Opinión

#YoSoy132 y su futuro cercano

Por Daniel Muñoz Vega

El gran éxito del movimiento #YoSoy132 ha sido romper ese mito de que “no había de otra” y que nos teníamos que soplar a Peña Nieto como Presidente. Gran mérito ha tenido este movimiento al poner contra las cuerdas a los medios de comunicación, en especial al gran verdugo de esta historia: Televisa. #YoSoy132 tendrá la dualidad ante la opinión pública, tendrán el apoyo de muchos y el rechazo de otros tantos. La gran pregunta ante los sucesos del mes de mayo y ante este fervor anti Peña Nieto es: ¿Qué pasará si Peña Nieto logra ser Presidente? Hay dos vertientes, partiendo de que Peña es el candidato de la oligarquía, eso está más que claro.

Primero: el sistema, la oligarquía en sí, no le pueden apostar a ganar la elección a la mala. Un resultado dudoso, un IFE cómplice, un Calderón distraído y unos medios eufóricos con la victoria del priista ante un resultado poco confiable… ¡Aguas! Ahora sí que México, como el mundo, anda inquieto. Desde 2011 se vino el fenómeno de los indignados, las revoluciones de oriente. El mundo está en una etapa de cambio donde el sistema económico tiene cambiar. El cambio en el mundo, no acepta imposiciones. Cuidado con la idea del fraude electoral, este país es mejor que cambie por las buenas.

La segunda es que Peña Nieto se imponga con un margen de seis o siete por ciento, aunque sabremos que fue con ayuda de la oligarquía y que es el candidato del sistema, el pueblo habrá dado legitimidad al regreso del PRI por medio de las urnas. Todo se pinta turbio, Vicente Fox, el que enarboló la bandera del cambio, opta por pedir el voto a favor de Peña Nieto, debemos entender que todo puede pasar. El mercado electoral del PRI es la ignorancia, y bueno, ante este otro panorama, ¿qué será del #YoSoy132?

La generación del movimiento es por demás legítima. Surge en el momento exacto para lapidar el amplio margen que tenía el candidato del sistema. Han logrado posicionar en un amplio sector de la población la farsa que representan los medios, pero, ¿si gana el PRI, qué pasará? El dos de julio el #YoSoy132 tendrá un nuevo Presidente, a partir de ese momento su lucha tendrá que tener nuevas causas.

Puedo pensar que en caso de que llegue Peña Nieto al poder, el ambiente político será de mucha inestabilidad. Tenemos que tratar de visualizar la manera cómo reaccionaríamos millones que somos capaces de ver a un títere siendo nuestro Presidente. Seamos claros, México no está para revoluciones, ni siquiera en el hipotético caso de que el PRI llegara al poder con elecciones dudosas visualizo que México se levante en una revolución, ¿cómo activar la lucha #YoSoy132 si nadie en este país está dispuesto a optar por la vía de la violencia?

La ingobernabilidad se dará con el PRI de cualquier manera, el PRI gobierno no va estar dispuesto a ver marchando gente por las plazas públicas, se vendrán tiempos de represión e intolerancia. Ante esta situación, el movimiento que no comanda nadie, que salió espontáneamente después del episodio de la Ibero, tendrá que tener una capacidad de organización y difusión de información para combatir al sistema enmascarado en el PRI y Peña Nieto.

El futuro del #YoSoy132 no es fácil en caso de que Peña Nieto sea el Presidente. En caso de que AMLO llegue al poder no tendrían por qué bajar la guardia. Sí tendrían que dar margen para que AMLO dé muestras de querer cambiar el entorno, no de pretender simular la democracia como en los últimos 12 años. Si AMLO llega debe de entender que su arribo al poder se da por impulso del movimiento antipeñista que se dio de mayo a la fecha, y su actuar tiene que ser congruente con el contexto del movimiento #YoSoy132. AMLO tendrá la legitimidad suficiente para depurar la vida pública de México, como en su momento lo tuvo Vicente Fox y que no fue capaz de entender el momento histórico que México vivía en el año 2000.

El #YoSoy132 tiene menos de un mes para pensar qué hacer después del 1° de julio. Tiene poco tiempo para marcar un plan de acción en caso de que llegue Peña, AMLO o Josefina al poder. Es un movimiento que podría perderse fácilmente en el acontecer político sino encauza su lucha de forma correcta. Al final de cuentas, todo ciudadano pensante, consciente y que perciba un cambio, debe de sentirse identificado en algo con el movimiento #YoSoy132. Energía y margen de acción para intentar cambiar este país sí hay. Hay que hacerlo con cuidado, con inteligencia. Si Peña gana no puede terminar ahí la lucha de este legítimo movimiento, muy al contrario, tendrá seis años de mucho trabajo.

 

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