ArticulistasOpinión

Qué tipo de humanos producen las ciudades neoliberales, como Querétaro

Más que las escuelas, las ciudades no sólo ofrecen múltiples enseñanzas a los sujetos que viven en ellas, sino configuran sus estructuras de personalidad, inciden en sus estilos de vida y de relación interpersonal, facilitan o dificultan sus formas de organización para resolver los problemas que enfrentan.

Siguiendo a Emiliano Duering (“El tejido social en las calles sin nombre”) “…podemos decir que la ciudad es víctima, victimaria y cómplice del delito”. Víctima cuando quienes la habitan, la vandalizan, bloquean o contaminan…; victimaria, cuando separa, premia o privilegia a algunos y margina, abandona a su suerte o reprime a otros; cómplice cuando cierra los ojos y se tapa los oídos para no ver ni escuchar lo que sucede en la calle, crea murallas y bloquea el paso a “feos” o “extraños”.

¿Qué clase de ciudad hemos hecho de Querétaro?; ¿qué tipo de decisiones la fueron conformando, hasta ser lo que hoy es?; ¿quiénes han acaparado la toma de esas decisiones y quiénes han sido sistemáticamente excluidos de ella? 

Marco del Prete (exfuncionario del Municipio de Querétaro) aclaró quiénes y cómo se toman las decisiones aquí, cuando explicó (al Consejo municipal del medio ambiente que reclamó una vez por el exceso y desorden de expendios de gasolina): “Estamos en un estado de libre mercado y cada quien puede colocar su negocio donde prefiera. La mano invisible será la que regule si le va bien o mal” (sic), (en una lógica de a mayor dinero, mayor libertad).

El problema es que este modelo de ciudad neoliberal está colapsando al separar a los “merecedores” del “otro nivel”, de “Life at the top”, de los pobres trabajadores, obreros, migrantes del campo, artesanos, pequeños comerciantes, “atrasados” y “sin educación”. 

Colapsa por el crecimiento desbordado de suburbios que crecen con la inmensa libertad de los cárteles inmobiliarios, acabando con el campo y obligando a sus habitantes a usar el automóvil particular, a falta de transporte público; colapsa por generar gran hacinamiento en ciertas zonas, escasez y desperdicio de agua, grave contaminación de todo tipo (basura, ruido, gases tóxicos, heces de animales…), olas de calor por la falta de árboles, de arbustos, de naturaleza; colapsa, sobre todo por EL TIPO SERES HUMANOS QUE ÉSTA CIUDAD ESTÁ CONFORMANDO, al experimentar cotidianamente todos estos problemas: personas con depresión, múltiples enfermedades degenerativas, deficiente atención y concentración, hipersensibilidad o incapacidad de autorregulación emocional, bajo nivel de empatía, de civilidad y de conciencia ecológica…; colapsa, sobre todo cuando sus gobiernos se niegan a VER la realidad de sus barrios más oscuros, y se empeñan en presumir sólo “las maravillas que lograron”, a través de los cristales que el marketing ofrece.

Para detener la debacle, urge un cambio de rumbo.

Del lema de Felifer: “Por un Querétaro con orden y rumbo”, parece inferirse que él reconoce el desorden que afecta a esta ciudad y la necesidad de darle un rumbo, pues ahora se mueve en el caos. ¿Pero qué querrá decir realmente?

Al gobernar, siempre habrá al menos dos opciones: 1) Nadar de muertito, comprar todo tipo de franquicias, donar terrenos municipales a empresas privadas y desviar recursos públicos para que sean los particulares quienes se hagan cargo de las funciones municipales, presumiendo con orgullo un “Hay Festival” (pronunciando en inglés y ninguneando a los artistas Queretanos), un Bloque, una Universidad (privada) de las Mujeres o un nuevo Costco (como hizo el alcalde de Corregidora), o bien: 2) Reconocer al “Otro Querétaro”, ése que no se quiere ver por vergüenza, en el que vive la mayor parte de la población (que tiene graves problemas Y A LA VEZ gente con gran talento, experiencia y capacidad creativa y propositiva), para promover diversas convocatorias dirigidas a generar DESDE LOS BARRIOS, múltiples articulaciones, por las que todos: obreros y campesinos, empresarios, comerciantes, amas de casa, estudiantes, académicos, policías, artistas, jubilados, funcionarios públicos de todas las áreas y un largo etcétera participen efectivamente en la construcción de ese “Querétaro que todos queremos”.

¿Cuál es tu rumbo y qué clase de ciudadanos surgirán de tu gobierno, Felifer?

Carmen Vicencio

Miembro del Movimiento por una educación popular alternativa (MEPA) maric.vicencio@gmail.com

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba