Opinión

Reality show político

Por Salvador Rangel

Casi todos hemos visto en la televisión los programas en que aparecen mujeres engañadas, novios, esposos y amantes abusivos, etc., la presentación es única, el culpable dice no saber nada, que es una blanca palomita, pero la presentadora tiene un as bajo la manga, cámara escondida, donde exhibe al supuesto inocente, al abusivo y no le queda más remedio que hacerse el cínico o bien salir entre gritos del respetable público.

En los programas de reality show es algo parecido, intrigas entre los concursantes, amoríos y traiciones, bueno en una palabra la vida diaria.

 

Algo parecido sucede en la política nacional, no hay que dudar que existe un grupo de investigadores que hurgan en el pasado de cada uno de los precandidatos contrincantes y del propio para preparar la defensa y hacer del conocimiento de los votantes sus pecados, antes de que lo saquen a balcón. Ya un precandidato señaló que tuvo dos hijos fuera del matrimonio, uno falleció a menos de cumplir un año de edad y al otro lo quiere como a los del matrimonio oficial.

Ese grupo de investigación debe estar a la vera de todo, escuchar en las líneas telefónicas, buscar amigos resentidos que sepan algún secreto, etcétera.

En las recientes elecciones de Michoacán, donde perdió la familia Calderón, no sólo Luisa María, se jugaba no nada más la gubernatura, sino un previo de lo que serán las elecciones presidenciales de julio.

Así que la candidata del PAN, Luisa María Calderón pensaba que con el apellido arrasaría, pero no fue así, durante la campaña se utilizó todo con el fin de ganar.

Y saca el PRI, una conversación donde presuntamente la candidata del PAN al gobierno de Michoacán, ordena “comprar votos”.

A su vez la ex candidata, presentará denuncia ante la Procuraduría General de la República (PGR) por el delito de espionaje.

El golpe del PRI no es fortuito, como dicen en el billar es un tiro de triple banda, contra el PAN, que dicen que esas prácticas de comprar votos no están en su actuar político; contra la ex candidata que ahora busca una senaduría plurinominal (no se quiere arriesgar a perder en votación directa) y contra el señor Calderón.

Pero este contraataque no es fortuito, militantes del PRI, ex gobernadores, han sido señalados como objeto de una investigación por parte de la PGR, que se han filtrado y naturalmente eso atañe directamente a la imagen pública del partido, el que dice que ya cambió. Tal vez arropen a estos ex gobernadores con una plurinominal de diputado o senador para que tengan fuero, no pase nada con las denuncias y el tiempo haga olvidar esas investigaciones.

Pero no nada más queda ahí la defensa o el ataque del PRI, ya que también pide que se investigue a dos ex gobernadores del PAN.

Por el momento los precandidatos, por disposición del Instituto Federal Electoral, no pueden hacer campaña entre el 16 de febrero y el 29 de marzo, pero eso no impide los golpes bajos, filtraciones, actos proselitistas como tomar protesta al comité de vecinos de una colonia irregular y salir en los periódicos.

Pero lo que no está prohibido está permitido, así que los precandidatos asisten a cuanta entrevista radiofónica o de televisión los inviten. Está permitido eso, siempre y cuando no hagan llamados al voto.

Y ante este escenario, el público, los votantes, sólo ven ataques, expedientes desempolvados frente al proceso electoral, grabaciones ilícitas de conversaciones telefónicas, que cuando las exhiben son válidas, pero si se las muestran no tienen valor alguno. Qué sucedió cuando presentaron la charla entre el Góber Precioso de Puebla, Mario Marín y el industrial textilero. No pasó nada.

Y los nostálgicos sólo ven guerra sucia, los mismos políticos reciclados, palabras huecas, nada de propuestas.

Pero a pesar de los políticos, los ciudadanos debemos ejercer nuestro voto y seleccionar, tal vez, al menos malo.

rangel_salvador@hotmail.com

 

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