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Demencia: Ningún deterioro es normal’ con la edad; hay que atender primeros síntomas

Aunque socialmente se ha normalizado hablar de la “demencia senil”, lo cierto es que este trastorno neurocognitivo no es propio de una edad avanzada y actualmente puede verse como una expresión discriminatoria, manifestó Sara Moreno Sandoval, maestra en Psicología Clínica por la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

“Se asume que es normal tener algún grado de deterioro o alguna demencia de algún tipo (en la tercera edad), y por tanto, se quedan sin atender”, pero no debe ser así. Al realizar una detección y tratamiento oportuno, será posible ralentizar el proceso degenerativo y quien lo padece tendrá una mejor calidad de vida, explica Sara Moreno.

Al detectar conductas como la pérdida de memoria continua, desorientación, comportamiento alterado o  incapacidad de expresión de lenguaje se recomienda consultar a especialistas en psicología, psiquiatría y geriatría. En caso de no poder costear los servicios, pueden conformarse redes de apoyo que ayuden a costear económicamente el tratamiento, en la medida de las posibilidades, menciona la psicóloga.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) identifica que la demencia se puede entender en tres etapas, la primera es la temprana, que suele pasar desapercibida; la intermedia implica conductas más evidentes; y la tardía, es en la que el deterioro tiene un grado avanzado.

Sara Moreno precisa que cuando se sabe que una persona padece demencia, hay dos cosas que deben evitarse. Por un lado, infantilizar a los adultos mayores, porque «se resta el valor que han tenido a lo largo de todos los años» y no vuelven a ser pequeños, sino que requieren un trato con dignidad y cariño. Por otro lado, el aislamiento social porque «la falta de compañía o ausencia de lazos afectivos, empeoran la situación».

En Querétaro, como en  todo el país, no hay lugares públicos o de asistencia social que cuenten con atención psicológica y médica en óptimas condiciones para el tratamiento de adultos mayores. En el caso del estado, son aproximadamente 10 los lugares privados que ofrecen cuidados para una persona de la tercera edad, pero implica pagar mensualidades que van desde los 25 mil hasta los 45 mil pesos, cuenta la psicóloga clínica.

«Se requiere de un centro proporcionado por el Estado, que sea un lugar digno para que pueda estar una persona por voluntad, o de accesible para que requieren llevar a un adulto mayor, pero no lo hay. Se requiere una política pública que no esté ubicada desde la asistencia social, porque aunque es buena voluntad, implica carencias» concluyó Moreno.

Faltan servicios integrales

“En la mayor parte de síndromes demenciales habrá alteraciones neuropsiquiátricas, las más frecuentes son: depresión, ansiedad, trastornos del sueño, psicosis o agresividad”, por lo que debe consultarse a un experto, remarcó Aldo Castro Gómez, psicogeriatra del Centro Estatal de Salud Mental (CESAM) de Querétaro.

La psiquiatría tiene una especialidad que aborda de manera integral los trastornos mentales propios del adulto mayor, que es la psicogeriatría, la cual se encarga de “diagnosticar y tratar todo el complejo sindromático de las demencias”, además trabaja de manera multidisciplinaria con los psicólogos que atienden al paciente, menciona Aldo Castro.

Sin embargo, el doctor del CESAM aclaró que la oferta tanto de geriatras como psicogeriatras en la ciudad, aún no cubre el mínimo que recomienda la OMS.  Parte de que los hospitales deberían “ser amigos del adulto mayor y ofrecer servicios integrales a ésta población”, pero “los esfuerzos se ven reflejados en el Seguro Social, y en lo que corresponde a la Secretaría de Salud, aún falta ofrecer servicios integrales”.

Sin datos claros

La Encuesta Nacional sobre Salud y Envejecimiento (ENESEM) realizada por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), es referente en México para saber datos respectivos al impacto de enfermedades, envejecimiento y discapacidad de personas con más de 50 años. Los resultados de 2018 no contemplan la demencia o al envejecimiento cognitivo, pero sí mencionan características asociadas.

Para personas mayores de 60 años, el mayor porcentaje de cinco o más síntomas depresivos corresponde a las  mujeres con un 37.1%, mientras que en hombres es un 21.9%. Respecto a la dificultad para realizar actividades en la vida diaria, los hombres tienen la complicación más alta en caminar y a las mujeres les cuesta más vestirse, según los datos del Inegi.

Katia Santoyo

Estudiante de la licenciatura en Sociología de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Autónoma de Querétaro. En proceso de la formación conjunta socióloga en periodismo. Reportera de Tribuna diario desde enero de 2022.

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