Opinión

Obama se tomó una foto en el Jardín Guerrero

Por: Daniel Muñoz Vega

“Váyanse con los bolsillos llenos, pero váyanse”, algo así decía un espectacular priista en la campaña electoral de 2009. Váyanse panistas con los bolsillos llenos, pero váyanse. Muchos fueron los excesos que hicieron que Acción Nacional perdiera la gubernatura hace cuatro años, excesos que se reflejaban en la arrogancia de Francisco Garrido Patrón. El PRI logró con muchos méritos ganar la gubernatura, prometieron lo de siempre conjugándolo con la carismática figura de José Calzada. Pensábamos que los excesos de quienes administran los recursos públicos se iban a terminar con una nueva visión de estado encabezada por Calzada. Debo admitir que en Calzada vi tintes de un estadista, alguien que bajo una visión conservadora podía transformar la realidad política y social del estado.

Pasados los cuatro años de gobierno de José Calzada, se filtró en medios locales, medios nacionales y sobre todo en redes sociales, el costo de los servicios fotográficos para la imagen de él y su gabinete. A días de comenzar la gestión, calzadistas pagaron un millón de pesos por los servicios antes mencionados. Habría que preguntar al actual gobernador qué entiende por excesos, porque si para él pagar esa cantidad de dinero por unas fotos no significa una aberración, entonces no sé dónde estoy parado.

 

Hay que mencionar que el pago de servicios fotográficos por un millón de pesos no es ningún delito, pero sí si se comprobara un reparto a funcionarios públicos por parte del proveedor como muchas veces pasa en los amplios contratos que se llevan a cabo en la administración pública, algo así como un “moche”, un porcentaje por el favor recibido. Mientras tanto, la erogación de aquella factura está dentro del marco legal, pero eso no le quita que sea un exceso.

El análisis de fondo es que el pago de la factura de diversas fotos (lo escribimos en plural porque la defensa de muchos al pago de la factura es que no sólo fue una, sino que incluía la reproducción de 400 fotografías con marquito y toda la cosa) se hizo a pocos días de iniciar la gestión que iba a ser austera y transparente. Éste puede ser un ejemplo de la cantidad de fugas de dinero que puede haber en el aparato burocrático. El gobierno de Calzada, preocupado sobremanera en posicionar su imagen desde Tijuana hasta Cancún y hasta internacionalmente, más ahora que Obama mencionó a Querétaro en su discurso que pronunció en el Museo de Antropología, parece alejarse de la otra realidad que vive el estado: la que contrasta con el progreso, la inversión, el crecimiento, la misma realidad que se padece en todo México, la realidad de la pobreza y la desigualdad social que se expresan de forma lacerante en el mismo municipio de Querétaro. Calzada pasará a la historia como el gran publicista. Los medios lo pondrán a la altura de un gran transformador, mismos medios a los que se les ha pagado por decir tal cosa; ejemplo de esto, es poner en ocho columnas una traducción tendenciosa de lo que Obama dijo de Querétaro.

La noticia de la foto o de las fotos (como se quiera ver) del millón, sacudió por primera vez la burbuja en la que se encuentra la impoluta imagen del gobernador Calzada. En cuatro años no se había sentido de tal manera la crítica sobre el actual gobernador. La gran ventaja que tenemos lo ciudadanos es el acceso a las redes sociales. Twitter, inquisidor y legítimamente anárquico tendrá su impacto en las próximas elecciones. Prueba de este impacto fue la #AcampadaGuerrero y la crítica de un amplio número de tuiteros hacia el presidente municipal Roberto Loyola, por intentar hacer una obra sin consultar a los ciudadanos. La presión tuitera fue importante, ya que el propio alcalde se paró ante los manifestantes para comprometerse a no mover una piedra más de la fuente del Guerrero. Buen análisis habrá hecho su cuarto de guerra con miras al 2015, vieron el costo político de hacer la obra y metieron reversa. El alcalde ganó perdiendo; su legítima ambición de escalar posiciones políticas lo hicieron sentarse con los ciudadanos. Inmediatamente después, su equipo trató de capitalizar el hecho presentando al gobierno de Loyola como incluyente, que se presta al diálogo y que escucha a los ciudadanos. Ahí va en la carrera.

Hay que destacar la capacidad de organización de los ciudadanos en el incidente del jardín Guerrero, apenas un cúmulo de no más de 200 personas más el activismo en redes sociales, hicieron que el presidente municipal rindiera cuentas. Al ver eso, me visualicé utópicamente en el sueño zapatista de estar parado donde el pueblo manda y el gobierno obedece. Habrá que ver si el actuar del alcalde obedece a una visión democrática o a darnos el avión por esta ocasión. Habrá que ver si tiene realmente una visión de Estado o su discurso es un placebo demagógico a una sociedad que está más despierta; por hoy, hay que reconocer que actuó con sensatez. Así pues, pasó el mes de abril, entre fotos de a millón de pesos, una fuente defendida por los ciudadanos y una mala traducción a lo dicho por Obama. El 2015 está a la vista.

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