Opinión

Nacionalismo Petrolero

Querétaro Internacional

Por: Rodrigo Chávez Fierro

En pleno fervor por la presentación de la iniciativa sobre la reforma energética en México, tenemos la oportunidad de hablar sobre los movimientos nacionalistas del petróleo que tuvieron origen en Latinoamérica y que fueron institucionalizados en Medio Oriente a partir de los años cincuenta en adelante.

 

El movimiento nacionalista del petróleo nació el 18 de marzo de 1938 cuando, el que probablemente ha sido el mejor presidente de México en los últimos años, Lázaro Cárdenas expropió las compañías americanas que trabajaban en nuestro país en lo que se convirtió en uno de los hitos de la historia nacional. En cualquier otra circunstancia, Estados Unidos hubiera respondido con fuertes medidas contra el Estado mexicano, incluso el uso de la fuerza armada para la defensa de sus intereses comerciales; pero el inminente inicio de la II Guerra Mundial coadyuvó para que la reacción americana fuera de menor intensidad y que las empresas afectadas decidieran comenzar la exploración en Venezuela.

Fue precisamente en Venezuela, donde se vivió la segunda etapa del nacionalismo petrolero, bajo la figura de Juan Pablo Pérez Alfonso quien forzó a que las grandes empresas petroleras pagaran un 50% de sus ganancias, en lugar del 10% que venían pagando por los derechos para la explotación del petróleo venezolano.

Tenemos que recordar que estos movimientos nacionalistas fueron desarrollándose por el gran poder que fueron acumulando las grandes empresas del petróleo en el mundo, mejor conocidas como “las siete hermanas”: Standard Oil of New Jersey, conocida posteriormente como Esso que forma parte ahora de la multinacional ExxonMobil; Royal Dutch Shell; Anglo Iranian Oil Company, actualmente conocida como British Petroleum; Standard Oil of New York, que luego cambió su nombre a Mobil y que ahora forma parte de una de las empresas más grandes y poderosas del mundo, ExxonMobil; Standard Oil of California, que también cambió su nombre por Chevron, actualmente llamada Chevron Corporation; Gulf Oil Corporation, absorbida en 1985 por Chevron; y Texaco que se fusionó en 2001 con Chevron, dando origen por un tiempo a ChevronTexaco, pero que en 2005 retomó el nombre de Chevron Corporation.

El primer capítulo del nacionalismo petrolero en Medio Oriente se suscitó en Irán en 1951, cuando el primer ministro iraní Mohammad Mosaddeq nacionalizó el petróleo iraní, perjudicando los intereses británicos en la región. La respuesta de occidente se produjo dos años más tarde cuando la CIA, alentado por los servicios de inteligencia británicos del M16, gestó un golpe de Estado para remover a Mosaddeq del cargo y restablecer al polémico Sha, Mohammad Reza Pahlevi en el poder. Con ello, el petróleo iraní pasaría al control de manos americanas hasta la caída del Sha en 1979 derivado de la revolución fundamentalista islámica encabezada por el Ayatola Jomeini.

Para 1956, el inspirador del panarabismo, el general egipcio Gamal Abdel Nasser, nacionalizó el Canal de Suez, que se encontraba bajo administración de Francia y el Reino Unido, quienes con el apoyo de Israel iniciaron un invasión a la zona del canal, misma que culminó en una retirada de las tropas europeas e israelitas dado el rechazo de Estados Unidos y la URSS a dicha operación.

En 1960, la creación de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) vino a institucionalizar estos movimientos petroleros. Creada en la Conferencia de Bagdad, participaron en su fundación Irán, Iraq, Kuwait, Arabia Saudita y Venezuela. La OPEP que en su momento fue descrita despectivamente por el Washington Post como “una agresiva conglomeración de emiratos, camelleros y repúblicas bananeras” fue ampliando sus miembros al ingresar Argelia, Angola, Ecuador, Nigeria, Emiratos Árabes Unidos, Libia y Qatar.

Argelia por su parte, que había sido colonia francesa hasta 1962 tras ocho años de sangrientas batallas, tomó la decisión de absorber el 51% de las acciones de las empresas petrolíferas francesas en 1971.

Contagiado por ello, el recién llegado coronel Muammar al-Gaddafi, formó una compañía nacional en Libia firmando acuerdos de cooperación con la URSS y aumentar en 30% las ganancias por la extracción de petróleo una vez negociado con las petroleras.

En 1958, se proclama la República de Irak, dirigida por el partido nacionalista Baath. Para 1965 se había retirado casi la totalidad de la concesión a la Irak British Petroleum y en 1972, con el respaldo de la URSS, Saddam Husein decide la nacionalización del petróleo iraquí.

En 16 meses, estos tres miembros de la OPEP, debilitaron el poder de las grandes empresas petroleras, controlando una parte al menos de su producción. Esta derrota fue más terrible aun para los países industrializados que cada vez más dependían de la OPEP.

@chavezfierro

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