Con voto dividido, dinámicas locales influirán en lo federal: Ávila-Eggleton


Este proceso electoral será especialmente significativo porque es el primero en que se renuevan 15 gubernaturas al mismo tiempo (la mitad del país, prácticamente) y a partir de ello se esperaría un impacto de las dinámicas locales en las votaciones.
El electorado en Querétaro ha demostrado que se encamina a una conducta cada vez más sofisticada que le permite emitir un voto dividido debido a las dinámicas que se vivan en el país y su localidad, subrayó Marcela Ávila-Eggleton, directora de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS) de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). Es así como en 2018 Morena arrasó en la elección presidencial y obtuvo dos diputaciones federales, pero a nivel local se mantuvieron las dinámicas bipartidistas del Partido Acción Nacional (PAN) y el Revolucionario Institucional (PRI).
En entrevista con Tribuna de Querétaro, la doctora en Ciencias Políticas y Sociales por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desglosó los temas sobre el presente proceso electoral, entre ellos el comportamiento del electorado, la participación de las mujeres y el gran número de contendientes a la gubernatura de Querétaro.
Sobre las mujeres, reconoce que, aunque hay siete opciones —de 10 posibles— su competitividad es baja por la dinámica partidista de la entidad, en la cual hay tres partidos políticos que estarán captando el 90 por ciento del voto, motivo por el cual advierte también que será interesante observar cuántas organizaciones pierden el registro.
Subrayó también que este proceso electoral será especialmente significativo porque es el primero en que se renuevan 15 gubernaturas al mismo tiempo (la mitad del país, prácticamente) y a partir de ello se esperaría un impacto de las dinámicas locales en las votaciones: “la gente empieza a identificar acciones de los gobiernos locales de quienes tiene mayor cercanía que le pueden funcionar, pero que no necesariamente lo ven en esa misma lógica a nivel nacional… por primera vez se van a renovar en una intermedia federal 15 gubernaturas, entonces ese peso que tienen las elecciones seguramente tendrá un impacto en la integración de la Cámara de Diputados”.
Junto a estos electores sofisticados (o racionales, según la teoría), permanecen quienes guían su voto por una identificación partidista; para Ávila-Eggleton, estos suelen aparecer en las elecciones legislativas, donde la información es menor y el atajo para tomar una decisión es mediante una simpatía con un partido político: “la gente tiene mucha menos información, sobre en qué distrito y menos información sobre qué hace una diputada o diputado y sobre qué impacto tendrán para la vida cotidiana esas propuestas. Es más, muy probablemente si las elecciones legislativas fueran solas la participación sería muy baja, y creo que eso fue muy evidente en la elección del año; la participación en Hidalgo -Ayuntamientos- fue mucho mayor que la de Coahuila donde solo hubo elección de Congreso local”.
En Querétaro, subrayó la investigadora de la UAQ, este “atajo” partidista suele beneficiar al PAN, incluso pese al crecimiento de Morena. Incluso en 2009 cuando pierde la gubernatura ante el PRI, el blanquiazul se queda con dos de los —entonces— cuatros distritos federales. Al regresar a la elección de 2018, Marcela Ávila agrega que “no le fue tan mal al PAN, lo que creo que sí se reconfiguró fue que este cambio en el formato bipartidista”.
TQ: Tribuna de Querétaro
MAE: Marcela Ávila-Eggleton
TQ: ¿Qué experiencia, en general, nos deja la elección del 2018 de cara al 2021?
MAE: Quien sacó la peor parte fue el PRI; en Querétaro parece que se mantiene este formato bipartidista, pero con Morena como segunda fuerza, claramente creo que el resultado para elección en el senado fue muy claro cómo se desplazaba al PRI, de ser la primera minoría y seguramente lo que vamos a ver en este proceso electoral, es cómo el PRI mantiene de alguna forma su voto duro, pero no recupera el segundo lugar.
TQ: Cuatro de nuestros cinco legisladores van a buscar la reelección. Ya dijo que en este tipo de elección pesa más el partido, ¿qué les espera entonces?
MAE: Ese es un elemento importante, porque ¿por qué son más partidistas las elecciones legislativas? porque la gente tiene mucha menos información, uno sobre en qué distrito federal o local vive, y menos información sobre qué hace una diputada o diputado.
Otro elemento es que, en esta elección, si bien el presidente López Obrador no está en la boleta, lo cierto es que sí se está presentando como una evaluación de la gestión del gobierno federal, siempre sucede, la elección intermedia siempre es una evaluación de la gestión y pues bueno hace muchos años que ningún presidente logra mantener la mayoría en el Congreso después de la elección intermedia.
Creo que eso también va a ser un indicador, no solamente si la gente vota más por identificación partidista o ideológica sino también si está votando para evaluar la gestión federal, finalmente va a ser en algún sentido una elección en la que se evalúe si está a favor o se está en contra del gobierno federal.
TQ: En el plano local, 10 candidaturas, 11 partidos. ¿Cuál será el papel de esos partidos chicos, habrá una dispersión del voto, la gente los va a ignorar?
MAE: Yo creo que las candidaturas tenían que ir así, sí o sí, porque son partidos nuevos. Las encuestas muestran que va a ser muy difícil mantener el registro por parte de los partidos nuevos y pequeños, incluso las encuestas que maneja Oraculus muestra que probablemente sólo mantengan el registro a nivel federal Movimiento Ciudadano y el PT, además del PRI, PAN, PRD, incluso el Verde podría estar posición de perder el registro.
A nivel local sucede lo mismo, pero si además tenemos un sistema electoral tan centrado en dos fuerzas, entonces los partidos, digamos, pequeños, a mí me parece que no van a quitarle demasiado a los partidos grandes. PAN, Morena y el PRI, van a tener alrededor del 90 por ciento de los votos.
Si pensamos en términos de voto estratégico, independientemente de las preferencias, sí estaría favoreciendo más a Morena la coalición encabezada por el PAN, y menos al PRI, pero el resto de los partidos, creo que van a tener una posición bastante testimonial.
TQ: El avance de la ‘4T’ o la continuidad de Domínguez, ¿es lo que se juega en Querétaro?
MAE: Yo creo que un poco las dos, es decir, por un lado, pues sí sería la continuidad en términos de los gobiernos de Acción Nacional, no sólo en Querétaro. A nivel nacional se está viendo esta posibilidad de respaldar o no al gobierno de la 4T, y creo que además es importante por todas las cosas que se vienen en los próximos tres años, de entrada, quizás uno de los temas que llama la atención es que los próximos años, se tendrá que renovar el consejo general del INE.
Entonces estamos hablando del partido que logre los votos de los dos tercios definirá una parte importante el consejo general: está poniendo sobre la mesa el apoyo o no apoyo al INE, aunque no es un tema que debiera estar en la ecuación.
TQ: La violencia política de género es una figura que ha salido a discusión en últimos meses, ¿corre el riesgo de que caiga en un uso político-electoral y pierda el sentido original que se le buscaba?
MAE: Yo creo que, como cualquier otra bandera, siempre puede ser utilizada para lo que es o para sacar alguna ventaja. Hemos visto que cualquier acción contra una candidata mujer, en principio quedaría clasificada como un acto de violencia política de género, creo que el problema es que hemos normalizado tanto el tema de la violencia de género que entonces se rompe o resulta muy difícil identificar hasta dónde se está utilizando con fines políticos y hasta donde es un hecho.
Ahora, también en la medida de que hay muchas más candidatas mujeres pues los casos de violencia política son mucho más, si antes teníamos el 15% de candidatas y ahora tenemos el 50%, desafortunadamente eso también se magnifica y tiene justamente que ver con que hemos invisibilizado eso y entonces ahora nos cuesta trabajo distinguir.
TQ: Es el tercer proceso electoral que vemos con el criterio de paridad. ¿Ha habido algún avance real desde su punto de vista?
MAE: En términos numéricos está, pero en términos cualitativos tenemos un enorme camino por recorrer. En la práctica seguimos viendo que no es parejo el piso, no solamente porque el acceso a los espacios es más complicado para las mujeres sino también porque el reconocimiento y el trato que se da es distinto.
Creo que la postulación en candidaturas para las gubernaturas ha sido muy evidente, cómo los partidos están sacando a sus mejores candidatos hombres en los estados en los que tienen mayores posibilidades de competir. Querétaro no es el estado con más candidatas mujeres, sabemos que no hay demasiada competitividad ni posibilidades de ganar, pero el caso de Baja California creo que sí es importante porque hay dos mujeres con posibilidades de ser competitivas.
TQ: Entonces, el reto sería de aquí en adelante desde la ciudadanía, desde la sociedad civil organizada, ¿cómo consolidarlo?
MAE: Yo creo que sí es un reto bien importante porque el discurso siempre ha sido que no hay suficientes mujeres capacitadas para hacerlo o que no les interesa, me parece que eso no es cierto, simplemente los partidos tienen su forma de operar y en ese sentido siempre han privilegiado las candidaturas de hombres, yo creo que sí toca impulsar desde la ciudadanía, independientemente de las prácticas de los partidos.
TQ: ¿Qué hacer con partidos como el más feminista de México, candidatos que agarran la bandera del feminismo?
MAE: Yo creo que se usa porque es rentable, y más en este momento y están viendo que es rentable todas las fuerzas políticas, la oposición a Morena a partir de las desafortunadas acciones que se han tomado por parte del gobierno federal con el tema de las mujeres, la violencia y las estancias infantiles y albergues para mujeres maltratadas, pareciera que usar la bandera de las mujeres les puede resultar rentable, pero en la práctica vemos que ninguno es congruente.
Estaba pensando en los anuncios que sacó el Partido Encuentro Solidario sobre estar en contra del aborto, cuando en la práctica son aliados de Morena. Sería mucho más responsable que los partidos, en vez de dárselas de feministas o decir que respaldan las acciones de las mujeres que de verdad incorporaran en su trabajo, en su ejercicio cotidiano.



