemos y además no sienten vergüenza. Considerando las noticias de esta semana nos quedaremos con tres personajes.

Javier Duarte está prófugo; la Entidad Superior de Fiscalización detectó irregularidades o francos robos por más de 30 mil millones de pesos. Hasta el día de ayer se liberó la orden de aprensión y claro, Duarte está prófugo, le dieron tiempo suficiente. Él es un ejemplo perfecto del cinismo, incluso creó un sistema anticorrupción antes de salir.

El exconsejero Jesús Uribe, abogado con estudios doctorales en Derecho cobró su salario en la UAQ por tres años a sabiendas de que la Ley electoral de Querétaro lo prohíbe y digo a sabiendas porque es abogado de profesión y lo mínimo que se espera de ellos es que conozcan la ley.

Hace dos años no fue programado para impartir clases en la Facultad de Ciencias Políticas; se presentó para pedir aclaración al respecto y el director le informó de quejas por exceso de faltas y muy malas evaluaciones de los estudiantes. Inmediatamente el director de la Facultad de Derecho lo programó como maestro y con más asignaturas; flaco favor hizo a la UAQ. El INE dictaminó que ya no es consejero, además deberá regresar el dinero cobrado a la UAQ. No conforme con ganar 98 mil pesos mensuales, seguía cobrando en la UAQ. Un cínico.

Finalmente los diputados federales, que en están revisando la propuesta de presupuesto para 2017. Presionaron a la Secretaria de Hacienda y obtuvieron 50 mil millones de pesos adicionales… para repartir en obras en sus respectivos municipios, 20 millones para seguir practicando política clientelar.

Pero el Presupuesto de Egresos no sufre diminución, tiene un ligero aumento, muy por debajo de la inflación, pero aumento. Los únicos rubros que no descendieron fueron justamente los gastos de la Cámara de Diputados, del sistema Judicial y del Ejecutivo. Frente a todas las protestas el comportamiento de los diputados es cínico.

 

Los mesiánicos

Como si no fuera suficiente para los mexicanos el tener una gran cantidad de políticos cínicos, tenemos también a los mesiánicos. Este adjetivo, según el diccionario, se aplica a las personas que se consideran salvadoras.

Para nuestra desgracia también estos políticos existen en exceso, en la izquierda y en la derecha. Son políticos inteligentes, buenos oradores y carismáticos, justo estas cualidades los hacen más peligrosos.

Un ejemplo de estos políticos es Andrés Manuel López Obrador. Tras la declaración del EZLN sobre la posibilidad de proponer a una mujer indígena para la presidencia de la Republica en 2018. El dirigente de MORENA respondió agresivamente como si la propuesta fuera en su contra.

Fue incapaz de congratularse con la noticia, porque los líderes mesiánicos piensan que las propuestas que difieren de las suyas deben ser combatidas como antagónicas y siempre forman parte de un complot. Los mesiánicos piensan que solo ellos nos pueden salvar; no saben cuándo deben parar.

La derecha también tiene a estos políticos. Marcos Aguilar, es un político inteligente, muy buen orador y con carisma, pero igual que AMLO, no sabe cuándo parar, no sabe reconocer errores y cree que solo él puede llevar a Querétaro a convertirse en una ciudad moderna. Los ejemplos son muchos, pero el tema de la basura es suficiente. No sabe parar ni reconocer errores.

 

Los buenos políticos

Un buen gobernante debe ser prudente, reconocer que no sabe de todo y tomar decisiones apoyado en opiniones expertas, estudios diagnósticos y quizá en encuestas para valorar el nivel de consenso social.

Un buen político es sencillo, no hace alarde de su posición de poder, no usa camionetas blindadas y mantiene una estrecha comunicación con los gobernados, no tiene prisa porque “no se trata de llegar primero sino de saber llegar”, trabaja arduamente y terminado su período regresa a su trabajo previo a su mismo barrio y con sus mismos vecinos.

Ejemplos de estos políticos seguramente habrá en México, pero hasta ahora no puedo encontrar algún ejemplo, cuando lo haga les aviso.

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