Pizarnikas, repensando a las mujeres desde el rock

Cada vez que pienso en mujeres en el rock es inevitable que los nombres de Janis Joplin, Siouxsie sioux, Amy Lee o Tina Turner crucen por mi mente, pero pocas veces me detengo a reflexionar en el impacto que tuvieron, en el camino que dejaron trazado para que otras mujeres lo siguieran, ese es el verdadero legado.
Tuve la oportunidad de conversar con Ana Zurita, guitarrista de Pizarnikas, sobre el nacimiento de su agrupación, lo que las inspira para componer y lo que ha significado para ellas posicionarse como una banda feminista.
“Básicamente nacimos con la pandemia”, comentó “Majo y Pi, que son vocalista y baterista respectivamente, ya se conocían porque estuvieron en ciencias sociales. Entonces, pues nace la idea de hacer una banda, ya después me contacto con ellas porque estaban buscando una guitarrista. Y recientemente [se integró] Isa, que es la bajista, tiene un año con nosotras”.
El pasado 23 de enero la femband cumplió tres años de estar activa y nada las ha detenido desde entonces. En 2021 impulsaron el Akelarock, el primer festival de música hecha por mujeres y en 2022 se ganaron el honor de formar parte del lineup del festival Pulso GNP.
“De hecho, justamente después de lo del pulso, pudimos hacer nuestra primera gira que pasamos por Monterrey, Saltillo, Coahuila, y ahorita tenemos en puerta Toluca, Guadalajara, Amealco, Guanajuato, [el Festival Pulso GNP] sí nos abrió las puertas para [ser escuchadas] en otros lugares”.
Como tal, sólo una de las integrantes posee estudios formalmente dentro de la música. María José Sáenz, apodada como Majo, es politóloga; Paulina Damián, apodada Pay, es socióloga; Ana Zurita es psicóloga; e Isabella Sapienza estudia la licenciatura en música.
Un dato curioso es que la principal inspiración de las chicas no es un referente de la industria musical, pero sí de la Academia. Alejandra Pizarnik fue una poeta, ensayista y traductora argentina, acreedora del Premio Municipal de Poesía en 1965 y de las becas, Guggenheim en Artes, América Latina y el Caribe (1969) y Fulbright (1971).
“Justamente, aunque suene extraño, tal vez no es de la música, pero Alejandra Pizarnik fue como de las mujeres que nos inspiraron mucho […] al principio, cuando comenzamos a darle forma a la banda, una de las cosas que platicamos es que queríamos que no fuera simplemente, o sea, sí la música, porque eso nos gusta a todas, pero también como politizar este espacio. Y en eso pensábamos [al querer] nombrar mujeres dentro del arte, no solamente dentro de la música, y por eso fue Pizarnikas, por Alejandra Pizarnik. Yo creo que ha sido como una mujer que, en la cuestión como de la letra, de las palabras, todas concordamos mucho en que la admirábamos y además, nos tocaba muy profundo”.
Musicalmente se definen como un popurrí. Se dejan llevar por el momento, lo que las hace sentir inspiradas y lo que sienten va acorde a lo que quieren expresar. Sí, admiten tener cierta influencia de lo clásico de Nirvana, el punk, el grunge, pero no se quieren limitar.
Otra decisión que tomaron desde el inicio fue que todas estuvieran involucradas en el proceso de composición.
“[Involucrarse dentro del proceso de escritura ha significado] repensar y resignificar el lugar de las mujeres en la música, porque pues es muy sabido que es una industria, pues de vatos (sic). Es una industria de hombres con todos los significados que se le desbordan de eso, tanto la rapacidad, no hay salarios dignos, el nivel de competencia, el nivel de intelectualidad, de cómo hasta esta este clasismo de personas que tienen estudios que parece que son las personas certificadas para llegar a reproducir arte».
«Y obviamente también que como mujeres, pues vemos que usualmente el lugar de la mujer es el lugar de objeto, o sea de uso. A veces llega a haber mujeres front, frontwoman, que las utilizan como la vista; o sea, tiene a su banda y ellas son la vista, o es la mujer como solista, pero usualmente lo que se les destaca es la cuestión estética, la cuestión física, y no se les reconoce su voz».
Algo que las ha caracterizado siempre ha sido su capacidad de abordar diferentes temas sociales con sus canciones, ya sea en forma de denuncia o desde la tristeza, la vida capitalista y lo cotidiano. Desde siempre se han identificado como un grupo feminista, principal crítica y burla que recibieron luego de haber ganado su lugar dentro del Pulso GNP 2022.
“En los comentarios que ponían dentro de estas notas [donde se anunciaba que serían parte del lineup] había gente como diciendo que “las aborteras”, “las mata bebés”, y pues esos comentarios eran como de vatos (sic) ardidos”.
Sin embargo, dentro de la escena musical queretana han encontrado una comunidad que las ha guiado a potencializar su capacidad como músicas, sí se han encontrado con situaciones donde las han querido hacer menos por no conocer los tecnicismos, pero por lo general se han topado con músicos que con gusto les han compartido de su experiencia.
«En alguna ocasión también nos llamaron malas feministas”, recordó entre risas Ana. No recuerda con exactitud lo que provocó que les acuñaran ese distintivo pero sí enfatizó en su posicionamiento ante el notable incremento del feminismo trans-excluyente.
«Al principio tratamos como de seguir haciendo lo nuestro, hasta que creo que fue en concordancia como ha crecido dentro del feminismo en Querétaro, bueno, y que se rompió, ¿no? O sea, desde la CDMX y se ha expresado por todos lados, pero creo que fuimos creciendo también con ese nivel de oposición hasta que llegó un momento en el qué tuvimos que decir que, pues, responder el: ¿y de qué lado estás?».
«Y es feo que tenga que haber lado, pero creo que en la banda todas hemos concordado que no estamos para nada de acuerdo con la trans-exclusión, o sea, para nosotras es muy importante porque además nos llevamos con círculos de mucha bandita queer, muchas de mis amigas son trans, NBs (no-binarios), entonces, pues definitivamente sí fue momento de tomar un posicionamiento. Y si eso nos quita lo feministas, el incluir y reconocer la identidad de otras personas, pues que nos quiten el título«.
Pizarnikas siempre ha luchado por un lugar en el escenario y construir un espacio seguro entre la comunidad que las escucha y comparte con ellas en un constante intercambio de inspiración y creatividad.
“Esperamos de todo corazón tener cada día más compas en el escenario, esa es la idea, que seamos más y que se pueda abrir el espacio para todas. De repente nos han dicho cómo: es que mi hija las fue a ver y ahora quiere tocar la guitarra y tener una banda de grande. Entonces, siento que eso es bonito, porque es una posibilidad, o sea, ahora es una realidad”.
Pueden encontrar la música de Pizarnikas en spotify, y puedes contactarte con ellas a través de Facebook e Instagram.



