Opinión

Privatizar los servicios públicos: Solución o problema

Ninguna de las dos ideas, son necesariamente ciertas, las empresas privadas buscan el beneficio privado máximo, en cambio las empresas públicas buscan el beneficio social máximo, estos dos beneficios no necesariamente coinciden, es más casi nunca coinciden.

Por: Martagloria Morales Garza

Hace 15 días el ayuntamiento del Municipio de Querétaro tomó la decisión de concesionar la recolección y el procesamiento de la basura, así como el alumbrado público. En esta columna pretendo analizar las ventajas y desventajas de la decisión, que por cierto fue tomada por todos los regidores, del PRI y del PAN,  con excepción de la regidora de MORENA; Nadia Alcántara.

La prestación de servicios públicos constituye la responsabilidad más importante del gobierno municipal, pues si revisamos las funciones y servicios que son facultad de los gobiernos municipales, el artículo 115 constitucional es muy claro.

Son funciones y servicios de los municipios: Agua potable, drenaje, alcantarillado, tratamiento y disposición de sus aguas residuales, alumbrado público, limpia, recolección, traslado, tratamiento y disposición final de residuos; mercados y centrales de abasto, panteones, rastro, calles, parques y jardines y su equipamiento, y  seguridad pública.

Existen de manera general, dos visiones en torno a la intervención pública en materia de servicios; aquella sostenida durante el Estado de Bienestar, que se inició en los EEUU después de la depresión de 1930, la cual plantea que la intervención del Estado en la dotación de servicios o en cualquier otro ámbito de la economía, sirve para resolver las imperfecciones del mercado y por lo tanto para garantizar un bienestar social más alto para todos.

Con la crítica al Estado de Bienestar, nace una nueva propuesta económica, el neoliberalismo, el cual plantea la visión contraria, las distorsiones del mercado son producto de la intervención del Estado, y por lo tanto se requiere de un Estado mínimo, y el mercado como regulador,  es justo en este contexto que la privatización de los servicios públicos se plantea.

Dos ideas fuerza son las que llevan a los Ayuntamiento a aprobar estas propuestas; la primera la idea de que la iniciativa privada es más eficiente que el sector público, y la otra idea fuerza es que los municipios no tienen capital necesario para invertir en estos servicios.

Ninguna de las dos ideas, son necesariamente ciertas, las empresas privadas buscan el beneficio privado máximo, en cambio las empresas públicas buscan el beneficio social máximo, estos dos beneficios no necesariamente coinciden, es más casi nunca coinciden. La falta de recursos puede ser un argumento válido, sin embargo, habría que estar ciertos de que los términos de referencia de la concesión será menos onerosa para el ayuntamiento que lo que actualmente gasta por ejemplo en la recolección de la basura por ejemplo.

Durante los años ochenta, en América Latina se difundió la opinión generalizada de que las empresas públicas eran inviables. Esta idea fue la que propició una política privatizadora de servicios públicos que, por lo menos en el caso de México no se ha extendido, y en algunos casos se ha revertido, como es el caso del servicio de agua en Aguascalientes y las carreteras privadas que tuvieron que ser rescatadas por el gobierno federal.

El tema de la basura en Querétaro es un problema complejo; según la información proporcionada por el Ayuntamiento, durante 2014 llegaron al relleno sanitario, por cierto privado, 369 mil 160 toneladas de residuos sólidos, y sólo se logró reciclar .028 por ciento, cuando según los expertos calculan que al menos el 70% puede ser reciclable.

Sin embargo, si el crecimiento exponencial de la generación de basura y la inexistencia de prácticas de separación y reciclaje de basura, son los problemas, la solución no tiene nada que ver con privatizar el servicio.

Privatizar la recolección de basura, no resuelve el problema planteado, y por lo menos la recolección de basura no es planteado como un problema por los ciudadanos de manera generalizada.

El problema real es la falta de prácticas de reciclaje entre la población de Querétaro, la cual puede ser fomentada por el municipio y seguramente apoyada por los grupos ecologistas de Querétaro, por los universitarios y los investigadores que están generando propuestas productivas para el uso de la basura.

Se requiere hacer una campaña masiva, para que la población conozca el problema y participe de manera activa en su solución.

La privatización de la recolección y el tratamiento de la basura en realidad sólo favorecerá a algunas cuantas empresas que se han hecho millonarias con la separación y el recicle, pero puede ser  hecho por el gobierno municipal con la participación de los ciudadanos, y además sin afectar a los trabajadores que hacen esta labor.

 

 

 

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