Espectáculos

Heartstopper, un abrazo al corazón

La adolescencia y el despertar sexual suelen ser temas bastante complicados y profundos, pues la pubertad no es nada más que una serie de circunstancias caóticas que se entremezclan en un extraño mosaico de emociones confusas.  Por esta misma razón, muchas de las historias que intentan abordar la etapa más temprana de la adolescencia suelen fallar en algo muy importante: la representación. Y es que, aunque hemos tenido buenas series juveniles que hacen parecer la pubertad como algo épico, la realidad es que pocas de ellas consiguen reflejar la realidad en un mundo diverso. Sin embargo, Heartstopper, la nueva serie de Netflix ha logrado lo más difícil: representar el caos de la adolescencia de una manera tan natural que el público se ha cautivado con la historia.

Basada en una serie de Webcómics escritos por Alice Oseman, Heartstopper sigue la historia de Charlie Spring, un muchacho de 14 años que asiste a un colegio para varones, en donde es constantemente acosado debido a su orientación sexual. Charlie pronto se convierte en el amigo inseparable de Nick Nelson, el capitán del equipo de rugby de su escuela, con quien establece una fuerte relación afectiva que poco a poco va escalando hasta convertirse en un interés romántico.

Lo genial de Heartstopper  es que, a pesar de que tiene una trama romántica cliché, la historia evita que el flujo de eventos que suceden a lo largo de los capítulos se sientan forzados, exagerados o innecesariamente ridículos. Es un claro ejemplo de que, haciendo uso de los elementos adecuados, se puede crear una gran historia que no necesita de arcos argumentales complejos o rebuscados.

Además, es una serie que habla de la adolescencia y tiene personajes que reflejan ese entorno, pues en sus diálogos y personalidad existe mucha inmadurez e impulsividad acordes a la edad con la que se nos presentan. No hay sexo explícito, ni uso de drogas o comportamientos violentos, pues esta serie se enfoca más en la naturalidad con la que se expresan las emociones en edades vulnerables.

Otro punto a destacar es que Heartstopper presenta una variedad de personajes diversos, incluyendo a la comunidad bisexual, lesbiana y transexual, en situaciones que no tienen connotaciones estereotípicas asociadas a la identidad y orientación no heteronormada que suelen verse en la mayoría de las películas que intentan reflejar las realidades LGBTIQ+.

De igual manera, aborda de forma sencilla pero profunda las consecuencias del acoso escolar y cómo esto deja secuelas en la salud mental de la víctima, sin llegar a un extremo de mostrar escenas explicitas de trastornos mentales. Y sumémosle el hecho de que no cae en el error del positivismo tóxico, en donde se culpa a la persona de su estabilidad emocional, sino que le da su propio peso al aspecto de salud emocional y la necesidad de integrar la empatía en los entornos académicos.

Heartstopper es una serie que no ofrece como tal nada nuevo. No es una historia que se pueda dar el lujo de ser única y original a nivel de trama. Sin embargo, la forma en la que fue tratada la relación entre Charlie y Nick, y las personas que rodean el entorno, sí que es algo novedoso, pues no pretende generar morbo con las experiencias adolescentes, ni pintar el escenario tan fatídico incluso cuando las cosas no van bien. Esta serie es como un abrazo al corazón que te hará emocionarte con los mínimos detalles y te provocará, por lo menos, una gran sonrisa de satisfacción.

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