Rezago legislativo en derechos LGBT+: México aún tiene desafíos pendientes

Todavía existe un rezago legislativo que impide a la comunidad LGBT+ disfrutar sus derechos plenos en México. Si bien la totalidad de las entidades permite el matrimonio igualitario en este momento, hay muchas otras en las que la adopción está limitada todavía a parejas conformadas por hombre y mujer; de igual forma, el reconocimiento a la identidad de género es otro gran pendiente.
Tribuna de Querétaro revisó códigos civiles, penales y estructuras orgánicas de Fiscalías locales de las entidades federativas para analizar qué derechos gozan las disidencias sexuales. Se buscaron avances en matrimonio igualitario, adopción homoparental, identidad de género, prohibición de terapias de conversión y existencia de fiscalías especializadas en la atención a delitos de este sector poblacional.
En el caso de Querétaro, se cumplen sólo dos de los cincos puntos evaluados: matrimonio igualitario, el cual fue aprobado gracias a un amparo de organizaciones sociales, así como adopción homoparental, la cual es posible porque el Código Civil no limita este derecho a parejas heterosexuales.
La entidad se encuentra a un paso de aprobar la prohibición de los Esfuerzos para Corregir la Orientación Sexual y la Identidad de Género (ECOSIG) denominadas también “terapias de conversión”. No obstante, el proyecto permanece rezagado desde el pasado 26 de abril, cuando la Comisión de Administración y Procuración de Justicia de la Legislatura local aprobó el dictamen.
De aprobarse las modificaciones, se impondrán de dos a seis años de prisión a quienes busquen reprimir el libre desarrollo de la personalidad respecto a la orientación sexual o identidad y expresión de género. Al tratarse de menores de edad y personas que no tengan la capacidad de comprender el hecho las penas aumentarán en una mitad.
Benjamín Delgado, activista y organizador de la marcha del Orgullo y Dignidad LGBT+, señaló que para la aprobación de esta reforma no se contempló a personas afectadas, por lo tanto, “no se escuchó de viva voz que es lo que pasa en estas terapias de conversión: cuales son los daños emocionales, psicológicos, de planeación de vida y de salud” y agregó que en la iniciativa se prohíbe las terapias de conversión a mayores de edad y con ello no se protege a las infancias.
Benjamín Delgado, quien también dentro de su activismo, apoya los derechos de la personas con VIH, agregó que aún se tienen muchas acciones urgentes que se deben atender, por ello se está buscando la aprobación de un Parlamento Abierto en el que se pueda hablar de políticas de salud, derechos humanos, inclusión laboral y el acceso a los ejercicios de los derechos político electorales.
En la revisión a las leyes locales, la Ciudad de México cumple con cuatro de los cinco rubros evaluados por este semanario; tiene pendiente una unidad especializada en su Fiscalía. Sobre esto, Benjamín Delgado señaló que se debe a que la capital del país ha concentrado gran parte del activismo y de la lucha por los derechos, aunque a la par ha sido un refugio para las personas LGBT que no han encontrado paz en sus ciudades de origen.
Sobre las adopciones homoparentales que en México solamente en nueve estados de la República lo permiten —algunos de ellas se han logrado mediante amparos— Benjamín Delgado opinó que “existe una fuerte resistencia de no querer reconocer a otro tipo de familia que no sea la conformada por mamá, papá e hijos”.
Además de que las políticas públicas se han fundamentado con base en la familia heterosexual. “Ahora nos queda la tarea de ir reconstruyendo y reformando todas estas leyes, para que sean acordes a la calidad de vida de las personas”.
Lo mismo pasa con la seguridad, a pesar de que se han aprobado leyes para promover la igualdad y prevenir la discriminación y la violencia en temas de orientación sexual y la identidad de género. Sólo tres estados de la República cuentan con una fiscalía o unidad especializada para atender estos temas: Guerrero, Jalisco y Oaxaca.



