Opinión

Sindicatos, líderes… comisionados

Por Salvador Rangel

 

Los sindicatos son organizaciones que se integran por trabajadores para la defensa de sus intereses. Bueno al menos ésa es la intención original de las organizaciones gremiales.

El nacimiento de los sindicatos no fue tarea fácil, hubo represión, asesinados, presiones contra líderes y trabajadores para impedir su sindicalización, pero con el paso del tiempo los políticos en el poder gubernamental se dieron cuenta del botín, sí, del botín que representaban los sindicatos, votos cautivos, gente para los mítines de apoyo al gobierno, tranquilidad en el movimiento obrero, de tal suerte que empezaron a aceptarlos, pero en esta vida, al menos en México, nada es gratuito, se facilitó y otorgó el reconocimiento sindical, pero a cambio de integrar al partido político a los sindicalizados y así el líder gremial ser diputado, senador, presidente municipal, etcétera, y eternizarse en la secretaría general, hasta que la muerte lo separe o bien que las autoridades en turno lo desconozcan en forma abierta o discrecional.

En el ámbito de los sindicatos nacionales y que sus agremiados estén presentes en casi todo rincón, están los maestros, prácticamente no hay lugar en la geografía sin un maestro, escuela rural, escuela urbana, en algunas comunidades tienen presencia no nada más como promotores de la educación, sino como líderes naturales.

De ahí que el sindicato de maestros sea factor importante en la representación de los empleados de la SEP, que abarca desde personal de intendencia hasta directores, todos pertenecen al sindicato y por ende cotizan cada quincena con su cuota.

Pero el origen del sindicato de maestros no fue fácil, los verdaderos sindicalistas lucharon para tener una organización que velara por sus intereses, Luis Chávez Orozco fue el primer secretario general del sindicato, después Gaudencio Peraza Esquiliano y al terminar su gestión, aparece el ingeniero Jesús Robles Martínez quien ha de ejercer un liderazgo moral de 1949 hasta el gobierno de José López Portillo.

En esos años, impuso como líderes sindicales nacionales a Manuel Sánchez Vite que en su momento fue gobernador del estado de Hidalgo, con el apoyo del ingeniero, del PRI y de la organización sindical, Enrique W. Sánchez, Alfonso Lozano Bernal, Alberto Larios Gaytán, Edgar Robledo Santiago, que también fue director general del ISSSTE y senador por su estado, Chiapas; Félix Vallejo Martínez también fue senador y Carlos Olmos Sánchez, secretario general que fue desconocido por Carlos Jonguitud Barrios con el apoyo de López Portillo y así se cierra un maximato, 22 años del ingeniero Robles Martínez y se abre otro, el de Jonguitud Barrios que fue director general del ISSSTE y gobernador de su natal San Luis Potosí, hasta que en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari se termina su hegemonía y se inicia otra era: la de Elba Esther Gordillo Morales.

Pero las actividades sindicales requieren de personal y es precisamente el patrón, en este caso la SEP, quien lo proporciona, lejos han quedado los años en que en la capital de la República se arreglaban todos los trámites de los maestros, sueldos, pensiones, jubilaciones, ascenso, etc., debían acudir a la capital, si bien las secciones sindicales atendían sus problemas, no todos se ventilaban en los estados.

Ahora en cada estado se manejan los recursos, las pensiones, en una palabra todo el aspecto burocrático, pero la plantilla de maestros comisionados prácticamente no ha disminuido, por el contrario aumenta día a día.

Los comisionados, personal que paga la SEP, trabajan al servicio del sindicato, sin perder antigüedad, ascensos, en sí nada de sus derechos laborales que son intocables, del desempeño de su actividad, única y exclusivamente es responsabilidad de la organización sindical, en no pocas ocasiones el personal comisionado, se encuentra en actividades partidistas, ahora que el SNTE tiene un partido político el Nueva Alianza.

Al ser comisionado el personal de la SEP, alguien debe cubrir su vacante, horas frente a grupo, secretarias, empleados de intendencia, etc., así que se nombra un interino, es decir, trabajará y naturalmente cobrará mientras el titular de la plaza se encuentre comisionado, hay quienes llevan más de 20 años comisionados, de tal suerte que por cada uno de ellos, hay un interino, al que se le paga, dos pagos por una sola actividad.

El sindicato de maestros, por concepto de cuotas se calcula que recibe al año la cantidad de 2 mil 180 millones de pesos, de los cuales los cotizantes, maestros sindicalizados, no saben su destino. Bien podría el sindicato con esa cantidad de ingresos cubrir el sueldo de sus empleados y que no sean una carga para el presupuesto de la SEP.

Y los nostálgicos recuerdan al licenciado Sergio Bailleres Ocampo, líder sindical de los burócratas del estado de Querétaro, de hace algunos años, como hombre íntegro, probo y entregado a la defensa del trabajador.

rangel_salvador@hotmail.com

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