Opinión

Savater

Punto y seguido

Por: Ricardo Rivón Lazcano

No está bien llegar a la revolución en limusina

Fernando Savater descubrió la muerte siendo niño, lo que modificó su destino. Ahora, Sara Torres, su compañera durante 35 años, fallecida en marzo, gira el timón.

“Se acabó, –dice Savater- como mucho escribiré otro (libro), si reúno fuerzas, sobre la relación que tuvimos Sara y yo y ya está”; “Mi vida es comer, dormir y llorar”.

Algunos aplaudirán el que no escriba más, ¿por qué?, Porque así es esto. El presunto penúltimo libro, escrito con su amada Sara, se titula “Aquí viven leones”.

Por lo pronto van algunos de sus aforismos:

-Nacemos rodeados de males y moriremos rodeados también de males. Lo único que podemos intentar es que los primeros no sean idénticos a los últimos.

-La evidencia de la muerte no sólo le deja a uno pensativo, sino que le vuelve a uno pensador.
-La mayor diferencia entre un enfermo real y un enfermo ideológico es que el primero quiere que lo curen a él y el segundo reclama la curación de la sociedad.

-Voltaire: “Cuando la naturaleza creó nuestra especie, la dotó de ciertos instintos: el amor propio para nuestra conservación, la benevolencia para la conservación de los otros, el amor que es común a todas las especies y el inexplicable don de combinar más ideas que los restantes animales. Después de asignarnos nuestra cuota, dijo: ‘Ahora, haced lo que podáis”.

-Parece que la política es el lugar de los vicios y la ética el lugar de las virtudes, pero no es así. La política también tiene sus valores. La honradez de un ministro no es sólo un valor personal, es una virtud política.

-La divisa del que piensa poco o mal suele ser: ¿Qué pensarán de mí?

-Formularse preguntas en apariencia chocantes pero destinadas a explorar lo que consideramos más evidente, al modo de quien da tirones a la cuerda que debe sostenerle, para saber si está bien segura antes de ponerse a trepar.

-No concibo que el pensamiento facilite la vida; la arriesga, la compromete.

-Suponer que todos los intelectuales son inteligentes es un error muy generoso, fundado quizá en la homofonía

-La crítica de la ciencia no puede partir del campo del irracionalismo, sino de la racionalidad más exigente; no se trata de recurrir a instancias transcendentes, sino de apelar a una razón no mutilada.

-¿Qué ateísmo es ese que sigue respetando la causalidad?

-A Marx, como a Nietzsche, lo que le interesaba de la masa era la posibilidad que ésta tiene de dejar de serlo.

-Cuando digo masa me refiero a la multitud unida por el deseo de escapar de los males individuales cometiendo atrocidades colectivas.

-La fatiga del filósofo se llama pesimismo. Es una intoxicación grave, mortal en todos los casos en que el filósofo trata de remediarla obteniendo una cátedra de Universidad.

-La cultura no es algo estable, como la administración y la manipulación quisieran: o se transforma o se convierte en barbarie.

-Algunos dicen que los dioses inmortales existen y otros que no existen, pero nadie dice que estén vivos.

-Se puede fingir una revelación sublime o una intuición emotiva pero no se puede fingir el ejercicio de la razón.

-Toda la ética es social.

-El Estado es todavía lo suficientemente poderoso como para impedir que los ciudadanos puedan confiar en su fuerza propia, pero, por otro lado, esgrimirá su debilidad como coartada para inhibirse ante la violencia y la rapiña que él no administra directamente.

-Leemos a Nietzsche porque nos indigna, como cómplice, como estado de ánimo.

-La filosofía no la inventó gente que no se movía de casa ni sentía curiosidad por los extraños.

-Siempre estamos peor que nunca.

-La violencia contra los vecinos, que pretende exterminar brutalmente en otros un adversario que llevamos dentro.

-El auténtico y descorazonador pesimismo es el de Leibniz, que se atrevió a sostener que éste es el mejor de los mundos posibles, lo que ya ni siquiera nos deja imaginar escapatoria alguna.

-Schopenhauer es una especie de optimista contrariado.

-Tanto optimistas como pesimistas coinciden en que algo le falta al hombre.

-Lo de morirme lo dejaré para cuando no haya más remedio.

(La mayoría seleccionados por Andrés Neuman, diluidos por mi).

@rivonrl

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