Ciencia

Depresión de invierno, consecuencia de menos luz

La luz solar desempeña un papel importante en la producción de ciertas hormonas asociadas a un mejor estado de ánimo. A medida que los días se acortan, la cantidad cada vez menor de luz puede despistar el reloj natural del cuerpo, lo cual desencadena la depresión

Durante estas épocas las personas pueden experimentar “depresión de invierno”, una condición psicológica que se explica a través del Trastorno Afectivo Estacional (TAE), un subtipo de depresión que sigue un patrón estacional, de acuerdo con datos de Healthy Children Magazine de 2009.

De acuerdo con datos de la organización Healthy Children, no existe una causa única y contundente que pueda explicar este padecimiento. Se le asocia a múltiples factores, entre ellos —el más socorrido por la comunidad científica— es que esta condición se puede desencadenar como una respuesta del cerebro a la disminución de luz solar que percibe.

La luz solar desempeña un papel importante en la producción de ciertas hormonas asociadas a un mejor estado de ánimo. A medida que los días se acortan, la cantidad cada vez menor de luz puede despistar el reloj natural del cuerpo, lo cual desencadena la depresión. La luz del día también juega un papel en la producción de melatonina y serotonina del cerebro.

Durante el invierno, el cuerpo produce más melatonina, una hormona que guarda una estrecha relación con la estimulación del sueño. Por otro lado, durante esta temporada se produce menos serotonina, una hormona encargada de combatir la depresión. Algunas evidencias que indican una alteración en el ritmo circadiano de una persona, el ciclo natural del cuerpo para dormir y despertar.

Generalmente se desarrolla a partir de los 20 años y el riesgo de padecer este trastorno tiende a disminuir a medida que la edad avanza. El TAE se diagnostica con más frecuencia en mujeres jóvenes, pero es posible que los hombres que lo padezcan tengan síntomas más graves. Todas las personas son propensas a presentar ciertos síntomas leves de este trastorno a medida que se acerca el invierno, que se pueden manifestar como una baja en el rendimiento laboral, somnolencia o cierta tristeza y apatía.

Más luz, un paliativo

Algunos de estos síntomas se pueden combatir simplemente aportando más luz del sol al día a día. Pasando tiempo al aire libre todos los días, incluso los días nublados y abrir las cortinas de su casa; hacer ejercicio regularmente y llevar una dieta saludable, baja en carbohidratos simples, alta en vegetales, frutas y granos enteros, puede ayudar a mantener a raya los síntomas. Es importante resaltar que lo anterior son consejos sólo para casos muy leves.

Lo aconsejable siempre será, como lo indica la organización, que ante cualquier sospecha que se tenga de padecer algún trastorno depresivo debe ser tratado inmediatamente con un especialista. Pues la automedicación y tratamientos caseros pueden acrecentar el problema en lugar de mejorarlo.

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