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¿A eso le llaman orgullo?

Orgullo cuando logren algo en su vida. Orgullo cuando terminen una carrera, cuando comiencen un negocio propio; cuando saquen a su familia adelante o cuando sean reconocidos socialmente. Orgullo cuando trabajen, cuando sean personas ejemplares. Orgullo cuando tengan estabilidad económica y social. Orgullo cuando sean triunfadores.

¿Orgullo? Que sientan orgullo cuando honren a sus padres y a sus madres, cuando respeten a sus familiares. Orgullo cuando sean líderes, cuando dirijan empresas o cuando ocupen cargos importantes. Orgullo cuando estén al mando, cuando sean las cabezas de su entorno laboral.

Que vayan y presuman orgullo cuando obtengan resultados en favor del país, cuando trasciendan sus obstáculos y se conviertan en personas de éxito. Que vayan y se vistan de orgullo cuando salgan a la calle a ganarse el pan de cada día, como Dios manda, como la sociedad lo exige.

Orgullo que sean presidentes, abogadas, médicos o ingenieras. Orgullo que sean empresarios, directoras o comandantes. Orgullo que sean alguien en la vida. Orgullo que sean gente de respeto.

Orgullo que no tengan que usar poca ropa y unas plumas para que los volteen a ver. Orgullo cuando no tengan que ‘’exhibirse’’ y ‘’ridiculizarse’’, cuando no tengan que salir a la calle con pestañas y pelucas para exigir respeto.

Todo eso nos han dicho. Todo eso hemos escuchado. Año tras año, marcha tras marcha. En las redes sociales, junio tras junio, leo los mismos comentarios, los mismos discursos de odio. Y yo concuerdo. Estoy seguro que sentiremos orgullo cuando logremos todo eso. No tengo duda alguna.

Sentiremos orgullo cuando logremos algo en la vida, aún siendo personas LGBTIQ+. Estaremos orgullosos de honrar a nuestras madres y nuestros padres cuando ellas y ellos no nos corran de casa, cuando no nos nieguen; cuando no nos lleven a terapias de conversión y cuando no nos golpeen o rechacen cuando abandonamos el clóset.

Estaremos orgullosos cuando logremos triunfar, cuando seamos personas ejemplares, cuando nos reconozcan socialmente sin minimizar nuestra inteligencia y nuestro corazón a causa de nuestra sexualidad o identidad de género.

Viviremos con orgullo cuando salgamos a ganarnos el pan de cada día, cuando salgamos a la calle a buscar el éxito, cuando persigamos el triunfo, sin que la policía nos persiga, sin que el Estado nos niegue derechos, sin que alguien nos arrincone a golpes frente a todo el mundo y que nadie nos defienda.

Derrocharemos orgullo por todas partes cuando, con nuestras disidencias, logremos ser presidentes, abogadas, médicos o ingenieras. No cabremos de orgullo en este mundo cuando logremos ser magistrades y podamos estar seguros de que nadie nos arrebatará la vida.

Sí, estoy de acuerdo. Sentiremos orgullo cuando no nos corran del trabajo por ser lesbianas, cuando no nos hagan imposible una exposición de arte o cuando el congreso local no impida reasignar nuestro género. Sentiremos orgullo cuando no nos veamos obligados a renunciar por hostigamiento laboral, homofobia y burlas hacia nuestra persona.

Sentiremos orgullo cuando no tengamos que salir a la calle a exigir, a gritar, a llorar por nuestra seguridad y por la de nuestrxs hermanxs. Nos sentiremos orgullosos cuando no tengamos que pintar de colores nuestras lágrimas para que resalten entre el mar de injusticias en el que nos ahogamos una y otra vez.

Andaremos por la vida con orgullo cuando amanezca y este país no nos señale por tomar a nuestra pareja de la mano, por usar tacones altos o por asumir el género que nuestro corazón nos pide a gritos; cuando nuestra poca ropa, nuestras plumas y nuestros colores sean irrelevantes frente a las tasas de suicidios LGBTIQ+, frente a la sangre trans derramada, frente al odio estructural bajo el que este país nos somete día con día.

Estaremos orgullosos de sacar a nuestra familia adelante, de vivir dignamente. Vamos a sentir orgullo cuando logremos todo eso y más, siendo quienes somos en verdad. Mientras tanto, saldremos y celebraremos el mes del orgullo, diremos que estamos orgullosxs porque, pese a que todo lo anterior todavía no es realidad, hoy existimos y resistimos. ¡Que viva el orgullo LGBTIQ+!

Fabián Bocanegra

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Reportero de Tribuna de Querétaro desde agosto de 2023.

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