Opinión

Municipios pobres… políticos ricos

Sólo para nostálgicos…

Por: Salvador Rangel

El artículo 115 constitucional, fracción II, señala: Los municipios estarán investidos de personalidad jurídica y manejarán su patrimonio conforme a la ley.

Y en la fracción IV del mismo artículo: Los municipios administran libremente su hacienda, la cual se formará de los rendimientos de los bienes que le pertenezcan, así como de las contribuciones y otros ingresos que se establezcan a su favor…

Y esto viene a cuenta, porque en los 18 municipios del estado, se han relevado las dirigencias municipales y cada presidente municipal saliente y el cabildo, sin importar el color de partido al que pertenezcan, se despacharon con la cuchara grande en cuanto a sus liquidaciones y retiros, por haber prestado “sus servicios” a la comunidad.

Los presidentes municipales y síndicos no tienen empacho alguno en otorgarse jugosos salarios y prestaciones que proceden de los ingresos de impuesto predial, licencias, multas y otros ingresos.

A la hora de aprobar ingresos no hay color de partido y mucho menos ideologías, ingreso es ingreso, aunque el municipio tenga carencias.

De inmediato el edil cambia la decoración de la oficina que ha de ocupar, cómo va a reposar su democrática humanidad en el mismo sillón de su antecesor, nada de eso, todo nuevo.

De inmediato hay que pagar cuotas de lealtad y apoyos que se generaron durante la campaña, los nombramientos fluyen de inmediato, amigos y compromisos primero. Y para que la ciudadanía sepa de qué partido procede el nuevo presidente municipal, a pintar las patrullas y el parque vehicular con los colores del partido, y las oficinas de la presidencia también.

Apenas se instala el presidente municipal, nombra secretarias y equipo de apoyo, por lo que deben ser despedidos los empleados anteriores, la liquidación tiene que ver con la simpatía, algunos empleados son gratificados ampliamente, otros deben acudir a instancias laborales para su liquidación.

Y el nuevo tesorero no encuentra nada de dinero, ni ligas, lo único que hay son demandas laborales de pasadas administraciones, cuantas por pagar a proveedores que dan vueltas y vueltas para recibir su pago por bienes y servicios prestados a la anterior administración. No todos los proveedores sufren, los consentidos y amigos recibieron su pago en tiempo y forma, como dicen los clásicos, fueron favorecidos durante tres años y ahora dejan de vender o prestar sus servicios, nada es eterno.

Pero los políticos pertenecen a una hermandad que bien se puede considerar siniestra; sí, siniestra, ya que por mal que hayan administrado su cargo, son cobijados en otros puestos político-administrativos; que no conozcan el nuevo puesto, eso no importa, lo que interesa es la lealtad.

Ayer, funcionario público de primer nivel en un municipio que dejó malas finanzas y peores servicios públicos; hoy, estrena cargo en otra administración, claro del mismo partido.

Y eso sí, las planas de los periódicos resultan insuficientes para que sindicatos y asociaciones de empresarios, muestren sus buenos deseos y felicitaciones al nuevo edil.

Y en la toma de protesta, acarreados con pancartas que les entregan, políticos que buscan los reflectores y otros que se esconden y salen a la carrera para evitar las declaraciones acerca de cómo dejan la hacienda pública, los guaruras cuidan a su jefecito de las preguntas incómodas y éste corre presuroso a su camioneta de lujo que lo espera para salir con “rumbo desconocido”.

Y como estas administraciones estarán en la grande –sucesión de gobernador, 2015–, se van a preocupar más por su imagen pública, para ver si son candidatos a diputados locales, federales o lo que caiga, que por revisar las cuentas públicas que dejan sus antecesores.

Y los nostálgicos nada más ven cómo los políticos parecen gatos, por lo de las siete vidas, y en poco tiempo se reciclan y han de aparecer en nuevos puestos y los ciudadanos a votar por ellos.

rangel_salvador@hotmail.com

{loadposition FBComm}

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba