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Estatuas de Querétaro: Entre el abandono y el simbolismo difuso

Las estatuas y fuentes que engalanan a los jardines y andadores del centro son sobre todo personajes históricos que consolidan la identidad de la ciudad para que después, los habitantes asuman los valores y acontecimientos expuestos como propios: que vean a la ciudad como suya y que rindan honor a esa identidad.

En 1735 concluyó la construcción del acueducto, por lo que las cajas de agua comenzaron a operar, entre ellas, la Fuente de la Virgen del Pilar. Sus 287 años de antigüedad ya se notan en su fachada: el león que acompaña a la llave maestra ya no tiene sus dos patas traseras; el agua que emana es cristalina, mucho más limpia que la del resto de fuentes, aunque los papeles de baño en su interior y los restos de una carta de baraja le quitan un poco su atractivo.

La fuente de los Ahorcados y la fuente de Neptuno también nos remiten al siglo XVIII (1791 y 1797, respectivamente). La primera, se encuentra sobre Zaragoza y era el lugar donde ejecutaban a bandoleros y salteadores de caminos, aunque hay una reja que la rodea y no permiten ver su interior, sí tiene una vibra deprimente y hasta sombría, quizá es porque no brota agua o por las partes faltantes de sus escalones.

La fuente de Neptuno es otra cosa, reubicada en 1909, pasó de estar donde se encuentra el monumento a la Corregidora al andador de Madero, sobre Ignacio Allende. La antigua huerta del convento de San Antonio, que fungía como mercado, se convirtió en el punto donde se erigió el homenaje a Josefa Ortiz de Domínguez, el cual tampoco ha estado exento de vandalismo, al ser robada en varias ocasiones la espada del esclavo.

En tanto, en la fuente del dios romano se puede ver cómo el tiempo ha pasado factura, desde lo despintado de la losa, tabiques rotos y partes faltantes de la propia estatua, la cual, por cierto, es una réplica; pero la mayor parte de los daños está en la columna de información plagada de grafitis y restos de lo que alguna vez fue cinta adhesiva.

Acompañada de los cánticos de protesta afuera de Palacio de Gobierno, se encuentra la “fuente de los perritos”, la cual fue la única que se construyó en el siglo XIX. De hecho, la columna central no es la original; ésta actualmente sostiene a un Cristóbal Colón con un tazón, pues la esfera que originalmente tenía fue cortada a la mitad.

El monumento dedicado a Cristóbal Colón (1950) fue hecho con cantera, si bien en un costado tiene un listado de “patriotas queretanos en 1810”, varios nombres no se pueden leer bien por las grietas y/o pedazos faltantes. En un tiempo esta columna estuvo a un costado de la Alameda, no en su ubicación actual.

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Dafne Azuby Arreola Santana

Estudiante de la Licenciatura en Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Autónoma de Querétaro. Parte del equipo de Verificado Tribuna durante las elecciones 2021 y reportera de Tribuna Diario desde agosto de 2021.

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