Opinión

¿Y los 200 millones, “apá”?

Por: Omar Árcega E.

Hace unos días, la voz del presidente municipal de Corregidora, Toño Zapata, volvió a escucharse y puso el dedo en la llaga. Su declaración podemos dividirla en tres partes, por un lado, denunció que los 200 millones de pesos del fondo metropolitano que debían entregarse el 30 de marzo aún no han sido distribuidos, en segundo lugar reconoció que había unas reglas de operación que no se habían acatado y finalmente aceptó no ver con malos ojos que se repartieran por partes iguales los recursos entre los cuatro municipios del área metropolitana.

Cada una de estas declaraciones vale la pena analizarlas a detalles, pues nos dibujan de cuerpo entero las prácticas arcaicas que arrastra la dinámica política-administrativa de nuestro país y que nos están costando dinero y oportunidades.

 

Las declaraciones

En primer lugar, la aseveración de que están 200 millones durmiendo en las arcas de algún banco. Seguramente generando dividendos financieros que ignoramos el destino que tendrán, los recursos son para ejercerse no para generar “guardaditos” para ganar elecciones, finalmente cuando se repartan ¿sabremos cuál fue la cantidad de intereses que produjeron y cuál será su destino?

La segunda declaración consiste en admitir que existen reglas de operación que no se cumplieron. La Secretaría de Finanzas y la Secretaría de Gobierno del estado son las encargadas de repartir estos recursos, al no hacerlo están violentando las normas publicadas en el diario oficial. Aquí la pregunta que surge es ¿Por qué no se ha entregado este dinero? ¿Por torpeza o corrupción? ¿Está fallando la coordinación entre municipios y estas secretarías? Volvemos a la falta de acuerdos entre los poderes municipales y los funcionarios del poder estatal, inoperancia que retrasa la construcción de obras que den viabilidad a la zona conurbada. También asistimos a la vulneración del imperio de la ley, y así no se puede construir un estado de instituciones.

Y finalmente, la declaración que le pone la cereza al pastel, el hecho de que se repartan los recursos de manera equitativa. Suena muy democrático, muy igualitario. Pero no se toma en cuenta tamaño, pertinencia y viabilidad de las obras, se daría lo mismo al municipio más pequeño que es Huimilpan, que a la capital, por cuyas avenidas transitan alrededor de 800 mil almas.

Tal parece que pese a ser una zona metropolitana cada presidencia municipal trabaja con sus propios proyectos. Hasta donde entiendo al ser proyectos metropolitanos, deberían ser consensados por una oficina técnica de planeación urbana, de tal manera que no sean ideas aisladas de los alcaldes, sino parte de un plan maestro de mejora de la zona conurbada, así cada proyecto municipal sería parte del rompecabezas metropolitano. Esto a la larga ahorraría recursos y le daría un orden a las obras públicas.

Esto implica que el tan cacareado instituto metropolitano de planeación tenga ya presencia, que se rija por criterios técnicos y no políticos, que esté dirigido por profesionales y no por políticos que vean en él un premio de consolación. Es necesario se proyecte la zona metropolitana que deseamos tener en 20 años y sin importar la sucesión de partidos que veamos en los municipios haya la voluntad política de darle continuidad a lo planeado.

El reto

Seguramente Roberto Loyola está más ocupado visitando los municipios del interior con el fin de consolidar una candidatura y esto le impida dedicar energías al afianzamiento de un auténtico proyecto metropolitano. Sin embargo hay tres alcaldes panistas que pueden hacer la diferencia, que deben empujar y presionar para que el desarrollo urbano no quede al capricho del contubernio oscuro de desarrolladores, regidores y funcionarios estatales.

Es claro que el liderazgo de ese grupo lo tiene el munícipe de Villa Corregidora, hasta el momento con sus señalamientos a presionado para cambiar algunas dinámicas perversas, pero hace falta más coacción y diálogo con el Gobierno del Estado.

En Monterrey, los alcaldes panistas de la zona metropolitana también padecen una retención del recurso del fondo metropolitano, allá ya se está revisando la estrategia legal para pelearlos por vía judicial ante la cerrazón del gobernador priista. Aquí convendría explorar esta posibilidad para resolver esta problemática al corto plazo.

A la larga la única solución efectiva será la creación de una institución de planeación metropolitana, siempre y cuando éste funcione con criterios técnicos y no políticos. Y esto debe hacerse antes que de termine el año, pues si se prolonga al 2014 las luchas pre electorales contaminarán el proceso de su creación y comprometerán su eficiencia futura o lo más probable es que no se concretice.

Hablar de la mejora de la zona metropolitana significa eficientar el uso de la avenidas primarias, potenciar el transporte urbano, fortalecer los esquemas de seguridad pública, fomentar el uso de la bicicleta, generar suficientes espacios para la convivencia social, planear el desarrollo urbano para evitar problemáticas futuras, por todo ello, urge que el tema sea tratado con prontitud y rapidez. Alcaldes y Gobierno del Estado, deben llegar a acuerdos y los munícipes panistas pueden marcar la diferencia.

twitter.com/Luz_Azul

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