Opinión

Sobre el Premio Estatal de Periodismo*

Por Edmundo González Llaca

Buenos días a todos. Honorable jurado calificador, a los miembros de la mesa de honor. Secretario General de Gobierno.

Bueno, hoy he recibido un doble reconocimiento, la de ser ganador de uno de los premios estatales de periodismo y el honor de hablar por los premiados.

Agradezco los dos, pero sinceramente me gusta más el primero. No es que no agradezca el gran honor de hablar en nombre de los premiados, por supuesto que lo aprecio en todo lo que vale, pero realmente no sé si pueda cumplir esta encomienda satisfactoriamente. Eso de hablar a nombre de todos los ganadores es realmente complejo. Como buenos periodistas que somos, todos tenemos nuestra hipótesis y nuestra versión de los hechos, por supuesto que también la tenemos de los premios.

Soy de los que se quejan cuando esos políticos afirman: “el pueblo de México opina”; “los queretanos consideran”. Y yo digo, cómo afirman eso, si yo no estoy de acuerdo, además nunca me preguntaron. En fin, voy a tratar de imaginar y comunicar los sentimientos que creo que compartimos los premiados.

En primer lugar, como decía Facundo, los periodistas somos gente agradecida. Gracias, gracias a la Asociación de Periodistas de Querétaro. Muchas gracias al jurado calificador. Felicitaciones por su sensibilidad, objetividad, conocimientos y espíritu justiciero. Fuera de broma, muchas gracias por sus designaciones.

A continuación, como dicen en la iglesia, que cada quien haga sus votos.

Por mi parte, gracias al periódico Noticias, estoy seguro que a Rogelio Garfias le habría dado mucho gusto este premio. Gracias a Tribuna de Querétaro, a mi amigo Víctor López Jaramillo; gracias a Guadalupe García, del periódico El Regional de Jalpan. Gracias a nuestro blog, al blog de todos los queretanos que quieren manifestarse con razones y argumentos. Gracias a Diálogo Queretano. Perdón el pequeño comercial.

Gracias a mis hijos Constantino, Patricia, por cierto mi estimado locutor, se llama Patricia, no Laura, no me atribuya otra paternidad. Gracias a Edmundito. Ellos son mi impulso, mi motor y también son mis más duros críticos.

Gracias a Olimpia. Ella no solamente traduce mis jeroglíficos, sino que también me corrige la ortografía, que cada día es peor. Ya me ha recomendado algunas escuelas nocturnas para adultos mayores. Gracias Olimpia.

Antes de venir a la reunión me preguntaba Edmundito que si recibía un premio tenía que hablar y qué diría, le dije que en ese caso a lo mejor sí tendría que hablar y no sabía qué decir, me recomendó: “Tú simplemente acuérdate lo que dicen los artistas al recibir su Óscar”. Disculpen que mis ideólogos no sean muy trascendentes ni solemnes. Recuerdo que es el momento de dedicar el premio.

Por mi parte dedico este premio a los periodistas fallecidos en este sexenio, son algo así como ochenta, más que en la guerra de Irak. Esas campanas que ahora se escuchan, son también un reconocimiento a su sacrificio.

Dedico este premio a Miguel Ángel Granados Chapa, ejemplo de oficio periodístico, tenacidad y entrega.

Finalmente, dedico este premio a todos mis colegas periodistas que están aquí presentes, que realizan su vocación en circunstancias difíciles y complicadas. Estoy seguro que nadie recibe el reconocimiento económico que merece. Más ahora, que estamos sujetos a todo tipo de peligros y de presiones. Afortunadamente, creo yo que todavía no por la delincuencia organizada, pero de todas formas tenemos presiones por todas partes. Antes eran solamente los políticos y los dueños de los medios los que nos presionaban, ahora también son los intereses económicos, los poderes fácticos. Con una novedad, ahora tenemos una presión, quizá la más sana, pero que no deja de ser complicada. La presión de la opinión pública, ahora todos los ciudadanos por medio del Internet practican el periodismo. Ante estas presiones es necesario que ganen lo que se merecen. A todos ustedes se lo dedico.

Finalmente, todo premio, todo reconocimiento, es un estímulo, pero también una nueva responsabilidad. Al respecto hay algo que me preocupa. Acabo de leer un estudio que publicó Víctor López Jaramillo en Tribuna de Querétaro, es una investigación de la Dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado. En ese estudio se afirma que de cien notas periodísticas publicadas por los medios locales, el 99 por ciento son “positivas”, las califican también de “amables” para el Gobierno del Estado. Se imaginan ustedes estar nada más a uno por ciento de la perfección absoluta. ¡Por favor! Esto no es creíble, esto no le hace bien a la sociedad, esto no le hace bien a los periodistas. Bueno, esto no le hace bien ni a quien se supone que le hace bien, no le hace bien ni siquiera al gobierno.

Creo que los periodistas queretanos tenemos una gran asignatura pendiente con la crítica. Si realmente, como aquí se ha dicho, en Querétaro hay libertad de expresión, ¿por qué no la utilizamos ejerciendo un periodismo crítico y propositivo?

Yo le puedo decir al jurado, a todos Ustedes, que los premiados vamos a hacer todo lo que está de nuestra parte por hacernos merecedores de este premio y nuestro compromiso es con un ejercicio periodístico más crítico y propositivo.

Bueno, me estoy extendiendo mucho. Ahora sí ya acabo. Y ése es el problema de los periodistas, después de vencer el reto de la página en blanco, el problema es cómo detenernos.

Vivimos dos guerras, la que ya conocemos, contra el crimen, pero pronto se iniciará otra guerra, la electoral. En las guerras, como bien se dice, la primera víctima es la verdad.

Yo les deseo en esta guerra la mejor de las suertes con este primer deber ético del periodismo, de defender la verdad.

Decía un barbón alemán, que se niega a pasar de moda, Carlos Marx: “La verdad es tan indiscreta como la luz”. Tiene razón, si quisiéramos cerrar este espacio en el que estamos esta mañana, por más lucha que hiciéramos, siempre habría una rendija donde pasaría la luz.

Este premio es un compromiso para no pervertir esa verdad, no manipularla, para que su luz la hagamos más brillante y esplendorosa.

En fin, en nombre de todos los premiados y del mío personal, nuestro agradecimiento a todas las personas que nos han acompañado en este acto. Muchas gracias, su presencia engalana no solamente esta reunión sino que hace de este momento algo inolvidable para nosotros. Muchas gracias a todos.

*Palabras improvisadas de Edmundo González Llaca, en nombre de los ganadores del Premio Estatal de Periodismo otorgado por la Asociación de Periodistas de Querétaro.

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