DestacadasInformación

Mariposas Monarca: Sierra Gorda, punto de paso ante destrucción de hábitats

La modificación de los hábitats, el cambio climático y el uso de herbicidas como el glifosato “son los tres factores que están modificando las rutas de migración de la mariposa Monarca” advirtió la ambientalista Pamela Siurob Carvajal, quien aseguró que, por esto mismo, la especie se desplaza a la Sierra Gorda.

“Se desplazan, unas, de Canadá y, otras, de Estados Unidos. En la franja agrícola que pasa por Estados Unidos se usan muchas sustancias agroquímicas para las plagas en las cosechas […] entonces el glifosato se está utilizando mucho y este es uno de los enemigos más grandes de la mariposa Monarca. Al cruzar está franja que es de gran producción agrícola se merma mucho la población de mariposas Monarca”.

En cuanto a su travesía por Querétaro, Siurob Carvajal destacó que es necesario contar con zonas en donde puedan adquirir las calorías suficientes por medio del néctar para continuar el viaje, pero no para que se queden, pues esto interrumpiría su ciclo reproductivo que suelen llevar a cabo en Michoacán.

La ambientalista indicó que actualmente, la ruta de la mariposa Monarca por Querétaro se cambió hacia la Sierra Gorda: “Subían por todo el Cimatario y se prolongaba hasta irse a Michoacán. Ahora ha cambiado, se está modificando, se está llegando por la zona de lo que es la Sierra Gorda, toda esa ruta migratoria y se está viendo menos cantidad en las zonas donde generalmente las observábamos”.

En 2001, la Monarca fue incluida en una lista de especies sujetas a protección especial y en 2014 se formó una Red Nacional de Monitoreo de la Mariposa Monarca que supervisa las áreas naturales que son parte de la ruta migratoria de la mariposa.

Las mariposas Monarca (Danaus plexippus) durante su ruta de migración de Canadá a México hacen un recorrido de entre 2 mil y 4 mil kilómetros hacia sus santuarios, la temporada en la que se asientan en el país va de noviembre a marzo.

Su paso por nuestro país se ve afectado por la modificación de su hábitat, ubicado en Michoacán y Estado de México, según explica la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), aseguró Siurob. Debido a esta razón, las mariposas se ven en la necesidad de introducirse en zonas urbanas donde corren diversos riesgos como los animales domésticos y el mismo humano.

Siurob Carvajal indicó que otro factor importante que influye en la modificación de rutas migratorias es el cambio climático: “el cambio climático ha hecho que la modificación de climas no suceda en cuanto a la temporalidad a que está acostumbrado el planeta y a veces se enfrentan a temporadas de huracanes, de vientos muy fuertes”, finalizó la exdirectora del parque nacional El Cimatario.

Las rutas de la Monarca

En primavera y verano entre tres y cinco generaciones de mariposas Monarca migran hacia hábitats septentrionales (es decir, en el norte). De acuerdo con el programa Correo Real- Mariposa Monarca, en su página Herramientas para la conservación de la Mariposa Monarca actualmente se reconocen dos rutas migratorias: la oriental, que son aquellas crías que hibernan y nacen en el centro de México y algunas partes del sur de Estados Unidos y que, posteriormente migran hacia el norte en primavera.

En la segunda generación nacen en la región central de Estados Unidos y migran hacia el norte; finalmente en esta misma ruta oriental viene una tercera generación que nacen en la parte norte del continente; una vez estado ahí, se puede producir una cuarta generación de mariposas o ser esa misma generación la que migre nuevamente a México para la hibernación.

Según la red adscrita a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas, la cuarta generación puede llegar a vivir hasta nueve meses y emprender un viaje de 5 mil kilómetros para llegar a sitios específicos de México, donde hibernan cerca de cuatro meses antes de emprender el vuelo hacia el norte.

En cuanto a la ruta occidental, son mariposas provenientes de California, Nevada, Idaho y Oregón que comienzan a migrar a finales de octubre hacia sus refugios invernales en bosques de eucalipto, ciprés de Monterrey y a lo largo de la costa del Pacífico en California. Sin embargo, aún no se cuenta con mucha información de esa ruta.

Marián Ángeles

Estudiante de Comunicación y Periodismo en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. Reportera de Tribuna de Querétaro desde 2021

Publicaciones relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Botón volver arriba