Renace el Movimiento Magisterial de las cenizas electorales

Una agresión a manos de profesionales
Domingo 6 de Julio a la media noche. Los maestros que tenían tomado el edificio del SNTE ubicado en la calle de Ocampo, esperaban el relevo de las 24 horas, “ya no tardan los compañeros” se decían entre sí. En ese momento salieron unos individuos vestidos y pintados de negro, a rociar sosa cáustica y gas lacrimógeno sobre los maestros; después les arrojaron proyectiles de vidrio. Ante la inesperada agresión, los maestros corrieron hacia la avenida Zaragoza y en cuestión de minutos llegó el grupo que los relevaría . Al observar la lluvia de vidrios que caía en la casa de campaña provisional que tenían instalada, decidieron acudir a la estación radiofónica Multimundo, localizada a unos pasos del inmueble sindical. Llamaron a las autoridades y a otros maestros para rodear el edificio y la tienda del magisterio a fin de evitar la fuga de los agresores. En el transcurso de la refriega, que duró aproximadamente dos horas, una maestra de edad avanzada se alteró mucho de los nervios y tuvo que ser llevada a su casa.
Después de una breve calma dieron las 3 de la mañana. Los maestros desconcertados por la actitud de los guardias de seguridad que trabajan para el sindicato en la custodia de las instalaciones, empezaron a escuchar la destrucción de vidrios en el edificio del sindicato así como las señales de humo provenientes del mismo. Al llegar elementos de Seguridad Publica y periodistas, los maestros pudieron entrar al inmueble, aunque para esos momentos los agresores ya se habían refugiado en la tienda magisterial. Una vez dentro de las oficinas del SNTE, autoridades. periodistas y maestros pudieron percatarse de que se encontraban deshechas y que había papeles, sillas y cristales regados por todos lados. En el estacionamiento se localizaron un auto Volskwagen, una Suburban y una Combi, con placas de Querétaro, Puebla y el Distrito Federal, los tres tenían los cristales destruidos. Los maestros rodearon el lugar por las dos calles y esperaron la llegada del Ministerio Público.
Uno de los agresores que estaba dentro del lugar, se veía hablando por un teléfono inalámbrico por la entrada de la tienda del magisterio, y daba la impresión de estar describiendo lo que ocurría en su exterior con calma y seguridad absolutas, se acercaba a los cristales de la tienda sin el menor dejo de temor. Cerca de las 5 de la mañana arribó el Agente del Ministerio Público Gonzalo García Ruíz para dialogar con los agresores, los cuales, al hablar por alta voz con el Capitán Adolfo Vega Montoto, director de Seguridad Pública, de inmediato abrieron las puertas. Detrás del agente del Ministerio Público pudieron entrar tres representantes de los maestros, así como todos los medios de comunicación que para esa hora ya se encontraban en el lugar.
Los agresores se identificaron como Daniel Rivera Rangel, Andrés Maldonado, Benjamín Martinez, Carlos Pérez, Antonio Escobedo, Carlos Lira y Raúl López González, aunque éste último se hacia pasar como maestro.
Al transcurrir el cateo por las instalaciones tomadas por los agentes de seguridad del SNTE sólo se encontraron destrozos en las oficinas del sindicato. Al sacar a los involucrados, dos de ellos fueron reconocidos como policías, los maestros aseguraban que incluso aun traían uniformes de policías.
Después los trasladaron a la Agencia Numero ll del Ministerio Publico donde se les revisaron las maletas que traían y en ellas se encontraron un pantalón tipo militar y dos playeras negras. El sujeto que se había visto hablando por teléfono dentro de la tienda se identificó como Raúl López González, éste no soltaba el aparato y seguía marcando y hablando.
En la referida agencia III, al pasar con el agente en turno, los maestros agredidos se disponían a dar su declaración, cuando el agente les pedía que antes pasaran con el médico para que los valorara, a lo que ellos repusieron: “todos estamos conscientes de lo que sucedió, y en el informe que ustedes den a la sociedad y a la prensa se demostrará si en verdad están cumpliendo con su trabajo”.
Al preguntarle al maestro Sergio Jerónimo Sánchez Sáenz si esta actitud del Ministerio Público tenia un trasfondo político, declaró: “Es obvio, habíamos estado resguardando el edificio sindical, y somos agredidos con gases lacrimógenos y ácidos. Tal parece que para el Ministerio Publico se necesita que haya heridos, de cierta gravedad para considerarlo como un posible delito, pero ya está denunciado por que el agente estuvo en los hechos y prácticamente los sacaron de donde estaban resguardados.
— ¿Qué se va a hacer?
— Vamos a valorar lo sucedido, y lo que se hará de inmediato es proteger a los compañeros y levantar el plantón hasta que se decida otra cosa, para no ser blanco de otra agresión, 7:15 am.
El Cerro de las Campanas para fusilar a los traidores
Martes 8 de Julio 17:15 Los maestros se congregaban en el Cerro de la Campanas para fusilar a los traidores de la patria, a los líderes sindicales, estos que durante varios años nunca apoyaron a sus maestros. La marcha comenzó por la avenida Hidalgo, entre gritos y reclamos los maestros continuaron por Ezequiel Montes, ahí los autos se detuvieron como una señal en apoyo a los maestros, una señora de 45 años gritó “¡Maestros, los padres de familia los apoyamos por una educación mejor para nuestro y hijos!”. Mientras los maestros seguían su trayecto por Zaragoza para después dar vuelta por Corregidora; ahí se les unieron jóvenes, niños, madres de familia para apoyar a los educadores, al dar vuelta por el andador 5 de Mayo los gritos anunciaron su llegada a la Plaza de Armas, en este lugar otros compañeros ya los esperaban. El movimiento fue creciendo lentamente, mientras que caía la noche y se asomaba la luna para dar fe de lo que ocurría. Jerónimo Sánchez tomó el micrófono y relató lo sucedido en el SNTE el día anterior, responsabilizó a los medios de comunicación junto con la Agencia del Ministerio Publico III de cualquier agresión que recibieran los maestros, ya sea económica, física o laboralmente. Al «término de su intervención se le preguntó: ¿quiénes fueron los que los amenazaron?
— La gente que nos agredió también nos amenazó de muerte. A algunos compañeros administrativos les dijeron que si apoyaban al movimiento los correrían, lo mismo hicieron con los administrativos de la USEBEQ. La gente que nos agredió pertenece a un grupo de seguridad que se vende para este tipo de ilícitos, en esta ocasión lo contrató el SNTE.
— ¿Después de este mitin que es lo que se va a pasar?
— Hay acciones que se van a plantear en la asamblea, por ejemplo el 21 de julio está el asunto de los administrativos; ésta sección esta desconocida por el movimiento magisterial, pero ellos desean que nosotros también los abanderemos, los vamos a apoyar y el mismo día 21 habrá un mitin en este mismo lugar. Daremos a conocer qué tipo de sindicato queremos, a dónde los queremos llevar, por qué luchamos, y qué queremos hacer. Deseamos que sea una construcción colectiva desde las bases, para avanzar en una practica más plural, porque estamos cansados de que los líderes siempre decidan por nosotros, y hagan lo que se les da su regalada gana.
—-¿ Los están apoyando los ambulantes?
—-No hay ninguna relación con nosotros, conocemos a los dirigentes y se nos han acercado a preguntarnos si queremos apoyo por parte de sus organizaciones. Les hemos dicho que no que eso lo decide el magisterio.
Los trajes blancos de los maestros fosforecían a causa de la luna llena; las llamas de la hoguera donde se quemaban los charros sindicales se reflejaban en el Palacio de Gobierno; mientras tanto los charros sindicales sacaban chispas de dolor dio término una de tantas marchas; esperamos que estas nunca terminen mientras no se de una solución real a los problemas que tenemos para lograr una vida digna.



