Cultura

CECEQ: De Central Camionera a Epicentro Cultural 20 Años de Historia

El Centro Educativo y Cultural del Estado de Querétaro (CECEQ) «Manuel Gómez Morin» tiene una historia única y significativa. Su origen se remonta al lugar donde alguna vez se ubicó una central camionera en Querétaro. A medida que la población de la ciudad crecía, la necesidad de contar con más espacios culturales en las áreas periféricas se hacía evidente.

Fue en el año 2001 cuando se concibió el CECEQ con el propósito de ser un espacio que reuniera foros modernos y adecuados para promover la educación, la academia, el arte y la cultura en el estado de Querétaro.

En los albores del siglo XX, Querétaro se limitaba al Centro Histórico. El cerro de las Campanas, la plaza de toros Colón (sobre lo que hoy es la Plaza de la Tecnología y de la Mujer), los Arcos y el tanque ya eran considerados las afueras de la ciudad. Lo que hoy es Constituyentes se conocía como la carretera Panamericana México-Querétaro, donde se inauguró el estadio municipal en 1939 y dos años después se iniciaron los trabajos de la central camionera, que más tarde se convertiría en el CECEQ.

Con el crecimiento de la población, el mapa urbano de Querétaro experimentó un cambio notable. En 1962, la plaza de toros Colón fue demolida y en su lugar se inauguró la de Santa María en 1963. En 1981, la casa de la Corregidora pasó a ser el Palacio de Gobierno, y en 1985 se inauguró el estadio Corregidora. En 1992, se inició la construcción de la Terminal de Autobuses de Querétaro, que actualmente opera en la ciudad.

La creciente afluencia de foráneos demandaba más espacios culturales y educativos, lo que llevó al Plan de Desarrollo Urbano del Centro de Población en 1994 a considerar la necesidad de reforzar la cultura en las áreas periféricas. El 24 y 27 de septiembre de 2001, la Secretaría de Educación y el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes emitieron dictámenes sobre las necesidades de infraestructura educativa, y unas semanas después se publicó en La Sombra de Arteaga una declaratoria de conservación del espacio de la antigua central camionera. Para el 26 de octubre de ese mismo año, se decretó la creación del CECEQ.

La administración de Ignacio Loyola Vera fue la encargada de construir este complejo. Su objetivo principal era «crear un espacio que integre foros modernos y adecuados para las diferentes expresiones educativas, académicas, artísticas y culturales que se dan en el Estado de Querétaro». El 22 de septiembre de 2003, Vicente Fox Quesada, entonces presidente de la República, inauguró el complejo valuado en 29 millones 38 mil 751 pesos con 49 centavos; al día siguiente se abrieron sus puertas por primera vez al público.

¿Por qué «Manuel Gómez Morin»?

Aunque en el decreto inicial solo se hablaba de un «Centro Educativo y Cultural», en una entrevista con Ignacio Loyola Vera en la edición 20 de Humanitas en 2021, el exgobernador reveló que el espacio se llamaría originalmente «José Vasconcelos». Sin embargo, Vicente Fox se puso en contacto con Loyola para informarle que habría una biblioteca con ese nombre, por lo que se optó por cambiarlo a «Manuel Gómez Morín» a solicitud directa del presidente Fox.

En la entrada del CECEQ, un busto del fundador del Partido Acción Nacional (PAN) está acompañado de una placa que lleva la cita «un constructor de instituciones que siempre tuvo claro que el único objetivo capaz de unir a todos es el de servir a México». Emanuel Contreras Martínez, director general del CECEQ, destaca que más allá de connotaciones partidistas, esta elección de nombre honra las acciones de Manuel Gómez Morin, que se centraron en la promoción de la educación y la cultura en el estado de Querétaro.

Un espacio popular

A pesar de su historia y su importancia, la comunidad artística considera que el CECEQ «Manuel Gómez Morin» es un espacio que tiende a atraer a un público popular. A lo largo de sus 20 años de existencia, ha proporcionado actividades culturales y artísticas que abarcan diversas disciplinas mediante talleres y presentaciones. La presidenta del Consejo Consultivo de Teatro, Luz María Espinosa Anguiano, destaca que, si bien es un centro cultural, ha carecido de difusión y ha visto disminuir su afluencia.

Roberto Villaseñor, exencargado de la Unidad Regional de Culturas Populares, señala que el CECEQ no funciona de la misma manera que los centros de arte o museos. Este espacio se ha enfocado más en el ámbito popular, a diferencia de otros lugares que atraen a personas asiduas a este tipo de actividades. La ubicación del CECEQ también ha influido en su enfoque hacia muestras artesanales y eventos para niños.

Los miembros del Consejo Consultivo de Teatro creen que se podrían ofrecer más talleres con objetivos específicos y una rotación constante para atraer a diferentes tipos de públicos. Villaseñor destaca que el CECEQ podría servir como un excelente receptor de expresiones artísticas y culturales de las zonas rurales del estado, no solo en términos de arte, sino también de gastronomía, tradición oral y medicina tradicional.

Emanuel Contreras Martínez, director general del CECEQ, reconoce la necesidad de una revolución para que este centro sea visto no solo como una institución, sino como un espacio vital en la vida de la comunidad. Su enfoque está en la infraestructura, los servicios y en lograr que la gente se apropie del CECEQ. Espera que la comunidad continúe exigiendo mejoras y que el centro siga siendo un faro de educación y cultura en el estado.

Dafne Azuby Arreola Santana

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Parte del equipo de Verificado Tribuna durante las elecciones 2021 y reportera de Tribuna Diario desde agosto de 2021.

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