TOTALIDAD VITAL

La compañía queretana de danza contemporánea Ciudad Interior concluyó su ardua actuación del 2022, dentro y fuera del estado de Querétaro, incluyendo su participación en el Festival Internacional Cervantino, con el programa Silencio el 25 y 26 de noviembre en el Foro Escénico del Museo de la Ciudad. Tal ocasión permitió el estreno local de la coreografía 360°, con los bailarines Carlos Efrén Gorrostieta Fernández, Omar Eduardo Baas Pacheco y Alejandro Chávez Zavala, también director y coreógrafo; y las bailarinas Regina Perea Kuri, Claudia Adriana Izquierdo Pérez, también ensayadora, y Paulina Hernández Montoya.

La eterna fascinación creativa por el origen de todas las cosas, el inicio del tiempo. Una propuesta, un posicionamiento de totalidad vital, antes incluso de la determinación de cualquier diferenciación, antes bien sucede su obviedad y de ella es tomada nota. Congruencia en la presentación desde el título de la obra hasta su inicio e interpretación con una ‘mesa’ circular-central girando permanentemente —¿perennidad?—, en ambos sentidos horizontales, al impulso y voluntad de seres humanos, pues se desenvuelven principalmente erectos. Una movilidad primaria, primigenia, no primitiva ni básica, explorativa de la dotación de fuerza, de energía, sus alcances y posibilidades en la diversidad motora y ambulatoria, de compaginación y aprovechamiento del entorno. Repeticiones de movimientos, de actos que hacen revisualizar el inicio del ser humano, tras el recurso del llanto, en su asomo infantil tanteando lo ignoto de una cotidianidad inmutable, que no inamovible, tampoco persistente.
Sea la arriba apuntada una posible significación e interpretación de una creación artística, para pasar —reconociendo la imposible simultaneidad mediante la escritura— a aludir la complacencia estética con 360°, a saber: el color, la iluminación —la creación ambiental propiciatoria—, la armonía y desarrollo corporales, la técnica y proyección del movimiento expresivo, o sea, la provocación, la excitación de las emociones y los ánimos. Quizá sea recomendable una predisposición de entusiasmo.

Desmembramiento
Si bien 360° es una obra que hace función por sí misma, la duración no hace la complacencia, uno queda abstraído por el espectáculo al punto de desatender el transcurrir del tiempo. El programa Silencio también incluyó la reposición de la coreografía 166.
Los artistas, todavía sin cambiar de vestuario, cual asistentes de piso, retiraron la escenografía para pasar a interpretar la segunda obra.
¿Qué hacer, en condición de víctima, con el desmembramiento del cuerpo social cada vez que uno de sus integrantes es sustraído de la interacción humana y la conviabilidad, terminando desaparecido y mutilado, siendo prueba constataria de la inoperancia de la entelequia Seguridad? DOLERSE – REBELARSE – DEUNUNCIAR – RECLAMAR, entiéndese la respuesta y propuesta de Alejandro Chávez Zavala, fundador de la compañía Ciudad Interior, con la composición 166 —número tomado de una nota roja radiofónica que daba cuenta de una cantidad de cuerpos y/o tumbas clandestinas—.
La trama es muy concreta y específica, sin necesidad de desdoblamiento intelectual para un mínimo entendimiento: escuece y acogota. El cambio de actitud —a flor de piel— habla muy bien del entrenamiento, la capacidad de concentración y la madurez artística de los seis bailarines y bailarinas.




