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Ciencia Vagabunda: cuando el conocimiento tiene corazón

Mariana Díaz cree que el público en general está ávido de conocer temas nuevos, de tener datos curiosos e interesantes; sin embargo lo que determina el impacto es la forma en que se transmite el mensaje. “Yo procuro que sean videos cortos, ágil, fácil de ver…”.

 

De la unión de dos perspectivas distintas en apariencia surgió Ciencia Vagabunda, un portal electrónico dedicado a la divulgación de proyectos científicos alrededor del mundo. Cuando Ilse Mariana Díaz Ramírez, egresada de la Universidad Autónoma de Queretaro (UAQ), hizo una movilidad académica a Chile, conoció a Thibaud Sauvageon, de origen francés.

Ambos idearon el proyecto, que terminó convirtiéndose en uno laboral. Díaz Ramírez y Sauvageon también terminaron inmersos en un proyecto de vida juntos, como una pareja. La mexicana aportó su formación como periodista y el interés por las plataformas digitales; el francés su formación científica y el interés por la divulgación.

Desde que comenzaron su travesía por Norteamérica el pasado mes de abril, Mariana ha tenido la oportunidad de contrastar la situación de la divulgación científica en México con respecto a la de Canadá y Estados Unidos. Sobre lo anterior ella considera que la mayor limitante para el periodismo de ciencia es, sin lugar a dudas, el escaso apoyo económico que se le dan a este tipo de temas.

Señaló que la mayoría de los divulgadores son científicos o comunicadores entusiastas que por sus propios medios pretenden hacer llegar información de carácter científico a los lugares y personas con menor posibilidad de acceso a estos temas.

A pesar de dicha situación ambos se encuentran optimistas, pues su proyecto ha sido bien recibido. Mariana cree que el público en general está ávido de conocer temas nuevos, de tener datos curiosos e interesantes; sin embargo lo que determina el impacto es la forma en que se transmite el mensaje. “Yo procuro que sean videos cortos, ágiles, fáciles de ver; que la lectura sea ligera, que visualmente sea bonito”.

Mariana y Thibaud no sólo han fusionado sus intereses, también lo han hecho con su cultura, forma de ver el mundo e incluso el idioma. Ciencia Vagabunda es un sitio completamente bilingüe, cuyo objetivo es “ser catalizadores de encuentros entre científicos de todo el mundo, entre divulgadores y sociedad. Lo que queremos es poder llegar a la mayor cantidad de hispanohablantes y francófonos”.

El detrás de Ciencia Vagabunda

Ambos viven una profunda pasión por los viajes y el descubrimiento de nuevos mundos. La idea se concretó durante el tiempo que vivieron en Francia: “decidimos hacer un viaje largo y que pensamos también que queríamos tener un proyecto. Que no sólo fuera un viaje al aire” recordó Mariana Díaz.

Sobre su profesión, Mariana consideró que el periodismo y sobre todo el periodismo digital tienen mucho que ofrecer a la divulgación científica. “Siento que con mi formación periodística estoy aportándole una visión distinta a la de los científicos”. En su experiencia la mayoría de los divulgadores son de formación científica: “quizá a ellos la parte que les falta es peguntarse qué le gusta a la gente o cómo hacer que sea más atractivo, más fácil de leer o ver”.

Si bien el proyecto puede haber tenido un gran auge por el aspecto romántico del mismo, Mariana, exhorta al público a darle una verdadera oportunidad al contenido pues está lleno de información muy relevante en un formato ameno y accesible.

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