El Carrizo frena tala masiva: reducen número de árboles afectados por fraccionamiento

En el marco de la segunda mesa de trabajo realizada con las autoridades y miembros de la comunidad de El Carrizo, se logró reducir de diecisiete a once el número de árboles que serían talados para la construcción de un nuevo fraccionamiento en la zona, informó el delegado de la comunidad, José Pérez Gómez.
El pasado martes, dos árboles fueron talados sin previo aviso, lo que provocó que la comunidad se organizara para impedir nuevas talas y solicitar la intervención del delegado y del gobierno municipal para dar seguimiento al caso. Como respuesta, Obras Públicas Municipales y representantes locales convocaron una primera mesa de trabajo al día siguiente, con el fin de atender las inquietudes de los habitantes y proporcionar información sobre el proyecto. En esta primera reunión, sólo participaron funcionarios municipales y la comunidad.
Inicialmente, el plan contemplaba la tala de diecisiete árboles, en su mayoría eucaliptos de más de treinta años, los cuales tienen un valor simbólico para la comunidad, ya que fueron cuidados por generaciones anteriores. En la segunda mesa de trabajo, realizada el viernes 28, se acordó la reducción del número de ejemplares a talar, lo que el delegado destacó debido a que la lucha comunitaria por la preservación máxima de la tierra se está realizando con éxito, pudiendo atender de la mejor manera sus peticiones con un avance tangible de la lucha que se realiza. A diferencia de la primera mesa, en esta segunda reunión participó también un representante de la constructora encargada de la obra.
“Nos mostraron su documentación y tienen todo en regla. Al final, es una obra que puede traer beneficios a la comunidad, pero procuramos que se haga de la mejor forma posible, preservando lo que es significativo para nuestra ecología y nuestra identidad”, declaró Pérez Gómez.
Durante la mesa de trabajo, las autoridades también se comprometieron a habilitar un nuevo acceso al fraccionamiento para evitar congestionamientos y a realizar una reforestación de al menos setenta árboles en una primera etapa, en colaboración con la constructora.
Además, la comunidad aprovechó el encuentro para plantear otras problemáticas relacionadas con el uso del suelo. Entre sus solicitudes, destacaron la necesidad de mejorar el nivel del terreno en la zona donde se construirá el fraccionamiento, debido a los problemas de estancamiento de agua durante la temporada de lluvias, tema que también fue abordado en la reunión.
Sin embargo, persisten inconformidades entre algunos habitantes, quienes criticaron la falta de comunicación inicial por parte de las autoridades y la constructora. César Gómez, residente de la comunidad desde hace 30 años, señaló que, aunque la obra podría traer beneficios económicos en sectores como la gastronomía y la artesanía, existen otras necesidades más urgentes que deberían priorizarse en materia de infraestructura.
“Nuestras escuelas tienen décadas sin modificaciones. Se construyeron cuando la población era menor, pero ahora han crecido y hay demanda de estudiantes de comunidades aledañas. Esto obliga a las familias de El Carrizo a enviar a sus hijos a escuelas más alejadas de sus hogares”, enfatizó Gómez.
Por ello, pidió que antes de impulsar proyectos como fraccionamientos, se establezca un diálogo con la comunidad para discutir sus necesidades prioritarias. Finalmente, el delegado informó que se llevará a cabo una tercera mesa de trabajo y reiteró su compromiso de minimizar el impacto ambiental del proyecto.



