DestacadasInformación

Foránea Navidad: el espíritu decembrino lejos de casa

Lo atractivo de la ciudad de Querétaro no compensa la Navidad en familia. Los villancicos, las decoraciones y las fiestas invitan a reunirse para fortalecer el amor, pero qué sucede con quienes salen de casa para cumplir sus deseos.

Tan solo en 2020, la entidad queretana registró 686 mil 301 personas residentes que nacieron en otro estado, lo que representó un 28.96 por ciento de la población total de hace cinco años, que era de 2 millones 368 mil 467 personas. Esto según el Censo de Población y Vivienda del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Diciembres cálidos

Para Alexandra Pamela Contreras Minguela, originaria de Pénjamo, Guanajuato, su costumbre favorita es cuando su familia “se reúne el día de Nochebuena para hacer tamales, atole, ponche y, en ocasiones, pozole para la cena”. Asimismo, Uriel Franco Bautista, de Huauchinango, Puebla, ama cuando cocinan juntos en Navidad y Año Nuevo y celebran los cumpleaños del mes.

En tal sentido, a Nicholas Neri, originario de Jalisco, le gusta hacer el pastel de cumpleaños de su hermano, “comer uvas, arrojar arroz o lentejas, jugar a robar regalos de Navidad, hacer lasaña, poner las decoraciones en la casa familiar”, donde “poner una esfera en el árbol, es igual a pedir un deseo”.

Para María Dolores Acosta Erreguín, de Pinal de Amoles, Querétaro, la festividad que más le gusta es la posada comunitaria realizada en “la tierra” de su mamá en Nochebuena, “donde hay pastorela, quema de castillo, quema de toritos, convivio, rezos y demás”.

Por su lado, Lu Verdugo Camacho, originaria de Guasave, Sinaloa, le gusta “la fiesta y amanecida de Año Nuevo” porque “siempre hay buen ambiente, chismes familiares y buena comida. También tenemos un intercambio a medianoche y, después, una batalla para ver quién aguanta más tiempo despierto”.

Cundo se estálejos de casa

Sin embargo, Pamela Contreras se mudó a la ciudad de Querétaro desde el 2022 porque la carrera que quería “no estaba en ninguna universidad pública” de Guanajuato; y “al final, decidí estudiarla en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ)”, apuntó. Ante ello, y para celebrar diciembre, ha salido con susroomies”, o sea, sus compañeros de cuarto, y sus amigos de la escuela, para “a ver las luces en el centro; o simplemente, me he quedado a celebrar” en donde rento, señaló la estudiante de 21 años.

De igual forma, Dolores Acosta también se fue a vivir a la capital de Querétaro para cursar su licenciatura en la UAQ desde julio de 2022. “Me pongo a ver películas, cenar algo rápido o ir adonde me inviten a pasar Nochebuena y Navidad”, ya sea “con familia de algún amigo o amigos de mi familia”, externó la estudiante de 22 años, en cuanto a celebrar diciembre lejos de casa.

También Lu Verdugo se mudó a Querétaro desde 2022 para estudiar en la UAQ, al tiempo que acompañaba a su hermana, quien “ya estaba estudiando en la ciudad”. Para festejar las posadas y “fiestas importantes”, “intento no solo quedarme en donde rento”, pero “siempre me ha tocado en solitario: voy a comer y paseo un poco”, aclaró la estudiante de 21 años de edad.

Por su lado, Uriel Franco también ha vivido en Veracruz e Hidalgo por los empleos de su papá y mamá, “aunque en las últimas dos mudanzas fue por cuestiones académicas: el inicio de mi preparatoria y la universidad”, explicó el estudiante de la UAQ y trabajador de 23 años de edad. “Dado que mis hermanos también viven en Querétaro”, en las fiestas decembrinas “solemos ir al cine, a comer o comprar; aunque, a veces, mis padres nos visitan”, aclaró.

Sin embargo, “la última vez, que no pudimos pasar Navidad, ni Año Nuevo juntos, me la pase con un amigo que me invitó a su casa, pero a veces me ha tocado estar solo”.

Por su parte, Nicholas Neri se mudó a la capital queretana “por razones personales y laborales, desde hace un año y siete meses”. Ante ello, “festejo mis propias fiestas: hago de cenar para mis amistades más cercanas y les regalo algo que necesiten y les guste”, narró el docente de 27 años.

¿Lo atractivo de Querétaro compensa estar lejos delafamilia?

Pamela Contreras: “Definitivamente, no. Estar con mi familia lo es todo y nada igualará el sentimiento de compartir estas fechas con ellos. A pesar de que Querétaro sea un lugar muy lindo esta temporada, estar con mi familia es como un abrazo al corazón”.

Nicholas Neri: “Aún no”.

Dolores Acosta: “Por más atractivo que encuentre un lugar, me da mucha nostalgia estar lejos de mi familia y mis mascotas. Cuando una familia externa me trata como parte de ellos, no llego a sentir tanta tristeza, pero siempre pienso en mi familia”.

Uriel Franco: “Más allá de las plazas comerciales y los centros recreativos, resulta un tanto complicado disfrutar de estos lugares si no estas con la gente que aprecias porque, si bien mis amigos locales se encuentran aquí, están con sus familias. Por ende, les darán preferencia, y no está mal”.

Lu Verdugo: “No, no lo hace; pero me gusta imaginar que algún día podremos hacer algo entre las personas que estamos aquí y que vivimos la misma situación de no encontrarnos en nuestra ciudad de origen”.

¿Qué es lo que más se extraña de estar lejos en diciembre?

Pamela Contreras: “La comida de mamá, la compañía de mis hermanos, las risas, los chistes de mis tías, la tranquilidad de estar con mi papá y mis mascotas”.

Nicholas Neri: “A mis hermanos, y el estar en un ambiente que me es conocido”.

Dolores Acosta: “Sentir la calidez de mi familia, tomar el ponche que hace mi tía mientras estamos solo sentados en la cocina. Nunca hemos sido de regalos materiales, hasta ahora que puedo comprar cosas, pero el mayor regalo es que estemos aún todos juntos: mis papás, mi hermana y mis tíos que nos cuidaron como sus hijas. Extraño siempre a mis mascotas, siempre están conmigo cuando estoy en Pinal, siempre me acompañan”.

Uriel Franco: “En mi familia materna solíamos preparar pan en horno de barro. Más allá de poder comer delicioso y variado, son las actividades que nos permiten platicar, reír, convivir y conocernos”.

“En mi familia paterna solíamos preparar el temazcal: una actividad que, sin duda, nos relajaba y unía entre los miembros de la familia, puesto que ahí se podía platicar sin miedo a ser criticado. Estábamos expuestos no solo físicamente, sino también en mente. Cabe mencionar que el temazcal es un baño de vapor, una sauna rústica, usado para sanación física y espiritual. Viene del Náhuatl “temazcalli”, que significa “casa de sudor”.

“También era divertido poner el árbol de Navidad: decorarlo y que todos los primos durmiéramos en la sala esperando a ver Santa Claus”.

Lu Verdugo: “El clima cálido. Como fan del calor que soy, es algo que me pega mucho, aquí está mucho más frío, a veces. La gente y la familia, también me pone triste cuando no puedo ir a algún evento importante: somos de familia amplia y unida, entonces el ambiente siempre es bueno. También estar en mi casa, es muy nostálgico recordar la casa en donde crecí; creo que es una de las partes más bonitas de las fiestas, la sensación de hogar al estar allá”.

Christopher Chávez Gómez

Periodista en formación por la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UAQ. Interesado por la Lingüística y las redes sociales. Cuando menos se lo esperó, un orgasmo de tinta corrió por él; y después de un arranque textual, bien supo cual era el punto final.

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba