La apuesta de Canal 22 por una televisión soberana

Con el propósito de reflexionar sobre la relevancia de la comunicación institucional en la actualidad, Alonso Millán Zepeda, director de Canal 22 México, ofreció la charla titulada “El rol de los medios públicos en la formación cultural: la experiencia de Canal 22” en la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ). El encuentro se llevó a cabo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPS), donde se reunieron estudiantes del campus Centro Universitario y de San Juan del Río para analizar la transformación de las narrativas audiovisuales frente a los modelos comerciales.
Millán Zepeda presentó una defensa de la televisión como un espacio de soberanía cultural y resistencia comunitaria, al tiempo que propuso mecanismos para integrar el entretenimiento y la información bajo un enfoque popular que utilice las nuevas plataformas digitales.

La televisión como ritual y fábrica de recuerdos sociales
Durante su intervención, el especialista recalcó que la televisión mantuvo su posición como el medio de comunicación de masas con mayor penetración en los países de América Latina. Afirmó que este medio es un ente de gran escala que llegó a todos los rincones y hogares, tras una infraestructura que se consolidó en la segunda mitad del siglo XX. Millán Zepeda explicó que el aparato receptor en la sala o el comedor de las viviendas marcó una forma de narrar y de organizar el consumo de contenidos, lo cual influyó en la manera en que las familias administraron su tiempo de ocio.
El ponente subraya que, a pesar del auge de plataformas digitales y redes sociales, los modelos actuales de difusión en realidad copian estrategias televisivas para garantizar su éxito. Mencionó el caso de series famosas que estrenaron capítulos de manera semanal, un recurso que la televisión tradicional perfeccionó durante décadas. “La tele nos marcó el rumbo”, sentenció el director, quien también sostuvo que la caja negra fabricó recuerdos memorables en las audiencias, una capacidad que puso en duda frente a la fugacidad de contenidos en plataformas como TikTok.
Además, Millán Zepeda describió a la televisión como una práctica social y cultural que acompañó la vida cotidiana de las personas. Definió este medio como un ritual que organizó el día de los ciudadanos y generó sentidos de pertenencia e identidad grupal. Desde su perspectiva, el análisis de los medios no debió limitarse a aspectos técnicos o de producción, sino que requirió una comprensión política y cultural que buscó el reconocimiento de los pueblos y las comunidades en las pantallas.
Medios públicos soberanos frente a la hegemonía comercial
El titular de Canal 22 abordó la disputa simbólica que enfrentaron los medios públicos ante el predominio de los corporativos comerciales. Explicó que las instituciones estatales de comunicación funcionaron como espacios para la construcción de ciudadanía y el relato de la memoria colectiva, lejos de los cánones estéticos impuestos por el mercado. En este sentido, recuperó una idea de Omar Rincón y manifestó: “Los medios públicos es el lugar de los feos”.
Con esta frase, aclaró que estos espacios permitieron la visibilidad de diversidades, lenguas indígenas y demandas populares que los medios corporativos ignoraron de forma sistemática. Millán Zepeda destacó que su gestión en Canal 22, medio que cumplió 30 años al aire, priorizó la independencia editorial y la autonomía administrativa. Aseguró que la presidencia de la República nunca interfiere en las decisiones de producción, lo que permite articular temas de interés social con historias que no tuvieron cabida en otras señales. Bajo este liderazgo, el canal fortalece su posicionamiento internacional y obtuvo reconocimientos técnicos y narrativos, como seis nominaciones en los premios de la Red de Televisión América Latina (TAL) y diversos galardones en el certamen Pantalla de Cristal.
El conferencista también enfatizó la necesidad de que los medios públicos resultaran soberanos y populares. Advirtió que la soberanía cultural implica que los contenidos representaran de forma fiel a sus comunidades locales en lugar de imitar modelos extranjeros. Por ello, instó a los futuros comunicadores a abrir la cancha y atreverse a poner en pantalla las voces de grupos que históricamente carecieron de representación en los medios de comunicación masiva.
Innovación, entretenimiento y el vínculo con la comunidad universitaria
En el cierre de su disertación, Alonso Millán Zepeda defendió la idea de que los medios públicos también deben entretener a sus audiencias. Rechaza la noción de que la televisión cultural debe ser aburrida o solemne y aboga por la producción de contenidos que generaran emociones sin sacrificar la veracidad de la información. Asiente en que el reto actual reside en la adaptabilidad a entornos multiplataforma y la creación de formatos que aprovechen tanto la pantalla tradicional como los dispositivos digitales.
Como parte de las estrategias de renovación, el director anunció planes de colaboración con TVUAQ para fomentar el talento joven y la coproducción de materiales audiovisuales. Detalló que Canal 22, compuesto por cuatro plataformas principales, incluye una señal internacional con prestigio entre la comunidad migrante en Estados Unidos y una señal metropolitana dedicada al cine iberoamericano. Entre los proyectos mencionados, resaltó la posibilidad de realizar ciclos de cortometrajes producidos por estudiantes universitarios y brindar asesoría técnica para la expansión de las tecnologías de transmisión de la institución.
Finalmente, el funcionario recordó que la televisión es un oficio que se perfecciona mediante la práctica constante. Instó a los alumnos a utilizar los medios públicos como terrenos fértiles para probar nuevos formatos y éticas de comunicación que pusieran los micrófonos en manos de la gente. “La idea es inventar formas de colaboración eficiente que resuelva problemas concretos y que nos permita sacar soluciones desde la empatía”, concluyó Millán Zepeda, quien reafirmó su compromiso con el impacto social de la comunicación pública.



